martes, junio 26, 2007

Sobre el provecho que sale de la devastacion

Me parece que fue ayer cuando me encontré una nota de periódico donde describía el descenso considerable de suscripciones a blogs. El boom de este fenómeno que alcanzó su pico entre 2005 y 2006 ahora entra en una recesión causado por el hecho de que muchos autores solamente sacaron su cuenta de blog gracias a la moda y los textos producidos agotaron a los escritores que tenían poco interesante que decir (v.g. artículos sobre sus mascotas)y a los lectores que se fueron cansando de leer entradas sobre hechos tan absurdamente cotidianos.
El blog se deconstruyó así mismo,y lo que queda por doquier es el campo de batalla de cientos de millones de cadáveres de blogs muertos y sin actualizar. Los escritores (aquellos que escribían por el gusto de escribir, esos mismos de los que solían quejarse las masas por su prolijidad) ahora apilan dichos cuerpos y hacen escritura en el mundo despoblado y post-apocalíptico de la blogosfera. Ahora no son más que un anacronismo y por ese mismo hecho se regodean; pues solamente un lector interesado cruzaría una tierra tan terrorífica y desolada para encontrar sus textos.
¡Ah que apacible calma se puede sentir en Waterloo después de la férrea batalla!, los despojos de guerra suspiran tan claramente como lo hacen los pájaros y los riachuelos. No hay mejor calma que la que viene después de la tormenta y ahora sí, con los aires limpios los poetas y los escritores salen de sus escondrijos para alabar la belleza del mundo sin más ruido popular.
¿No parece como si este mundo de la blogosfera fuese otro completamente distinto al de hace algunos meses? A mi me lo parece, y me permite en plena serenidad relatar con la paciencia y longitud que me caracterizan narrar lo que solamente se puede relatar con paciencia y longitud.
Ahora déjeme platicarte un poco de soledad. A pesar de que he comentado poco su presencia en este espacio, para las personas que me conocen saben que si ha habido alguien que me ha acompañado desde hace mucho tiempo es precisamente soledad.
Nos conocemos desde hace tanto y tan bien que nuestra relación ha ido cambiando paulatinamente. En un principio y como parece suceder con muchas de estas historia; su presencia me molestaba. Quería alejarla a toda costa y que me dejará en paz, sin embargo aprovechaba cualquier momento en el que no estuviera ocupado con alguien más para aparecer. Siempre en las ocasiones más impertinentes y con una constancia pasmosa, como si quisiera tener una presencia central en mi vida aunque yo hacía todo para evitarla, me iba a comer con otras personas, la desairaba y en fin, todo con tal de no tener su melosa y constante compañía sobre mi.
Supongo que luego las cosas fueron cambiando, no me llegó a gustar pero me comencé a acostumbrar a su presencia, nos conocimos nuestras mañas, que le gusta a ella y que me gustaba a mi, a veces me sorprendía con algún pensamiento lindo y otras veces simplemente se quedaba callada como si quisiera aprenderse cada uno de mis movimientos. Comencé a darme cuenta de que ella tampoco escogió estar conmingo; simplemente lo hacía, al contrario de lo que creía, cuando había creído todo este tiempo que era una encimosa. En realidad tal como yo no tenía otra alternativa pero al menos había tenido la inteligencia de querer aprovechar el tiempo que irremediablemente pasábamos juntos, supongo que justamente eso fue lo que finalmente me fue gustando de ella; la paciencia que tuvo de esperar todo este tiempo hasta que yo me diera cuenta.
Finalmente me comenzó a gustar, me percate que con ella al lado podía hacer más cosas, dejé de pensar en ella y más bien la tome como una compañía de mi vida y no como mi vida misma, supongo que esto le pasará a muchas parejas. Dejé de pensar en todo lo que me hacía y lo que no me hacía para comenzar a vivir mi vida, y supongo que funcionó. Creo que de esto se trata todo esto, de dejar de pensar en todo lo que quieres hacer en tu vida y que lo vas a hacer cuando encuentres a la persona indicada y aún si la encontraras seguramente seguirías pensando en todo lo que quieres hacer y todas las cosas que te hacen falta para comenzar a vivir. Se tiene que vivir con lo que se tiene, cuando se tiene y no es mediocridad o conformidad sino que para lograr cualquier cosa se tiene que partir desde la realidad con o sin las personas indicadas o las situaciones pertinentes a tu alrededor. En este momento la tengo a ella y supongo que eso es suficiente. También hemos hablado de que es posible de que esto no dure por siempre y ambos sabemos que un día podría llegar otra persona. Lo hemos tomado con madurez y calma y disfrutando el tiempo que tenemos juntos, por ahora supongo que su presencia me ha alegrado y me ha permitido hacer cosas que seguramente después no podré hacer. A lo mejor nuestra relación sigue cambiando y mejora o empeora pero eso no importa realmente, disfrutaré lo que tenemos mientras dure.

