viernes, abril 20, 2007

Journals and Papers

Este blog tiene la peculiar habilidad de perder lectores, para lo cual se necesita primero tener lectores. Alguna vez los tuve, vinieron por centenares, pero eran tantos que no cabían por el ancho de banda y la filosofía se encargo del trabajo de desalojarlos.
Sé que todavía tengo lectores, algunos, y que tengo comentadores: aún menos, esto no parece ser ningún logro por que hay sitios y sitios personales con poca audiencia, pero al mismo tiempo pocos sitios tuvieron el rating que este tuvo, no sé porque me da tanto jubilo haber tenido tantos lectores y luego perderlos. Con un esfuerzo hubiera podido haberlos conservado, pero no tuve el animo. Tampoco me propuse alejarlos, sólo quiero escribir de filosofía, es lo que me gusta y de lo que sé, fuera de eso sé de muy pocas cosas. Cualquiera puede retar en cualquier momento mi conocimiento en literatura, mecánica, y razas de perros para descubrir mi total ignorancia.
Siendo que la filosofía y los textos largos son tan poco populares y que a eso me he dedicado ultimamente se explica pues mi debacle.
Esta continua caída me hace pensar en un tono apocalíptico, en cada entrada nueva sé que menos gente me leerá y eso me libra de cualquier compromiso, puedo escribir como deseo y lo que deseo. Lo bueno de haber conocido a la muchedumbre es que ya nunca la extrañas.
Algunas personas me leen es cierto, pero cuento con que me tienen cierta simpatía o lastima o en algunos casos siento que me leen desde hace mucho tiempo y puedo hablar con ellos con naturalidad y confianza.
Sí, escribo para ellos pero no son mi lector imaginario. La persona que imagino que me lee todavía no lo hace, vendrá en algunos años buscando la genesis de algo que lo sorprendió. Hace poco un amigo me recomendó que conservara un diario, los filósofos mortales dedicamos nuestra vida al estudio de las grandes ideas de mentes gigantescas que estuvieron antes que nosotros. Cuando menos nos damos cuenta, nuestra vida pasa y nunca pudimos decir nada nosotros mismos. Sólo interpretamos lo que decían los genios pero nunca emitimos nuestra opinión. Algunos de esos genios conservaron diarios que hoy en día nos ayudaron a comprender su pensamiento. Pero genio o no, el diario es la única forma en que quizá alguien pueda saber algo de nosotros. Por otro lado también creo que la única forma de encontrar la genialidad es buscandola, no tanto por la "genialidad" misma, sino porque eso conlleva decir algo que nadie había dicho, ver algo que no se había visto y en suma mover las cadenas de la humanidad diez yardas adelante.
En algunos años en el futuro verán publicaciones mías, su alcance e importancia no depende de mi, pero si algún curioso quisiera saber ¿en qué estaba pensando al escribirlas? entonces podría acudir a este lugar para saciar su inquietud. Más aún si esas publicaciones nunca se llegaran a concretar y yo decidiese abandonar la filosofía o algo me impidiese continuar con ello de todas formas permanecerían estos diarios que solamente se podrían encontrar por azar pero cuyo valor pequeño o grande no depende por completo de las obras.
Sí, estos son mis journals and papers, mi cuaderno azul y marrón, y mi caligrafía disléxica, como ya he señalado alguna vez, el filósofo debe tener la humildad de reconocerse pequeño, pero a su vez la humildad implica ser honesto consigo mismo y con los demás. Este diario es mi forma de ser honesto, de decir lo que soy, la esperanza de que algún día, alguien llegue para saber quien soy, pero mejor que eso, para saber que pienso de algunas cosas, no por el hecho de que "yo" lo piense, sino porque al igual que un poeta que ha estudiado muchos años o un artista que ha pintado mucho tiempo, por más mediocre que sea su trabajo, aún así el poeta tendrá al menos un verso bueno y el artista al menos un buen lienso, y en este caso yo solamente soy un filósofo que ha pensado muchos años, quizá valga la pena rescatar de mi al menos un pensamiento.

11 comentarios:

Miguel Tormentas dijo...

sí, esas miserables 80 visitas diarias... sólo un manojo de amigos leales que seguimos viniendo

Pollo existencial dijo...

Calla. En pregunta del día tu debes andar por las 90s pero no te quieres enterar.

Pai dijo...

mmmmmmmmm aun te leo..... si cuento?

