lunes, enero 21, 2008

¿Porque le voy a los Gigantes de Nueva York?

Súper Bowl XXV

Es una especie de tradición silenciosa en México, no siempre se cumple pero sí es común verlo, que uno le va al equipo ganador del primer Súper Tazón que recuerda. Mi primer Super Bowl fue el XXV, Bufalo Bills contra Gigantes de Nueva York, 27 de Enero de 1991 en el estadio de Tampa, el considerado mejor Súper Bowl de todos los tiempos. Aquel año los Gigantes no eran favoritos ni siquiera para llegar al Súper domingo, si lo consiguieron fue gracias a un dramático partido de conferencia contra los 49s de San Francisco, justamente esos 49s de Joe Montana. Ese partido de conferencia se decidió al igual que el Super Bowl por un gol de campo y gracias a que los gigantes lograron mantener el control del balón y a su férrea defensiva. Ambos esquemas tácticos, tanto el de los equipos especiales como el de la defensa fueron orquestados por un joven coordinador llamado Bill Belichick.

1990

Aquellos gigantes del 90, tenían una sólida defensiva con el mejor Linebacker de todos los tiempos Lawrence Taylor así como Carl Banks, Harry Carson y Leonard Marshall que sería conocida como "The Big Blue". El equipo también poseía una buena carrera terrestre aunque con un jugador bueno pero veterano por lo que no se esperaba mucho de él (RB Ottis Anderson), una ofensiva modesta pero segura (QBs Phil Sims y Jeff Hostleter), y un entrenador tanto estricto como apasionado (Bill Parcells). Aquellos gigantes, lo que tenían algo era mucha disciplina; es legendaria ya la forma en que el Coach Parcells trataba con la máxima exigencia a sus jugadores.
Aquel campeonato se consiguió a base de últimos esfuerzos, un equipo entregado y una estrategia basada en la captación del balón, corridas seguras y defensiva, pero lo que decidió la suerte para los gigantes al último momento siempre fue el coraje, era un equipo que jugaba para el equipo y si figuraba alguna estrella, está quedaba supeditada al esquema táctico general, algo que aquel joven entrenador llamado Bill Belichick aplicaría para su propia carrera de Head Coach.

2000

El tiempo pasó sin que los gigantes pudieran recuperarse de aquellos años de gloria, pues era muy difícil sustituir aquellos jugadores y coaches. En el año 2000 parecía que harían otra de sus hazañas milagrosas siendo considerado uno de los peores equipos en ganar el campeonato de conferencia, sin embargo ni su QB Kerry Collins ni su Coach Jim Fassel tuvieron la experiencia para ganar un partido de Súper Tazón perdiendo ante los Cuervos de Baltimore.
El dueño del equipo Wellington Mara tuvo que hacer un cambio de estrategia táctica y contrató en 2004 a un antiguo pupilo de Bill Parcels, un tipo duro y disciplinario llamado Tom Coughlin. El equipo se hizo desde cero y se renovó la planta de una forma que recuerda mucho el esquema de Parcels de los 90s. La estrategia se centró nuevamente en la defensiva con jugadores importantes como Michael Straham, Osi Umenyiora y Antonio Pierce. Así como en una nueva ofensiva con jugadores como Jeremy Shockey y de receptores seguros como Plaxico Burress y Amani Toomer. Finalmente quedaba la esperanza de un joven Quaterback llamado Eli Manning recibido como primera selección del Draft en un canje con San Diego. Eli siempre fue la sombra de su hermano Peyton, por lo que tenía que luchar contra la fama de su propio apellido.
Desde que llegaron Coughlin y Manning no hicieron sino recibir críticas. El público de Nueva York siempre ha sido muy exigente con los resultados del equipo. Aunque los gigantes marchaban mejor que en la época de Fassel, aún no se cosechaba lo esperado.

2007

La temporada de 2007 comenzó mal. Perdieron los dos primero juegos, contra Green Bay y contra Dallas. Los fanáticos de Nueva York aunque acostumbrados a las decepciones veíamos algo nuevo en este equipo que no habíamos visto en muchos años. Aunque nunca he dejado de ser un hincha acérrimo del "gran azul", recuerdo que nunca me identifique con el equipo de la era Fassel, como sí lo hice en la era Coughlin, algo de la magia del NY del 90 parecía resurgir. Algo me decía, ya viene el año, ya viene, y desde Coughlin en 2004 comencé a ver los partidos con la regularidad que lo hacía antes, domingo a domingo. Los gigantes lograron apuntalar la defensiva, pero Manning parecía seguir verde después de cuatro temporadas en la NFL, además de que las críticas y comparaciones con su hermano no pararon. Hubo duras derrotas este año, pero a pesar de eso cada domingo llegaban con el espíritu en alto, parecía que en realidad era cuestión de tiempo y no del equipo para que las cosas empezaran a marchar. Tenían todas las cartas en su contra, un calendario de juegos con rivales muy difíciles y parecía que entre más difícil el reto mejor jugaban.

