lunes, julio 09, 2007

Seccion Weekend 1

Introducción

En el prefacio de "etapas en el camino de la vida", William Hafman -un aficionado a la literatura que le deja unos papeles a Hilarius Bookbinder para que los encuaderne para jamás recogerlos-, (ambos pseudónimos de Kierkegaard) nos explica la diferencia entre recordar y recolectar. Recordar (huske) significa tener presente una memoria, mientras que recolectar* (erindre) no tiene que ver con memorias sino en el aprendizaje de la memoria. Digámoslo así recordar es Funes el memorioso de Borges que podía recordar cada detalle de su vida como la forma de las nubes del cielo o la forma del pelo del perro pero por lo mismo era incapaz de tener una panorámica global de todo lo que vivió. Recolectar es como el anciano que siempre sabe lo que hay que hacer cuando alguien le pide un consejo porque probablemente ese anciano ha vivido la situación que se le narra una o muchas veces solamente que no puede recordar la situación aunque sabe como resolverla. Es como si el anciano hiciera abstracción de la vida. A todos nos ha pasado que sabemos como responder a algo, algo que quizá aprendimos de pequeños, por ejemplo como reaccionar ante cierto sentimiento propio o ajeno o algún problema y aunque no podemos decir cuando lo aprendimos, podemos casi inexplicablemente resolver: en ese caso no recordamos; recolectamos.

Yo soy un buen recolector, me he pasado la vida siempre pensando en lo mejor que se puede hacer para cada situación. Tomo mis experiencias y las ajenas como enseñanzas de vida, para estar preparado siempre y generalmente lo estoy, pocas veces me sorprende una situación en la que no pueda responder de algún modo. Soy calmado, tomo decisiones precisas y examino cuidadosamente mis sentimientos antes de tomar cualquier paso. Soy tan atento en aprender como vivir la vida para experiencias futuras que nunca vivo en el presente. De algún modo soy un hombre sin recuerdos.
No me malinterpretes, no es que no recuerde nada, es que abstraigo. Abstraigo los lugares que visito y pocas veces recuerdo con quien fui o como me sentía, abstraigo de algún modo a las personas y olvido lo que hago con ellas para captar su "esencia". Se me olvida que hice con quien, de que he hablado, que día fui a que lugar y me quedo con la abstracción de "lugares", "personas", "cosas".
Vivir abstrayendo te lleva a la intemporalidad, siento que nada cambia por que yo lo suspendo, pero la gente cambia y los momentos y la música. Para mi no es como si estuviera en el año 2007 y los ochenta hubieran sido hace mucho sino que los ochenta siguen igual de presentes solamente que ahora hay más cosas de películas, música y eventos que abstraer.
Yo no recuerdo, sino que abstraigo y tengo tematizadas tantas cosas, hace poco alguien me señalaba lo mucho que sabía de títulos de canciones, detalles de películas, fenómenos de internet y no con admiración porque incluso creo que tiene poco de admirarse sino señalando que no tengo vida. Tiene razón, si vives fuera del tiempo no tienes vida, por justamente la vida es eso.
Hace poco también descubrí una razón de porque me gusta tener amigos y especialmente una novia. Lo que más me gustaba era no tener que esforzarme por recordar, siempre tenía alguien que recordaba lo que hacíamos juntos. Lo de la novia es cuantitativo, como sueles pasar mucho tiempo con la novia y más si es una chica detallista recordará las cosas que hicimos juntos, guardará papelitos y se acordará de fechas, y de películas donde las vimos y que hicimos antes y después, y todo lo demás como que comimos y eso. Me asombra mucho como la gente puede recordar esos detalles, tanto como creo que algunas personas (pocas) les agrada como recolecto.
Para mi era importante tener a alguien al lado que guardara mis memorias, o de lo contrario se perderían como ya he perdido muchas a mi corta edad, y era algo completamente vital conseguirme una novia o estar con mis amigos siempre para que me recordaran lo que hice. Ojo, no es alzhaimer porque puedo recordar las cosas si tan solo me las dicen: ¿te acuerdas cuando...? ¡ah ya! Pero si nadie me dice nada, me quedo con la recolección: sé que este restaurante es bueno, no recuerdo cuando ni con quien fui.
Poco a poco aprendí que estaba bien no tener que recordar cosas, simplemente es mi modo de archivar el pasado y por otro que uno no debería tener novia o estar con los amigos para que a uno le recuerden la vida, aunque es bonito. Fue difícil aprenderlo pero me sentí libre.
Luego pensé que había un modo de recordar... ¿qué tal si lo escribía? Pero a mi no me gusta escribir lo que hago es decir lo que recuerdo, sino que me gusta escribir lo que pienso es decir lo que recolecto. Uno nunca debe escribir lo que no quiere, sin embargo me gustaría poder leer lo que he hecho y acordarme de las cosas, así que pacte una tregua conmigo mismo. Escribir brevemente en cosa de unas cuantas líneas lo que hice en la semana (preferentemente el fin de semana que es cuando hago más cosas dignas de recuerdo) y no tanto como una historia sino como un pequeño recordatorio.
Así pues luego de tanta recolección que no podía dejar atrás debido a mi gusto por la reflexión innecesaria declaro inaugurada mi sección weekend, donde pondré en breves líneas lo que quiero recordar, idealmente lo acontecido los fines de semana pero si sucede algo que deba recordar en la semana lo pondré. (Esto no aplica para cosas muy importantes o muy fuertes o muy significativas de mi vida, cosas esenciales como graduaciones, bodas, o como cuando conocí a alguien especial si lo recuerdo).