domingo, junio 10, 2007

¿Te acuerdas de Maradona? ¡Volvio! ¡En forma de Messi!



¿Cómo es posible que el pibe logrará recrear los dos goles más famosos de Diego? ¡alguien expliqueme! ¿cómo es posible?

jueves, junio 07, 2007

Cotidiano

Ultimamente he puesto algunos posts con temática, justo de esos que se te ocurren un martes a las seis de la tarde y dices: luego lo hago.
Ahora nada más escribo por la cotidianeidad, uno come, uno lee y uno escribe, y así como uno come o uno lee ahora estoy escribiendo, sin motivo más que el puro gusto de hacerlo.
Lo más o menos común es encontrar estos posts en los blogs, la gente que dice "tengo que escribir", y lo mejor que se le ocurre en esos periodos es lo cotidiano, para mi lo cotidiano es la excepción porque no me puedo librar de una reflexión que resulta más bien putrefacta para la mayoría de las ocasiones.

Es posible que haya terminado la tesis de maestría ya. Digo es posible porque ya supere el límite de páginas mínima, y podría seguir escribiendo por gusto pero lo que es el trámite ya está. También el trámite de las materias que se deben cursar ya casi están pues en diciembre las termino, y faltaría un trámite de plazos que tendría que esperar hasta Agosto 2008 para graduarme aunque no precise hacer nada más.
Llegué a la mitad de lo que me había propuesto tematicamente, hay una confusión de sentimientos en mi, por un lado decir "ya está" y por otro decir "no terminé el proyecto". Ese proyecto será terminado en el doctorado quizá, lo cual debería tenerme más tranquilo.

Reflexiono que escribo más de lo que recomiendan los doctores, no sólo las dos tesis que me avente en cuatro años, también el blog, un libro, las trabajos para la maestría, lo que redacto en el trabajo, un proyecto de un manual y la literatura que a nadie enseño. Mi vida se me va -alegremente eso sí- en escribir.
Quien quiera pensar que presumo que lo haga libremente, no es presunción sino el simple hecho de que si tuviera que narrar los acontecimientos de mi vida como ahora lo hago tendría que contarles más bien lo que escribo ya que fuera de eso no sucede mucho. Veo a los pocos amigos con los que conservo contacto, y suelo ausentarme física o espiritualmente de cualquier compromiso, mi vida exterior es tan interesante como el comportamiento de una anémona, solamente que esta anémona en vez de absorber nutrientes; escribe.

Más aún, decidí meter un par de materias en cursos intensivo de verano que exterminan practicamente mis tardes. Las materias son muy interesantes, pues los profesores cuentan con un excelente nivel académico, sin embargo han destruido mis momentos de escritura y me estoy un poco nervioso, como un adicto con sindrome de abstención, y cual vagabundo aprovecho los momentos más penosos para escribir.

¿En qué momento adquirí este vicio? No estoy seguro, pero de algún modo la poca o mucha alegría de mi vida se me va en este placer público. Si ultimamente he puesto artículos con mayores periodos de tiempo entre sí es por cortesia a los buenos lectores que me quedan.

