jueves, octubre 18, 2007

Nihilismo positivo


Solemos vivir como si tuviéramos mucho que perder siendo que en estricto sentido no tenemos nada más que la vida. Vamos colectando cosas por la vida, tanto materiales como mentales pensando que la identidad, la seguridad económica, el prestigio nos van a tener bien siempre.
Es como si cual oso Pooh nos aferraramos a nuestro tarrito de miel, basando nuestra seguridad en ello. Cada quien tiene su propio tarro, pero todos tenemos uno, algo en lo que dependemos para seguir por que da miedo andar desnudo por el mundo.
No es sino cuando pierdes todo que eres libre para hacerlo todo dice el gurú T. Durden, y tampoco se trata de tirar todo por la ventana y vivir en la calle al cobijo del sol, sino de vivir como si aquello que tenemos no fuera nuestro por que de algún modo no lo es. ¿Qué es la propiedad después de todo? Algo que conservamos por un tiempo mientras lo conservamos y tomando en cuenta la futilidad de nuestras vidas, no tenemos mucho tiempo para conservar cosas.
No sé cuando comenzó esto del nihilismo, acaso cuando me puse un poco más serio conmigo mismo y con el budismo. Intente quitar los obstáculos de mi mente, hacer a un lado los pensamientos cotidianos, mi mentalidad como la de todos, basada en el patrón dramático de la existencia humana. Quitemos los sueños y los temores y vivamos con una consciencia prístina y entregada no a mi experiencia egoísta centrada en función de todo lo que yo quiero, sino dejando que la realidad me enseñe cosas sin imponerle mis vulgares opiniones. Es muy difícil hacer estas cosas, ustedes pueden imaginarlo y si acaso pude lograrlo seguramente no fue más que durante algunos instantes a lo largo de solamente un par de días.
Toda la realidad esta basada en mi percepción, uno ve lo que quiere ver y escucha lo que quiere oír, y no nos permitimos escuchar ni ver nada que no queremos. No es que retiremos la mirada, sino que cualquier cosa vista es motivo inmediato de nuestros deseos y temores. No hay nada que desear ni tampoco nada que temer, y no es que uno se quede inmóvil bajo un árbol sino que simplemente las cosas se dejan de hacer por estas razones. Comienzas a comprender que hay más motivos que tu propia racionalidad habitual.
Sí, creo que también me vi tentado a meditar bajo el árbol durante toda mi vida, pero un amigo me recordó que el engaño del yo-no es más grande que el engaño del yo, por que el que cree ser no-identidad ya no puede convencerse de otra cosa, ese es digamos el nihilismo negativo, el hombre que se convierte en absoluta nada.
Sí, puede ser que la identidad personal, los deseos y temores sean falsos, pero eso no quiere decir que no este aquí-ahora y que no pueda hacer cosas en el mundo, simplemente eso quiere decir que no tengo nada que perder, no hay una identidad que superar o que proteger, no hay nada que perder pero eso no quiere decir que no queda nada por hacer sino quiere decir que queda todo por ganar.
Como se puede ver entre un nihilismo negativo que lleva a la aniquilación y uno positivo que podría conducir a la actividad desinteresada hay apenas unos grados muy cortos de diferencia, sin embargo hace literalmente "toda" la diferencia.
La película "i ♥(heart) huckabees" me conmovió profundamente, sin duda no habría llegado a ella sin la recomendación de un espíritu que me sigue de cerca por más que se encuentre lejos. Allí se exploran estos temas acerca de la identidad personal y de lo que creemos que somos, y la sutil diferencia entre el todo y la nada de la existencia. Sin duda una de los filmes más importantes de mi vida y que les recomiendo ampliamente, quizá algún día relate a más detalle mis impresiones al respecto cuando termine de asimilarla.
Pero sin distraerme del tema quiero decirles que aunque seguramente aún no alcanzo la iluminación sí puedo decirles que ir dejando atrás las construcciones que hacemos de nosotros mismos es ir dejando cargas que no necesitamos. La identidad es una herramienta más que utilizamos para vivir, pero no somos lo que creemos que somos esto es: un nombre, una nacionalidad, unos gustos específicos, una profesión, una pareja, una familia; afortunadamente somos mucho más que eso.

5 comentarios:

Justo Medio dijo...

¿Cómo quieres que no nos aferremos a nuestro tarrito de miel si de chiquitos jugábamos 'A la rueda rueda de San Miguel'?

Me cae que eso, eso, es socialización.

la Hija del Don dijo...

wow‼ speechless... espera tengo muchas cosas que reflexionar...

RED SHOES GIRL dijo...

Me gusta Disney!!!

Lorecna dijo...

¿qué fue lo que te llevó a usar la imagen del oso pooh para explicar estos sutiles detalles?

Ana Harm dijo...

Hola:
Gracias por compartir tus reflexiones. Me pregunto lo mismo que Lorecna: que fue lo que te llevo a usar la imagen del oso pooh?
Saludos,