viernes, junio 01, 2007

Futbol mexicano

"Cuando era niño,
y conocí el estadio Azteca,
me quedé duro, me aplastó ver al gigante,
de grande me volvió a pasar lo mismo,
pero ya estaba duro mucho antes..."

Andres Calamaro, Estadio Azteca



Yo era muy niño para recordar el mundial de México 86, sin embargo en aquellos inocentes ochenta la gente tenía la costumbre de grabar todos los eventos televisivos importantes como miss universos, especiales de siempre en domingo y visitas papales, pensando que si no fuese por su preocupación dicha información visual se perdería en los anales de la historia. (Nadie nunca pensó que se crearían especiales en video o DVDs, que existiría el TiVo o siquiera se imaginaría remotamente la existencia de Youtube). Aquel comportamiento que hoy nos parece anacrónico en aquel momento era una costumbre que me permitió recordar los mejores momentos de quizá el más grande mundial de la historia.
Empezando con la belleza de fútbol de la escuadra argentina Maradona, Valdano, Burruchaga, también hubo otras grandes selecciones y personajes que brillaron en aquel tiempo las excentricidades del portero belga Jean Marie Pfaff, el juego de Platini y su lamentable fallo, el equipo Español que como siempre traía material y el heroísmo de la selección alemana. Pero además de ello era el folclor, la gente, los estadios y la televisión. Recuerdo que en la inauguración hubo una presentación con efectos especiales y música que para entonces eran innovadores.
Me parecía como efectivamente el mundo se unía bajo un balón y todo se detenía para ver 90 minutos de deporte, la poética de un orbe armónico. Me encantaba ver como venían aficionados de todos los continentes y con todas las banderas tan sólo con la esperanza de gritar gol.
Yo no viví el mundial, recordaba esos momentos por la magia de la Betamax, pero también quería gritar gol con esa emoción, y para lograrlo necesitaba un club de fútbol. Para mis seis años casi todos mis compañeros o amigos le iban a algún equipo, principalmente influido por sus familias. A mi eso no me podía ocurrir, ya que desde entonces siempre he mostrado cierto gusto por llevar la contraria y que mejor modo de hacerlo que con el fútbol. Mi casa era entonces primordialmente americanista por motivos que me son completamente ajenos e incluso incomprensibles. América fue el equipo de esa década, muchos de mis amigos le iban por que ganaban, era injusto contaba con el apoyo del gigante Televisa, dinero, árbitros, y creo que fue entonces cuando se comenzó a gestar la reacción anti-americanista.
Yo no podía irle a un club como ese, tampoco a Chivas porque no soy de Guadalajara de hecho soy muy chilango le tenía que ir a alguien de aqui y de hecho nunca me han gustado los clubes grandes pues me encantan las hazañas deportivas estilo David y Goliath. Los clubes pequeños, los clubes luchones que no tienen presupuesto y que a base de esfuerzo logran los campeonatos, por eso la selección del vasco Aguirre fue la mejor y después tan grande su Osasuna. Al mismo tiempo cuando era niño conocí el Estadio Azteca y me aplastó ver al gigante y pensé este es un Estadio digno de mi ciudad, la ciudad en la que debe estar todo lo más grande del mundo (o al menos así lo pensamos sus habitantes), y también pensé que yo debería venir a ver a jugar a mi equipo en esa catedral del futbol.
Pero no podía ser el América, ni tampoco el Cruz Azul por que nunca me sentí cementero y en aquellos años ochenta eran muy nostálgicos por su pasada década de gloria, así que debía ser el Necaxa, un equipo modesto pero que en los primeros años de los noventas comenzaba a prometer. Basado en la velocidad, el contragolpe y que tenía además una extraña historia de triunfos (como haberse jactado de haberle ganado al Santos con Pelé en un pequeño torneo pentagonal en el 61) y que tenía una ventaja adicional: al tener poca afición la gente que me caía mal no le iba al Necaxa.
Me tocó verlos coronarse en el 95 en el Azteca contra el Cruz Azul, con una de las mejores alineaciones de la historia del fútbol mexicano:
El veterano portero Nicolás Navarro, José Maria "el Chema" Higareda, Eduardo "Lalo" Vilches, Octavio Becerril, Gerardo Esquível, Nacho Ambriz que tiraba fortísimo de medio, posiblemente el mejor jugador de la historia de Ecuador: Alex Aguinaga, Beto García Aspe, Efraín "el cuchillo" Herrera, Ricardo Peláez que cambiaba con Sergio "el ratón" Zarate y el goleador chileno Ivo Basay que luego pasaría la estafe a Luis Hernandez. Liderados por Manuel Lapuente.
Sí, fueron años de gloría y que sin embargo habrían de desaparecer por el eterno problema necaxista: ser de Televisa.
Viendo los éxitos de la escuadra la directiva utilizó al Necaxa como equipo "B" del América, el llamado "hermano menor". Se llevaron a buenos jugadores, y al mismo Lapuente (ahora un técnico en disfraz del América) y nos dejaban sus retazos de jugadores, por marketing y más marketing se llevaron a los rayos de la ciudad de México a Aguascalientes y allí tratan de mover a las masas norteñas a que se olviden un poco de los toros y las ferias para que le entren a un deporte que no se juega con un bat.
No, ya tampoco le puedo ir al Necaxa, se me hace inverosímil apoyar a un equipo remoto, eso no es de barrio, no es de hincha, y al mismo tiempo me harte del Necaxa, de que lo traten como un sobrante de equipo al que se le puede cambiar de nombre, de estadio, de jugadores, de afición inicial y posterior, ¿qué clase de tradición queda?
