martes, marzo 13, 2007

El trabajo de los soñadores

No habría modo de tener una mejor sociedad si antes nadie imaginará que se puede lograr. La gente común se contenta en llevar su existencia del mejor modo posible con las reglas del juego vigentes, trabajan, algunos se casaran, otros estudiaran y en fin cada uno hará lo que más le conviene para alcanzar aquello que llamamos: "felicidad". Los soñadores no pertenecen a este grupo de personas, sino que se pasan los días, pensando, imaginando, dibujando, o escribiendo algún modo en que todo pueda ser mejor. Para ellos la busqueda de la felicidad no se puede hacer de forma pausada y racional sino que se avientan cada año, cadía día y cada instante en su mente a emprender obsesivamente aquello que algún día imaginaron.
A un soñador no se le puede pedir que deje de soñar, para ellos la constitución del mundo se forma en base de sueños, y si pueden soñaran sobre todo lo posible que se pueda soñar, siempre buscando lo mejor. Por lo mismo sería difícil satisfacerlos, pues: ¿qué cosa en el mundo puede estar a la altura de sus sueños?; ninguna. De allí que desarrollen un sentido crítico muy agudo y una capacidad de ver las cosas no mejor ni peor a la de los demás, sino simplemente distinta. Se les puede decir: es que a los soñadores no les gusta nada, no es que no les guste nada sino que todo puede estar mejor.
Su trabajo es precisamente ese, estar inconformes, vivir en una realidad que no es está sino en un lugar que se puede alcanzar solamente con la imaginación.
¿Quiere convencer a un soñador? No limite sus sueños, sino llevelo más lejos permitale encontrar un nuevo sueño, por que no hay modo de que dejen de soñar.
Por supuesto se puede aducir a la clásica crítica contra el soñador, que nunca pone pies en la tierra y finalmente sus sueños permanecen allí, flotando en un mar de ilusiones que nunca llega a concretarse. Un soñador eventualmente tiene que tomar una elección, una alternativa entre permanecer soñando o escoger uno de sus sueños; de preferencia el mejor de todos ellos y tratar de alcanzarlo, podría lograrlo y de conseguirlo se convertiría en un visionario.
¡Cuantos soñadores hemos visto desperdiciar sus ilusiones tendidos en una cama en un letargo infinito! No se trata simplemente de llenar el mundo con hamacas para que nos acostemos a idealizar hasta que se agote la especie, sino que una vez pasada la larga noche el soñador ponga el pie fuera del lecho y emprenda la búsqueda de aquello que vio. ¿No es este el tema del Quijote?, ¿no son estas nuestras grandes inspiraciones?, por un lado debemos combatir ese realismo acomodado que se contenta con sufrir lo menos posible, pero tampoco conviene un idealismo puro que nos mantenga en un mundo inexistente. Si podemos imaginar el mundo más bello y si podemos obrar sobre este mismo mundo; ¿por qué no convertir este mismo mundo en el más bello?
Cuando Marx dijo que no se debía hacer teoría sobre el mundo sino transformarlo, olvido que para decir esto mismo estaba haciendo una teoría; la teoría de transformar el mundo. Él dijo obreros del mundo unios, y yo digo soñadores del mundo unios. En cada rincón hay un pequeño soñador, que solamente necesita una pequeña chispa para destruirlo todo y construirlo todo de nuevo. Dejemoslo actuar, para que nosotros podamos soñar.

5 comentarios:

Guillermo dijo...

No leí más que la primera línea. Me distraje con un pensamiento. Mi pensamiento fue: "Por otro lado, son los soñadores los que generalmente dicen que las cosas siempre podrían estar mejor".

Que puede ser algo, supongo, bueno, pero también extremadamente pesimista.

Quizá escribiste sobre esto más adelante --lo veo ahora, la cosa de la elección-- pero, en fin.

filosofito dijo...

No sé por qué todo esto me recordó los escritos de Heidegger sobre el arte. Veo una gran afinidad entre tu pensamiento y el del gran filósofo alemán.

¡prost!

storms dijo...

esto lo trató horkheimer cuando estudió la necesidad de la "teología" (esto significa que de acuerdo él recurrir a valores morales que no se encuentran en el mundo)

El señor Sommer dijo...

www.tengounaobjecion.tk
tengounaobjecion.blogspot.com

¿Preferimos ver una estética de Heidegger o un Nacimiento de la Tragedia Nietzschiana en este escrito? NO! -y no importa ésto-. Lo importante es que nos identificamos con tu texto.

visita nuestro blog e inicialmente: estamos dialogando.

Pequeña Langosta dijo...

Exacto, eso último.
Nos identificamos con tu texto, yo lo hago.
Gracias, ha sido un placer haberte encontrado.