Disculpen si estoy algo caótico, me quedan unos pocos minutos y estoy histérico como niño que no se quiere salir de los juegos aprovechando cada segundo, no pude hablar de nada sino que tire palabras al aire como loco, como el niño de los juegos me quiero subir al columpio, a la resbaladilla, al sube y baja al mismo tiempo y por tanto no hago nada por estar precisamente apresurado.

Decidí no irle a ningún equipo porque de todos modos no sigo mucho el futbol, quisiera que se terminaran mis materias de verano, está haciendo mucho calor, quiero ver quien rayos es Lipovetski y Zizek, deseo adelantar varios textos en el verano, me entusiasma la idea de irme a vivir a otro país, ya me tengo que ir a la clase y quiero seguir escribiendo, están buenos los cursos uno es de Hegel y lo da un profesor muy bueno llamado Arturo Leyte, se me acaba el tiempo y no solamente se me acaba hoy siento que tengo que escribir rápido y mucho o no voy a alcanzar de decirlo antes de morir.

viernes, junio 01, 2007

Futbol mexicano

"Cuando era niño,
y conocí el estadio Azteca,
me quedé duro, me aplastó ver al gigante,
de grande me volvió a pasar lo mismo,
pero ya estaba duro mucho antes..."

Andres Calamaro, Estadio Azteca



Yo era muy niño para recordar el mundial de México 86, sin embargo en aquellos inocentes ochenta la gente tenía la costumbre de grabar todos los eventos televisivos importantes como miss universos, especiales de siempre en domingo y visitas papales, pensando que si no fuese por su preocupación dicha información visual se perdería en los anales de la historia. (Nadie nunca pensó que se crearían especiales en video o DVDs, que existiría el TiVo o siquiera se imaginaría remotamente la existencia de Youtube). Aquel comportamiento que hoy nos parece anacrónico en aquel momento era una costumbre que me permitió recordar los mejores momentos de quizá el más grande mundial de la historia.
Empezando con la belleza de fútbol de la escuadra argentina Maradona, Valdano, Burruchaga, también hubo otras grandes selecciones y personajes que brillaron en aquel tiempo las excentricidades del portero belga Jean Marie Pfaff, el juego de Platini y su lamentable fallo, el equipo Español que como siempre traía material y el heroísmo de la selección alemana. Pero además de ello era el folclor, la gente, los estadios y la televisión. Recuerdo que en la inauguración hubo una presentación con efectos especiales y música que para entonces eran innovadores.
Me parecía como efectivamente el mundo se unía bajo un balón y todo se detenía para ver 90 minutos de deporte, la poética de un orbe armónico. Me encantaba ver como venían aficionados de todos los continentes y con todas las banderas tan sólo con la esperanza de gritar gol.
Yo no viví el mundial, recordaba esos momentos por la magia de la Betamax, pero también quería gritar gol con esa emoción, y para lograrlo necesitaba un club de fútbol. Para mis seis años casi todos mis compañeros o amigos le iban a algún equipo, principalmente influido por sus familias. A mi eso no me podía ocurrir, ya que desde entonces siempre he mostrado cierto gusto por llevar la contraria y que mejor modo de hacerlo que con el fútbol. Mi casa era entonces primordialmente americanista por motivos que me son completamente ajenos e incluso incomprensibles. América fue el equipo de esa década, muchos de mis amigos le iban por que ganaban, era injusto contaba con el apoyo del gigante Televisa, dinero, árbitros, y creo que fue entonces cuando se comenzó a gestar la reacción anti-americanista.
Yo no podía irle a un club como ese, tampoco a Chivas porque no soy de Guadalajara de hecho soy muy chilango le tenía que ir a alguien de aqui y de hecho nunca me han gustado los clubes grandes pues me encantan las hazañas deportivas estilo David y Goliath. Los clubes pequeños, los clubes luchones que no tienen presupuesto y que a base de esfuerzo logran los campeonatos, por eso la selección del vasco Aguirre fue la mejor y después tan grande su Osasuna. Al mismo tiempo cuando era niño conocí el Estadio Azteca y me aplastó ver al gigante y pensé este es un Estadio digno de mi ciudad, la ciudad en la que debe estar todo lo más grande del mundo (o al menos así lo pensamos sus habitantes), y también pensé que yo debería venir a ver a jugar a mi equipo en esa catedral del futbol.
