lunes, noviembre 26, 2007

Ironía burocrática

En el blog de mi burócrata favorita me topé con esa entrada donde relata los acontecimientos en torno a un concurso de altares de día de muertos. Ella trabaja en el Impi (Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial) el organismo encargado de asegurar los derechos de propiedad intelectual, derechos de autor, patentes y ese tipo de cosas. Los distintos departamentos del instituto compitieron entre sí para ver quién podía realizar el mejor homenaje a los difuntos.
La sección de mi burócrata puso un especial empeño en ello a tal grado que comenzaron a recibir las visitas de espias provenientes de otras regiones del organismo para "inspirarse" un poco. Su departamento se vió obligado a restringir la entrada e idear mecanismos para dificultar el acceso a los indeseables turistas al grado de poner un aviso: "respete la propiedad intelectual".
¿No resulta esto paradójico? Que en el lugar encargado de hacer respetar los derechos intelectuales de los ciudadanos se den plagios. No, más que paradójico es infinitamente cómico.
La sociología del S. XX lo confirma, las estructuras burocraticas de los sistemas sociales están diseñados para hacer cumplir las normas en un nivel operativo, el compromiso de los individuos con la función del organo es irrelevante. Este fenómeno es común en dependencias gubertamentales, como en ONG´s, corporaciones y claro también en instituciones religiosas. En nuestro tiempo el objetivo es cumplir de forma normativa con los requisitos, el compromiso personal es prescindible. Algo que ya se comenzaba a ver en la modernidad temprana con respecto a las religiones organizadas pero que se puede mirar por doquier en nuestro tiempo:

"Es infinitamente cómico tener que contemplar a un predicador poniendo tanta veracidad en la voz y en la mímica que casi se sale del púlpito, que se conmueve y te conmueve hasta las entrañas, que de una manera estremecedora te va describiendo todos los rasgos de la verdad y tiene entre ojos a todos los poderes del infierno, y todo ello con un aplomo en la figura, con una gallardía en la mirada y con una exactitud en el movimiento de los brazos verdaderamente admirables..., para en seguida, casi sin haberse quitado todavía el sobrepelliz, verlo con qué cobardía y timidez se aparta del camino a la menor ocasión. ¿Quién no dirá que todo esto es infinitamente cómico? Sí, desde luego, es infinitamente cómico que uno haya comprendido toda la verdad en torno a lo malvado y mediocre que es el mundo, etc., etc., y después de haberlo comprendido no nos dé en la práctica ninguna muestra de que lo ha comprendido…, pues casi en el mismo momento ya lo vemos otra vez mezclado con esa misma maldad y mediocridad, sacando todo el partido que puede de ella, honrándola y honrándose, es decir, reconociéndola”. (Kierkegaard, Enfermedad Mortal XI 202)

8 comentarios:

Miguel Tormentas dijo...

no entiendo la relación del pasaje con el texto

Existencialista de mierda dijo...

Por que leiste el texto en menos de un minuto.

Miguel Tormentas dijo...

después de discutir unos dos minutos contigo en msn sigo sin ver la relación

Miguel Tormentas dijo...
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Miguel Tormentas dijo...

por cierto, deberiás quitarle a blog los anuncios en ventanas emergentes, es muy molesto en firefox con todo y el bloqueo

Sebastiana dijo...

jajajaja... es como cuando tu mamá te hace la tarea. O como quejarte de la injusticia y el elitismo, sabiendo que "obvio" no eres el final de la cadena. Oooooooo jajaja, me dio mucha risa tu post.

El Pardo dijo...

Lo que pasa es que todos los burócratas son putos, pues hasta los muy machos se dan de besos. Y no lo digo yo, lo dice Max Weber.

the phoenix dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.