*(N. del t. Eduardo Charpenel suguiere traducir rememorar en vez de recolectar, tiene razón, pero me gusta ser recolector).

Weekend 1

Viernes: Pasé la tarde en la cafetería con Abraham, Rodrigo y Laura hablando de una fiesta a la que fuimos en casa de una compañera llamada Arianne donde bailamos mucho. Bebimos café y llovió.
Sábado: En la mañana quise ver el concierto de Live Earth pero no lo transmitieron, en vez de eso vi Waynes World 2 que no vi de chico, es malísima pero llené un hueco de chistes de mi niñez. Comí con los viejos y en la noche fui a la fiesta de recolección de fondos para el viaje de Majo estuvo divertido. Luego de eso fui a la taqueria "dragonejo".
Domingo: Vi fútbol: México 6- Paraguay 0. México 2-Nueva Zelanda 1. Argentina 3-Perú 0. Me alegró ver ocho goles de México el mismo día. Fui a ver la película: "Paris te amo" a Perisur, me da miedo los malls cuando estan solitarios por la noche me recuerda mi pesadilla del mall. Me gustó aunque es película de cortos, pero está buena.

Eso es todo, intentaré relatar lo necesario para recordar mis fines de semana.

8 comentarios:

charp dijo...

bienvenida sea esa nueva sección.

Guillermo dijo...

Ajúa.

Pai dijo...

me parece una buena decision..... y bueno con respecto al primer fin de semana (yo no sabia uqe mexico habia metido algun gol.... no sabia que habia partido... pero qeu padre jejejeje)

Miguel Tormentas dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

solo paso a recordarte que te voy a partir la madre pronto

Miguel Tormentas dijo...

"sólo" lleva acento cuando significa "solamente"

Pai dijo...

jajajajajajaja te quiere partir la madre un anonimo y como le va a hacer si nunca sales?

what ever, ya es el weekend 2.... digo es domingo, ya toca.... si es que hay algo memorable pa recordar....

AleEle dijo...

orale, te van a partir la madre! antes te amenazaban por telefono y ahora por blog!!! la tecnología esta cambiando el mundo, incluyendo la faceta anónima

ah, yo iba a decir que París te Amo es increible :) cual fue tu corto favorito??