domingo, febrero 17, 2008

Colombia: Un millon de voces unidas contra la Farc


El conflicto armado en Colombia está registrado como el conflicto bélico más antiguo de la tierra. La guerrilla de las Farc surgieron a finales de los años sesenta como una fuerza de izquierda con la intención de tomar el poder. Durante esos años su éxito fue relativamente escaso, hasta finales de los años setenta cuando se desencadenó la explosión del narcotráfico. A partir de entonces las Farc se convirtieron en una narco-guerrilla, que además de la producción y venta de los alucinógenos utiliza el secuestro y la extorsión como vías de financiamiento.
Las Farc han aterrorizado por décadas el país, con el eterno fantasma del secuestro así como por sus actos terroristas y guerra sucia con el uso de agentes bio-químicos en contra de la población civil prohibidos por los tratados de Ginebra.
Esta organización así como los grandes carteles de la droga y un resentimiento político anacrónico entre la población civil entre liberales y conservadores, provocó un clima de total inseguridad y dificultades para los colombianos de las décadas de los setenta, ochenta y noventa ocasionando una diáspora masiva hacía muchos rincones de la tierra.
Muchas familias, como la mía, tuvieron la oportunidad y necesidad de salir de Colombia parar instalarse en todas las latitudes del mundo, y ya gran parte de ellos están acostumbrados a ser o bien extranjeros o bien híbridos bi-culturales. Algunas de estas familias también tuvieron hijos o nietos en sus actuales países de residencia, hijos que nacieron en otro suelo, pero que no por eso dejan de ser colombianos. Esto es por que los colombianos (y cualquier persona que conozca a alguno no me dejará mentir) le atribuyen mucha importancia a la educación y esto se nota mucho en la insistencia para que los hijos se preparen profesionalmente, pero también en la crianza: ser criado por colombiano es prácticamente ser colombiano, aunque uno no tenga el acentico.
Durante años todos los colombianos, residentes en el país o extranjeros, vimos con impotencia los abusos de la guerrilla. Sin embargo durante los últimos años las cosas comenzaron a cambiar paulatinamente. Desde la muerte de Pablo Escobar, -líder del cartel del Medellín y en su tiempo uno de los hombres más ricos del mundo-, los grandes carteles de narcotráfico colombiano fueron desapareciendo. El narco no está erradicado de Colombia pero definitivamente ya no tiene el poder que tuvo en los años ochenta. De igual manera los ejércitos para-militares, Auto-defensas que pretendían combatir la guerrilla pero que terminaron por usar muchas de sus mismas tácticas de financiamiento se han desmovilizado y reintegrado a la sociedad. Todo esto a una fuerte insistencia en la seguridad nacional por parte de Álvaro Uribe, que cuenta con el mayor apoyo popular para un presidente en la historia de Colombia con más del 70%. Uribe implementó la política que nadie se había atrevido, mano dura contra la guerrilla. En un tiempo se intentó negociar con ella, lo hizo el presidente Andrés Pastrana pero fracasó debido al incumpliento de los acuerdos por parte de la guerrilla. Uribe, sabe que esta vía quedó en el pasado pues el sufrió en carne propia los efectos de la guerrilla como tantos otros colombianos, su padre fue asesinado, no es posible conceder nada a una organización terrorista.