Haciendo una investigación me di cuenta que esa ha sido la historia del fútbol mexicano, grandes equipos de antaño hoy apenas se recuerdan, el Oro, el Marte, el Zacatepec, los equipos españoles, y algunos más recientes el toros Neza, los toros de Celaya, los toros del atlético español y más toros que han desaparecido por capricho principal de las directivas que venden y compran camisetas como si solamente fueran camisetas.
En todos los países del mundo hay mafias futboleras en los clubes, sin embargo se tiene cierto respeto a la institución y las camisetas se preservan me refiero a clubes argentinos, ingleses, españoles, brasileños e italianos que por cierto son los que mejores ligas y más campeonatos tienen.
La playera, las instituciones y los colores no son solamente símbolos, sino que es el modo en que las cosas pueden continuar con las generaciones, la misma continuidad es lo que nos hace hombres decía el maestro Ortega y Gasset, y ese respeto es algo que no se ve en nuestro fútbol.
Si de algo se molestan los aficionados de los equipos son de sus directivas, y tenemos ejemplos cercanos sobre todo en la capital: Cruz Azul, América, Pumas.
El fútbol es un negocio lo sé, pero el negocio reditúa con campeonatos, con aficionados y con historia, y lo que suele suceder es que cuando un equipo mexicano llega al campeonato en un par de años se vuelve malísimo por que los jugadores se cotizan y las directivas sólo ven a corto plazo y literalmente "venden su campeonato" con la salida masiva de sus planteles.
De ese Necaxa campeón no queda nada, y no es que pueda seguir jugando la misma alineación de hace diez años, sino que esos campeonatos se pudieron perpetuar en nueva inversión de talentos, no permitir la salida de los jugadores tan fácilmente, invertir en instalaciones, etc.
Necaxa ha traicionado muchas veces a su afición, cuando se cambio el nombre a Español, cuando volvió a ser Necaxa (traicionó a los que seguían al Español), cuando el América quiso sacar provecho de los campeonatos de los noventa y la última fue mudarse a Aguascalientes. Me rompieron el corazón, y ya no soy rayo, no por los colores sino porque finalmente a pesar de mis aspiraciones rojiblancas, y a pesar de que fueron un club tan digno en su momento, Necaxa no deja de ser Televisa.
Estoy en un dilema, odio al Villamelón, aquel sujeto que se cambia al equipo que va ganando, si alguien debe ser constante en algo es en su afición: en las buenas y en las malas.
Me sentiría Villamelón al cambiarme de equipo. Prefiero no tener equipo y seguir siendo aficionado loco de los mundiales, pero a veces quisiera tenerlo.
Que feo decir esto justo ahora pero lo diré: me gustaría irle al Pachuca sinceramente, porque ostenta muchos de los ideales que yo considero esenciales en un equipo. Tiene tradición, a pesar de sus ires y venires en segunda y primera "A" es el equipo más viejo de México, tiene un juego hermoso, realmente están jugando de forma tan bella, tiene técnica, posesión de balón, esas cuadriculas entre Caballero, Damián, El Chaco y el Cacho, Landín, tienen estructura y defensa, y además de todo tienen a tres colombianos buenísimos: Calero (el mejor portero colombiano que he visto y que supera a Higuita por mucho), Alquivado Mosqueda (una categoría de central) y Chitiva (que además es de la tierra de los viejos de Boyacá). Además de ello estoy muy impresionado por su directiva que se ha esforzado en hacer justo lo que no se hace en el fútbol mexicano, no utilizar los equipos como la gallina de oro hasta matarla sino que han invertido en instalaciones (estadio y universidad), fuerzas básicas y además tienen equipos en las ligas menores que también ganan, todo esto necesario para generar talentos. No sólo eso son conscientes de su tradición y la aprovechan, ese eslogan del equipo de México podría ser solamente una táctica publicitaria pero sin embargo muestra lo consciente que es la directiva de la importancia de la tradición.
¿Cómo se refleja esto? En diez años pasaron a ser un equipo de liga menor a tener más campeonatos que muchos equipos "grandes" de México, incluido el Necaxa además de ser el primer equipo en la historia de este país que hace un papel más que "digno" en competencias continentales llevándose la sudamericana y ahora peleando la Recopa.
En México lo que nos preocupa a los aficionados de los distintos clubes no es tanto que nuestro equipo consiga el campeonato sino que una vez hecho eso no quede la alineación hecha basura por las ventas y el equipo sea malísimo diez o quince años. Con el trabajo que está haciendo Pachuca parece que eso no le va a pasar como no le ha pasado en lo que va de la década.
No me puedo cambiar de equipo, si decidí irle a los rayos es ser rayo o no irle a nadie, o al menos sería justificable el cambio si le hubiera ido al Pachuca antes de su marea de éxitos, sin embargo no puedo irle al Pachuca justo ahora. Además yo no vivo en Pachuca, me queda lejos, no he ido a su estadio y no creo que vaya a irlos a ver allá, así que no le iré al Pachuca, ni a ningún equipo por que en México salvo los tuzos me parece que no lo merecen, los colores se han vendido tanto y hay tan poco respeto por las camisetas que es entregarle tu corazón al vació, pero por lo pronto al menos por un tiempo admiraré como lo hace Iohannes de Silentio, con respeto y a la distancia y sin poder acercarme al Pachuca.