Garcín Altoalcázar dijo...

Por amor al porvenir, si eres humilde y honesto contigo mismo, no firmes como "pollo existencial". Es muy triste. ¿Te das cuenta del peso que le restas a tus palabras con esa firma? Así como la firma del estagirita nos hace sospechar que al menos se dirigía hacia el fin mejor, al más correcto, el tuyo tropicaliza la filosofía. ¿Y qué puede ser fecundo en la filosofía tropical? Ni siquiera la teología de la liberación tuvo noble acogida. Salvo por el poeta SubMarcos, y algún otro ejemplo.

Sugiérote la utilización de un pseudónimo más elegante. Clímacus. Giovanni. Cava. Qué sé yo.

(Y con eso no quiero decir que mi pseudónimo no sea ridículo, conste.)

Caso Patologico dijo...

¿tu te lees?
Y no cuestiono la calidad del tema, ni lo popular que pudiera ser lo escrito ... me refiero simplemente a las letras blancas en un fondo negro chinga retinas, y para terminarla de fregar con párrafos mas largos que la chingada; parecería un complot intencional de tu parte para no ser leído.

saludos!
Mario

nacho dijo...

Hola: La filosofía no es la responsable de que los lectores huyan de un blog, sino el estilo en que se escribe lo "filosófico". Por ejemplo: si uno lee el ensayo de Heinrich Heine "Alemania" ("nuestros clásicos, UNAM, la traducción es una joya de Max Aub), encontraremos un texto apasionante, revelador y ameno sobre algo presuntamente tan pasado como el pensamiento filosófico alemán. El punto es que Heine es poeta y es filósofo (que para mí significa también ser científico). Actualmente escribir textos académicos es sinónimo de aburrimiento porque la "academia" así lo ha dispuesto, pero es un mito que para ser "profundo" debe ser rebuscado o confuso. Es un mito. (Acabo de escribir en mi blog sobre este tema)
Pero el blog es también un campo de entrenamiento y no necesariamente un mecanismo para hacer lectores (aunque ambas cosas no están reñidas). Pero, claro, como todo, tiene sus bemoles: por ejemplo: los textos largos pueden ponerse en un link especial para quienes se interesen en documentarse, y, al mismo tiempo resumir el punto y, si se hace con malicia, tocar lo fundamental del tema en cuestión para tener al lector a tus pies. Si es más largo que eso, pues es mejor pensar en escribir un libro en papel.
Por otro lado, coincido en que las pantallas negras con letras blancas no ayudan para nada al lector.
Perdón por robar tu espacio... un saludo desde Hermosillo.
nacho mondaca

hugo dijo...

justo cuando te quejas recorde venir a ver que onda. esta bien negro el blo! duh. saludos. h

Pai dijo...

aaaaaaaaaaaaaaah cava! la oscuridad de tu blog me dio una sensacion muy pesada el dia de hoy.....


puedes seguir siendo existencialista...pero cambia el skin o algo!!! por favor!



y esta es suplica

Pai dijo...

estoy a dos minutos de llorar................porque me ignoras asi?

Pollo existencial dijo...

En ese momento estaba ausente de la compu, después de eso pudimos hablar bien.

Justo Medio dijo...

Juan, claro que no.
Un pollo existencial respresenta el ideal de todo filósofo, no te hagas. Tú mismo deseas serlo.

¿Qué miras cuando miras un pollo? Una ave, un ave común. Un ave común que pía. Podemos definir al pollo como 'ave piante'.
Pero seguirá siendo un pollo común y corriente. Un pollo existencial, en cambio, es un ave rara. Como el filósofo.
El pollo ama la sabiduría, y la encuentra en la tierra misma. Lo demuestra cada vez que se inclina hacia ella como para besarla, para acariciarla con un pico que no la lastima.
El pollo penetra la tierra con felicidad y singular alegría, es en ella en donde encuentra su alimento, como el filósofo.

Además un pollo es amarillo. Y aunque eso no tenga nada que ver, había que decirlo, porque el pollo ha logrado crear un color. ¿Quién no ha llamado a cierto tono del amarillo como 'amarillo pollo'?
Eso, mi querido Garcín, ningún genio filosófico o poético lo ha logrado. ¿Qué más poético que ser un color? ¿Qué más bello que lograr que el vulgo identifique el nombre de tu especie con el nombre de un color? Hermoso.

Así que cállate. Y ya mejor hubiera escrito un post en mi blog.