Después de todo el sufrimiento que ha pasado el pueblo colombiano, es paradójico que en otros lugares la desinformación sea tal que no se comprende lo que realmente sucede en el país. En algunos países europeos se ven a las Farc como una de esas guerrillas románticas, luchadores sociales que buscan igualdad. Enaltecidos como si fueran el Che Guevara instituciones y organismos de izquierda hacen colectas para financiar a una organización terrorista.
No voy más lejos. Hace unos tres o cuatro años, caminando por la facultad de filosofía y letras de la UNAM me encuentré con un puesto de recolección de dinero para apoyar a las Farc. Mi indignación fue total, no supe como reaccionar ante esa muestra de franca miopía y engaño. ¿Cómo es posible que en la máxima casa de estudios del país exista tanta ignorancia y personas tan dogmatizadas que se dejan llevar por un discurso ya desarticulado que nada más sirve para verles la cara?
Por que para afirmar que las Farc son un "movimiento armado" habría que justificar el uso de bombas, la tortura, el secuestro, la extorsión, la narco-guerra, el uso de armas bioquímicas, y el sembradío masivo de minas anti-persona. El colmo de este penoso engaño lo llevó a cabo el presidente Hugo Chávez, afirmando que las Farc son un ejercito y no una organización terrorista.
Los objetivos político-militares de Chávez y su franca asociación con la organización terrorista hablan tan mal de él como la política económica que ha implementado en su propio país provocando inflación y escasez de alimentos.
Los colombianos hartos no solo de las mentiras de las Farc y del sufrimiento que han generado ahora tenían que soportar los discursos inarticulados de un caudillo populista, y ante la indignación de millones de personas, algunos jóvenes profesionistas de Barranquilla decidió crear un grupo en... ¡Facebook!
Allí se exhorta a unir las voces en contra de la violencia y el crimen, el grupo "un millón de voces contra las Farc" tuvo un crecimiento exponencial desde su creación hasta que se convocó a una marcha mundial el 4 de Febrero. Se organizaron marchas en todo el mundo, de colombianos que querían dejar bien claro su posición: "No más secuestros, no más muertes, no más mentiras, no más Farc".
El suceso ya alcanzó una categoría de histórico por la cantidad de personas que participaron en él. Se hablan de millones de participantes en 193 ciudades del mundo en países como EEUU, Francia, Alemania, España, Inglaterra, Argentina, Perú, México, Australia e incluso medio oriente.
Todos los colombianos del mundo hemos sino afectados de alguna manera por este suceso, y esta unidad sin duda es un golpe fuerte para la guerrilla que durante años buscó posicionamiento político para perpetuarse. Durante años también el mundo fue indiferente e incluso en algunos sectores apoyó este movimiento terrorista, pero hoy ha quedado claro la opinión de todos los colombianos en contra de aquellas personas que quieren apoyar la violencia.

Los colombianos llevamos años preguntándonos ¿cuando terminará? Ya han pasado generaciones literalmente desde que la violencia comenzó, sabemos que un día debe acabar, pero estas manifestaciones son una luz de apoyo, esperanza y de claridad para todos nosotros pero sobre todo para los que aun sufren por esta causa. Que la población civil se organizara de esta forma no pasará en alto para nadie, y sin duda Colombia ha despertado. Así como el narco, la guerrilla ya no sustenta el poder que antes tenía, y eso se refleja en la seguridad con la que se vive en las ciudades de Colombia, el conflicto ahora está apartado en la selva pero aún no termina. El crecimiento del 5% del año pasado (a pesar de la guerra), la optimista llegada de turistas al país, el rejuvenecimiento de sus calles y ciudades, la inversión extranjera que esta recibiendo Colombia hoy son muestras de que la batalla se está ganando y que cada vez más está cerca la paz total. Es indispensable que en todo el mundo se dé una correcta comprensión de lo que sucede en Colombia por que sin duda es un país que ha modificado el mundo en los últimos años, para mal en algunos casos lamentables, pero también para bien como son muestra sus empresarios, profesionistas, sus emigrantes y artistas.
El evento inusitado de la marcha contra las Farc muestran el gran optimismo que se vive en el país y la motivación que tienen todos sus ciudadanos dentro y fuera de él, y es un ejemplo de que los ciudadanos unidos son más pero muchos más que unos cuantos.

4 comentarios:

Alejandro dijo...

yo por lo que me dijiste agregué la aplicación en facebook

antes me quejaba de tus posts largos, pero nunca cediste en hacerlos breves, decidiste hacerlos cada vez más interesantes hasta que actualmente uno ya no se fija en su extensión

colombianito dijo...

Dices puras vainas hermano. La Farc no es peor que los paramilitares.

Cavallazzi dijo...

Estoy de acuerdo con usted "colombianito", los para-militares son iguales o a veces peores que las Farc, usaron las mismas tácticas de guerra y financiamiento. El conflicto entre ambos generó el fenómeno de los desplazados que hoy en día se cuentan por millares. Lo que sucede es que gracias a la desmovilización ya no quedan para-militares, pero si Farc.

Por último usted no es colombianito su tuteo (dices) lo delata.

colombiano dijo...

Hi de pucha! Hermano, si soy colombianito, y si Callavazzi piensa que los colombianos no tuteamos, pues está equivocado.
Quieres que te diga "su merced"? Hermano, es muy verraco ponerse a opinar así de la Farc...