¿Crees que lleguen a Playoffs? Sí.


Los Gigantes lograron conseguir un record de partidos ganados como visitante. En el último juego de la temporada contra los Patriots y aunque perdieron 38-35, Manning hizo un gran partido.
Los Gigantes se colaron a los playoffs como comodines y visitantes, no se veía muchas esperanzas para ellos. Primero jugarían en Tampa, las condiciones eran difíciles.

¿Crees que le ganen a los Bucaneros en su casa? Sí.


El juego fue magnífico, el desempeño del equipo y de Manning fueron estupendos y ganaron. Los Gigantes tuvieron que viajar a Dallas. Los vaqueros, rivales de división, ganaron los dos partidos de temporada. La formula Romo-Owells eran temibles.

¿Crees que le ganen a Dallas? Sí.



Los Neoyorquinos traían un gran espíritu, pues se habían logrado sobreponer a todos los obstáculos, críticas, lesiones, comparaciones, etc. Nuevamente el partido fue muy duro, pero hicieron un juego impecable, y aunque fue un partido apretado ganaron.
Así, los gigantes tuvieron que viajar otra vez. Ahora, rumbo a la congeladora, el estadio de Green Bay. Un veterano y ya legendario Bret Favre no esperaría, con una temible defensiva y un buen esquema ofensivo. Las temperaturas serían polares, y el equipo es sin duda el más duro de la conferencia.

¿Crees que le ganen a Green Bay en su casa, en juego de Conferencia? Sí.

No recuerdo haber sufrido tanto en un partido. Ambos equipos se vieron afectados por las condiciones climáticas. Los Gigantes retuvieron la posesión del balón. Me recordaron aquel equipo antiguo. Nulificaron su ofensiva, pero su dura defensa nos impedía llegar a las diagonales. El partido se empató, en el último segundo gigantes pudo haber ganado pero el pateador Tynes falló su segundo gol de campo. Nadie había medito una patada de más de 40 yardas en Lambeau en playoffs. Se fueron a tiempo extra. Green Bay ganó el volado. Empezarían, y el primero que anotara se iría al Super Tazón en Arizona. La defensiva de Gigantes sacó la casta. Webster interceptó. Manning acercó al equipo lo más posible a los postes. Luego vinó Tynes. Su tercer intentó, otra patada larga de más de 40 yardas. ¿Qué era esto? ?Volvimos a 1991? El centro esta vez fue perfecto, y la patada también, los Gigantes volvían al Super Tazón, después de siete años.

Super Bowl XVII

Así el círculo se completa. Belichick, uno de los mejores coaches de todos los tiempos, se enfrenta a Coughlin, ambos discípulos de Big Tuna, Bill Parcells. La estrategia de Belichick, consiste en disciplina, versatilidad en las jugadas, retener el balón, mirar siempre a las 10 yardas siguientes y no a la jugada estrella, hacer un equipo de jugadores y no de estrellas. Coughlin sabe esto, por eso le hizo un juego tan bueno en el juego de temporada Gigantes vs Patriotas. Ambos juegan al modo Parcells. ¿Qué diferencia hay?
Los Patriotas están acostumbrados a la victoria, nunca nadie logró un 18-0 antes que ellos. Es un verdadero record, pero el triunfo genera a veces una confianza desmedida. Los Gigantes están acostumbrados a la adversidad, ellos jugaron tres partidos y no dos, y los jugaron todos fuera de casa. Sólo tres equipos antes que ellos habían llegado al Super Tazón como comodín jugando de visitante, y sólo cuatro habían llegado comenzando la temporada 0-2. Mientras que los Patriotas han sido favoritos toda la temporada, los Gigantes no tenían ni esperanza para llegar a Playoffs.
Por supuesto que no son favoritos, pero esos son los Gigantes, ese es su espíritu. Vamos, ¡hasta hay una película de esto! "Little Giants". Sí, es como la de Mighty Ducks, que el equipo chafa de niños débiles, étnicos, nerds y que meten a un gordito chistoso y a una niña a jugar se enfrentan a los engreidos, con presupuesto y todo lo demás (que por supuesto son los Dallas Cowboys, un equipo que siempre ha sido de "estrellitas" y no de equipo). (Perdonen fans de Dallas -medio México- pero es la carrilla habitual de enemigos).
Los Gigantes nunca hemos tenido Montanas, ni Aikmans, pero tenemos equipos y coaches, es una escuadra que siempre ha apostado por el corazón, por la inteligencia y por el coraje, es raro cuando Gigantes hace contrataciones super espectaculares de Quaterbacks o receptores. Así no funciona Nueva York. Siempre funciona con veteranos en los que ya nadie cree, con jovencitos que nadie conoce y con Coaches estrictos de los que sus jugadores siempre se quejan. Pero así es la vida, y así son los campeonatos. El difunto dueño Wellington Mara decía que NY era como una familia, donde todos se echaban la mano. El mismo fue un mentor para muchos jugadores, y así deben ser todas las empresas no solamente los equipos deportivos. Detras de esos colores y de cada equipo de Futbol Americano hay una filosofía, y la más bella para mi es la de los Gigantes. Los exitos son una carrera pero de resistencia y no de velocidad, se forman a base de nobleza y de constancia. Admiro mucho a los Patriotas, comparten una mentalidad similar a los Gigantes, los jugadores reciben menos sueldo en Nueva Inglaterra que en otros equipos, pero allí pueden ganar campeonatos, los que se van, ganaran mucho más en esos equipos del Sur, pero no llegaran muy lejos.
El Super Bowl está cerca, los Gigantes han mostrado que entre más difícil se la ponen, mejor juega y más difícil que los Patriotas es imposible, los conocemos bien a pesar de que no jugamos en la misma conferencia, pero es un equipo tradicional del Noreste como NY. Realmente está muy complicado, pero mejor para nosotros. Los Gigantes se formaron en base a la adversidad, y tienen mucho coraje, ya haber llegado hasta aca parece un sueño, aún no puedo asimilarlo. Como dijo Lisa Simpson a Homero, a veces no gana el mejor equipo sino los que: "son puro corazón".
De ese modo cada domingo he contestado la pregunta que me hacen mis amigos, Playoffs, Tampa juego de comodín, Dallas juego divisional, Green Bay juego de conferencia. Queda solamente una por hacer...

