viernes, diciembre 21, 2007

Reencuentro

Gente. Que bueno es poder dejarles unas palabras. No saben las mutaciones y transformaciones por las que estoy pasando, todo en cuestión de días. La realidad pétrea, pastosa e ineludible de la sangre y de la crianza se manifiestan sin remedio y sin que yo quiera evitarlo.
¡Como reconozco las enseñanzas de mis padres en las calles y en los pueblos! En su modo de ser a veces calmo y lento como el ritmo de las personas que andan por las ciudades, y a veces intempestivo como los caprichos climáticos.
No quiero ponerme romántico con las patrias, ni tampoco puedo elaborar demasiado. Solamente puedo decirles que al parecer eso de encontrarse con uno mismo sucede en las situaciones más extrañas. Cuando uno piensa que va a conocer un país nuevo, en realidad va a conocer uno viejo, uno que siempre ha estado allí, en las viseras y en las entrañas.
Que extraño es reconocer lugares que nunca has visto, seguir consejos que nunca has escuchado y recordar sabores que nunca probaste.
He pensado en Wittgenstein una y otra vez. El lenguaje es la estructura del pensamiento. Mis viejos me dieron pocos consejos en mi vida, quiero decir consejos generales, siempre fueron muy liberales en eso. En cambio siempre insistían en como se debía comer y a que hora, y que ropita es mejor comprar, cosas muy colombianas por cierto. Y siendo así que nunca fueron muy incisivos en la forma en que debía llevar mi vida, me doy cuenta que pienso muy al modo de esta tierra. No puedo explicarme como pasó y me aventuró a inventarme una hipótesis; entre las enseñanzas cotidianas, se me colaron las trascendentales, esas que no pueden ser expresadas sino en forma de consejillos coloquiales y prosaicos. Es como un geist, un espíritu de lo colombiano. Yo fui colombiano años sin saberlo y sin vivir en la tierra: ¿cómo así?
No, no me voy a dejar que se ofenda mi México tampoco. Allí nací y crecí, pero criado de un modo distinto. Soy un mexicano criado por colombianos. Entiendo de Ajiacos y Suaderos, de cositos y albures, de tortas de cumpleaños o de rajas. En fin, me debatí una noche entera intentado definir mi identidad. Imposible, no puedo decir que soy lo uno o lo otro. Decir soy Mexicano o soy Colombiano sesgaría la realidad, ¿cuál diría primero?, tendría que decirlos al mismo tiempo. Acabe por dar una respuesta salomónica, de esas que le salen al paso al compromiso, no es mi estilo, pero al menos es lo más auténtico que he logrado encontrar hasta ahora: ni hablar, soy Latinoamericano.

¡Saludos a todos desde Medellín, Colombia!

¡Feliz Navidad a todos!

10 comentarios:

Miguel Tormentas dijo...

feliz navidad viejo

Sebastiana dijo...

Es extraño cómo en México dejas de ser lo que son tus padres para convertirte en mexicano... en otros lados hay como hasta 18231283r4723 generaciones que siguen con la nacionalidá, aunque sea en la cabeza, de los tatarabuelos. Siempre me ha sorprendido. (Fashback del periférico jugando a los miles de acentos)

Feliz navidat!

El Pardo dijo...

¡Feliz Navidad, amigo!

un mec quelconque dijo...

Afortunado vos que tenés dos patrias, entonces.
¡Felí navidá!

Andreu Abuín dijo...

¿Y qué pasa cuando uno se siente en casa más allá de sus orígenes? (Si es que no llevamos sangre de todos lados...)

Anónimo dijo...

Al menos no eres de aguas internacionales...

pedrofelipe@mac.com dijo...

Como me le va, hermano que gusto escuchar sus palabras, desde aquellas sagradas tierras donde nuestros antepasados nos dejaron un legado, que dificilmente podemos olvidar.
Sumerced seguro ya cumplió con la siguientes lista pero se la pongo por si le falto alguna. De desayuno su tintico con aguardiente aremas y changua, a medio un masato con mogolla, me salto el almuerzo por que la lista es larga pero las onces un tamal con chocolate y queso, y entre comidas no se le olvide, las almojabas, el pan de yuca, las obleas con arequipe, los bocadillos, etc, etc. seguramente subirás unos gramos pero vale la pena el sacrificio mijo, saludos a los paisas, ave maria pues le deseo feliz estancia y mejor retorno,

pedrofelipe@mac.com dijo...

Como me le va, hermano que gusto escuchar sus palabras, desde aquellas sagradas tierras donde nuestros antepasados nos dejaron un legado, que dificilmente podemos olvidar.
Sumerced seguro ya cumplió con la siguiente lista pero se la pongo por si le falto alguna. De desayuno su tintico con aguardiente arepas y changua, a medio día un masato con mogolla, me salto el almuerzo por que la lista es larga pero las onces; un tamal con chocolate y queso, y entre comidas no se le olvide, las almojabas, el pan de yuca, las obleas con arequipe, los bocadillos, etc, etc. seguramente subirás unos gramos pero vale la pena el sacrificio mijo, saludos a los paisas, ave maria pues le deseo feliz estancia y mejor retorno,

Existencialista de mierda dijo...

Gracias MT, Tats, Toño, Mec, les mando un abrazo de navidad. Igualmente a ti Andreu y gracias por dejarte leer en el blog.

Pedro, acá mi papá quiere conectarse todo el día por Skype para hablar contigo. Que rico que escribiste, me gustó mucho, quisiera escribir en el blog más sobre mi experiencia en Colombia pero lo quiero hacer cuando tenga tiempo. Te mando un saludo y a también a todos allá a la Rose, al Pet, a Rosanita y a George.

Anónimo dijo...

arriba ese anónimo!
no me seas tan requetenaco existencialista de mierda, todos somos personas sin importar nuestra nacionalidad, todos somos HIJOS DE DIOS!.