Pero no podía ser el América, ni tampoco el Cruz Azul por que nunca me sentí cementero y en aquellos años ochenta eran muy nostálgicos por su pasada década de gloria, así que debía ser el Necaxa, un equipo modesto pero que en los primeros años de los noventas comenzaba a prometer. Basado en la velocidad, el contragolpe y que tenía además una extraña historia de triunfos (como haberse jactado de haberle ganado al Santos con Pelé en un pequeño torneo pentagonal en el 61) y que tenía una ventaja adicional: al tener poca afición la gente que me caía mal no le iba al Necaxa.
Me tocó verlos coronarse en el 95 en el Azteca contra el Cruz Azul, con una de las mejores alineaciones de la historia del fútbol mexicano:
El veterano portero Nicolás Navarro, José Maria "el Chema" Higareda, Eduardo "Lalo" Vilches, Octavio Becerril, Gerardo Esquível, Nacho Ambriz que tiraba fortísimo de medio, posiblemente el mejor jugador de la historia de Ecuador: Alex Aguinaga, Beto García Aspe, Efraín "el cuchillo" Herrera, Ricardo Peláez que cambiaba con Sergio "el ratón" Zarate y el goleador chileno Ivo Basay que luego pasaría la estafe a Luis Hernandez. Liderados por Manuel Lapuente.
Sí, fueron años de gloría y que sin embargo habrían de desaparecer por el eterno problema necaxista: ser de Televisa.
Viendo los éxitos de la escuadra la directiva utilizó al Necaxa como equipo "B" del América, el llamado "hermano menor". Se llevaron a buenos jugadores, y al mismo Lapuente (ahora un técnico en disfraz del América) y nos dejaban sus retazos de jugadores, por marketing y más marketing se llevaron a los rayos de la ciudad de México a Aguascalientes y allí tratan de mover a las masas norteñas a que se olviden un poco de los toros y las ferias para que le entren a un deporte que no se juega con un bat.
No, ya tampoco le puedo ir al Necaxa, se me hace inverosímil apoyar a un equipo remoto, eso no es de barrio, no es de hincha, y al mismo tiempo me harte del Necaxa, de que lo traten como un sobrante de equipo al que se le puede cambiar de nombre, de estadio, de jugadores, de afición inicial y posterior, ¿qué clase de tradición queda?
Haciendo una investigación me di cuenta que esa ha sido la historia del fútbol mexicano, grandes equipos de antaño hoy apenas se recuerdan, el Oro, el Marte, el Zacatepec, los equipos españoles, y algunos más recientes el toros Neza, los toros de Celaya, los toros del atlético español y más toros que han desaparecido por capricho principal de las directivas que venden y compran camisetas como si solamente fueran camisetas.
En todos los países del mundo hay mafias futboleras en los clubes, sin embargo se tiene cierto respeto a la institución y las camisetas se preservan me refiero a clubes argentinos, ingleses, españoles, brasileños e italianos que por cierto son los que mejores ligas y más campeonatos tienen.
La playera, las instituciones y los colores no son solamente símbolos, sino que es el modo en que las cosas pueden continuar con las generaciones, la misma continuidad es lo que nos hace hombres decía el maestro Ortega y Gasset, y ese respeto es algo que no se ve en nuestro fútbol.
Si de algo se molestan los aficionados de los equipos son de sus directivas, y tenemos ejemplos cercanos sobre todo en la capital: Cruz Azul, América, Pumas.
El fútbol es un negocio lo sé, pero el negocio reditúa con campeonatos, con aficionados y con historia, y lo que suele suceder es que cuando un equipo mexicano llega al campeonato en un par de años se vuelve malísimo por que los jugadores se cotizan y las directivas sólo ven a corto plazo y literalmente "venden su campeonato" con la salida masiva de sus planteles.