¿Crees que le ganen a Patriotas en el Súper Bowl? Sí.

7 comentarios:

Sender dijo...

¿Va una comida virtual? voy patriotas.

Mait' dijo...

Go N.Y gigiants!

El Pardo dijo...

Con todo respeto, mi buen Cava, pero no creo que ganen los gigantes el supertazón. Una cosa son las vaqueritas y los empacadores y otra cosa es el probablemente mejor equipo de futbol americano de todos los tiempos.

Curioso eso de la tradición invisible de que hablas. Por lo menos en mi caso no se cumple totalmente, aunque sí de manera parcial. El primer supertazón que ví fue el XIX, aquel en que Joe Montana hizo pedazos al a la sazón jovenazo Dan Marino. No me simpatizaban mucho los 49ers de San Francisco, porque ese nombre de 49ers me parecía el peor nombre que se le podía poner a un equipo. Sin embargo, mi admiración por Montana era enorme. En ese entonces también admiraba al entonces corredor de los Raiders de los Ángeles, Marcus Allen. Me parecían espectaculares en Marcus Allen varios aspectos, tales como su nombre, la increíble paciencia que tenía para esperar que se abrieran los huecos en la línea y cuando esto sucedía, de súbito lanzarse como un cohete a recorrer yardas, y el modo en que volaba por los aires brincando a la defensa en jugadas de pocas yardas para la anotación. Tampoco le iba a los Raiders, empero, porque esa pose de malosos que tenían y que siguen teniendo me parece una gazmoña ridiculez.

Pasaron los años, y depués de algunos coqueteos con algunos equipos como los Patriotas, quienes a "mi segundo supertazón" llegaron para disputar contra los poderosos Osos de Chicago (equipo con la mejor defensa que he visto) y que a la sazón tenian un bello diseño de casco, o con los Cafes de Cleveland de Martin Shottenheimer; sucedió después de esto, pues, que a mi ídolo Joe MOntana le tocó probar la banca y posteriormente salir de San Francisco para llegar a jugar a los Jefes de Kansas City en 1993. Ese mismo año, los Jefes también contrataron a Marcus Allen. Mi dos ídolos de la niñez jugando para un mismo equipo. Ese año los Jefes, después de una brillante temporada de sus dos principales contrataciones ese año, perdieron la final de conferencia contra los Bills de Jim Kelly. Desde entonces le voy a los Kansas City Chiefs, quienes desde entonces hasta ahora lograron armar un equipo extraordinario que por la lesión de su entonces mariscal, Elvis Grbac, no lograron coronar con el campeonato. Era ese maravilloso equipo del tremento tacle Derrek Thomas (qepd), del espectacular receptor Andre Rison, del entonces todavía vigente Marcus Allen y del mejor ala cerrada de todos los tiempos, Tony González.

RED SHOES GIRL dijo...

Pues ojalá que si ganen, yo por mi parte, no tengo ni idea.....

Garcín Altoalcázar dijo...

Ni yo, Bego, ni yo. Quería pasar a leer sabiduría y buenacopez a este sitio, pero hete aquí que me encuentro con un galimatías ininteligible: ha de ser una formulación verbal del subconsciente de Cava.
En fin, así, atristado, te saludo.
A ver cuándo nos vemos.

Hitlercito dijo...

los imperios mueren y resurgen

Filosofo de la torre de marfil dijo...

Cava... sabes que soy un recentido de lo peor y que considero que los Giants no merecen estar donde están, sobretodo porque hasta los vikingos les vencieron a domicilio (42 - 17). Sólo quiero decirte que ya está escrito en la biblia... "... y el patriota David venció al Gigante Goliat"... no le des vuelta. Mi más sentido pésame...