P.D. Un saludo a la afición Puma, siempre me da gusto cuando les va bien y siento el orgullo Universitario, sin embargo por alguna razón yo mismo no soy Puma.

O ya que estamos en estas, si no ¿A qué equipo le voy?

10 comentarios:

charp dijo...

Te diría que le fueras al Cruz Azul, y que fueramos todos los sábados a apoyar al equipo...pero la verdad no te quiero hacer sufrir, la sequía de títulos va para rato.

Existencialista de mierda dijo...

Y sin hablar de la directiva...

Justo Medio dijo...

Bien por el Pachuca, y ojalá se quede así por mucho tiempo y nos regale buen futbol. Ahora no hay nadie mejor.
Seguramente algún día habrá alguno mejor que él, pero esperemos que mantenga su nivel de juego y sepa sacar jugo a toda la tradición que lleva dentro.
Pero ¿"El equipo de México"? ¡Parece la ONU, hombre! Que no pretendan algo que no son.

Y, pollo, si quieres cambiarte de equipo, está bien. Y tal vez parece canalla hacerlo por el Pachuca en este momento. ¿Pero si no es ahora, cuándo?
Además, dejar la afición de un equipo 'chico' no es lo mismo que de uno 'grande'. Aprovecha tu ventaja, pues.

Existencialista de mierda dijo...

Gracias medio justo.

Aunque no creo o no sé muy bien como irle a un nuevo equipo. Es más difícil de lo que pensaba. Es como cambiarte de casa y no tener muebles en la nueva o algo así.

Ickys dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ickys dijo...

lo mejor del mundo segun mi ejercito de expertos y monos escritores es ser chilango y me siento orgulloso de mi ciudad (con grandes defectos) y del estadio azteca, yo le voy a chivas por tradicion familiar, y jugue futbol un ratote, pero de eso de equipos y ver los partidos no me llama mucho la atencion que digamos, pero creo ke de los equipos de mexico el que tiene mas merito es pumas por mucho

Pai dijo...

jejejeje pues solo jejejeje



el fut no es muy lo mio..... pero siempre me gusta como escribes, que quieres que te diga

Pai dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Filosofo de la torre de marfil dijo...

Piche Cava, ahora tengo más razones para odiarte, creí que sólo por el 41 - 0 de NY sobre Min, pero ahora me has hecho recordar el 2 - 1 de Cruz Azul vs Necaxa en esa final del 94. I hate you, and i hate write in english.

Nos veremos las caras nuevamente y reiré y me regocijaré...

Anónimo dijo...

Querido cerdito:
Bravo por tu versatilidad de temas. Concluir el tema de la muerte (si es que ese tema puede concluirse) y pasar al fut, merece una felicitación. Sin embargo, creo que el fucho y la religión comparten algo en común (si no es que muchas cosas), es más fácil ser fiel cuando naces con equipo que cuando lo eliges. En mi caso, nunca he dudado, chiva de corazón, desde mi nacimiento. Soy hija única, o sea que fui la hija y el hijo de mi casa, asi es que recuerdo con cariño los domingos en que religiosamente veía deportv con mi viejo, cuando nos hablábamos. El tiempo nos ha pasado por encima y solo me quedan Los Protas cada Mundial u Olimpiadas. Le he perdido interés al juego. Cada vez que pierden las chivas me duele menos. Tal vez soy una mala aficionada, aun así hay días en que extraño al Benja Galindo, la época del Tuca como DT, o incluso al Oswaldo... y ese vacío ni el Bofo lo puede llenar.
Un abrazo.
Nadia