De ese Necaxa campeón no queda nada, y no es que pueda seguir jugando la misma alineación de hace diez años, sino que esos campeonatos se pudieron perpetuar en nueva inversión de talentos, no permitir la salida de los jugadores tan fácilmente, invertir en instalaciones, etc.
Necaxa ha traicionado muchas veces a su afición, cuando se cambio el nombre a Español, cuando volvió a ser Necaxa (traicionó a los que seguían al Español), cuando el América quiso sacar provecho de los campeonatos de los noventa y la última fue mudarse a Aguascalientes. Me rompieron el corazón, y ya no soy rayo, no por los colores sino porque finalmente a pesar de mis aspiraciones rojiblancas, y a pesar de que fueron un club tan digno en su momento, Necaxa no deja de ser Televisa.
Estoy en un dilema, odio al Villamelón, aquel sujeto que se cambia al equipo que va ganando, si alguien debe ser constante en algo es en su afición: en las buenas y en las malas.
Me sentiría Villamelón al cambiarme de equipo. Prefiero no tener equipo y seguir siendo aficionado loco de los mundiales, pero a veces quisiera tenerlo.
Que feo decir esto justo ahora pero lo diré: me gustaría irle al Pachuca sinceramente, porque ostenta muchos de los ideales que yo considero esenciales en un equipo. Tiene tradición, a pesar de sus ires y venires en segunda y primera "A" es el equipo más viejo de México, tiene un juego hermoso, realmente están jugando de forma tan bella, tiene técnica, posesión de balón, esas cuadriculas entre Caballero, Damián, El Chaco y el Cacho, Landín, tienen estructura y defensa, y además de todo tienen a tres colombianos buenísimos: Calero (el mejor portero colombiano que he visto y que supera a Higuita por mucho), Alquivado Mosqueda (una categoría de central) y Chitiva (que además es de la tierra de los viejos de Boyacá). Además de ello estoy muy impresionado por su directiva que se ha esforzado en hacer justo lo que no se hace en el fútbol mexicano, no utilizar los equipos como la gallina de oro hasta matarla sino que han invertido en instalaciones (estadio y universidad), fuerzas básicas y además tienen equipos en las ligas menores que también ganan, todo esto necesario para generar talentos. No sólo eso son conscientes de su tradición y la aprovechan, ese eslogan del equipo de México podría ser solamente una táctica publicitaria pero sin embargo muestra lo consciente que es la directiva de la importancia de la tradición.
¿Cómo se refleja esto? En diez años pasaron a ser un equipo de liga menor a tener más campeonatos que muchos equipos "grandes" de México, incluido el Necaxa además de ser el primer equipo en la historia de este país que hace un papel más que "digno" en competencias continentales llevándose la sudamericana y ahora peleando la Recopa.
En México lo que nos preocupa a los aficionados de los distintos clubes no es tanto que nuestro equipo consiga el campeonato sino que una vez hecho eso no quede la alineación hecha basura por las ventas y el equipo sea malísimo diez o quince años. Con el trabajo que está haciendo Pachuca parece que eso no le va a pasar como no le ha pasado en lo que va de la década.
No me puedo cambiar de equipo, si decidí irle a los rayos es ser rayo o no irle a nadie, o al menos sería justificable el cambio si le hubiera ido al Pachuca antes de su marea de éxitos, sin embargo no puedo irle al Pachuca justo ahora. Además yo no vivo en Pachuca, me queda lejos, no he ido a su estadio y no creo que vaya a irlos a ver allá, así que no le iré al Pachuca, ni a ningún equipo por que en México salvo los tuzos me parece que no lo merecen, los colores se han vendido tanto y hay tan poco respeto por las camisetas que es entregarle tu corazón al vació, pero por lo pronto al menos por un tiempo admiraré como lo hace Iohannes de Silentio, con respeto y a la distancia y sin poder acercarme al Pachuca.

P.D. Un saludo a la afición Puma, siempre me da gusto cuando les va bien y siento el orgullo Universitario, sin embargo por alguna razón yo mismo no soy Puma.

O ya que estamos en estas, si no ¿A qué equipo le voy?