miércoles, marzo 28, 2007

Cómo ser un genio de la filosofía (o de otras disciplinas)

Antes de comenzar esta breve discusión quisiera aclarar una hipotética duda que un buen intencionado lector podría hacer: si pretende ud. decir ¿cómo hacer para ser un genio de la filosofía? es porque usted sabe como hacerlo y seguramente es uno. Al respecto debo responder con humildad que no soy un genio de la filosofía, al menos no todavía si es que llego a lograrlo, pero que al menos podría tener algunas intuiciones que podrían sugerirlo, si son correctas o equivocadas serán corroboradas por el tiempo.
Se suele pensar que la genialidad es algo "innato", caracterizado especialmente por un don que otorga al individuo una inteligencia aguda de tal modo que puede notar sutilezas que otros suelen pasar desapercibidos. Si bien es cierto que algunas personas poseen características desde nacimiento que facilitan sus labores y logran que puedan dar soluciones novedosas a problemas viejos, la verdad es que ha habido también muchos individuos a lo largo de la historia que no nacieron particularmente favorecidos y que hoy llamamos genios.
En algún lugar anterior de esta misma bitácora alguna vez señalé que si hay algo de original y genial en un autor no se debe tanto a su inteligencia sino a su prudencia. Esta misma aseveración me llevó a decir que un verdadero dotado es alguien que puede obrar de forma prudente, hacer lo indicado, en el momento correcto, con la persona correcta. Nada me hace pensar más en un genio que un comediante, pues se requiere un difícil equlibrio entre inteligencia, carisma, gracia y habilidad para poder hacer reír a una persona. Con esta teoría Tormentas me torció el brazo para decir que "Gus Rodriguez" el que le escribe los chistes a Derbez era un genio, sin embargo el buen Gus no tiene el talento para contar los chistes solo para imaginarlos, por lo que un verdadero genio sería alguien que idea y realiza sus propios chistes. En ese sentido un genio sería por ejemplo Germán Valdez Tin Tan, quien estaba dotado de un carisma, un talento y un humor inigualable, a tal grado que nadie que haya visto alguna vez una interpretación suya podría rebatir que se trata de un genio de la comedia.
Sin embargo la filosofía es atemporal, justamente lo que busca es encontrar las verdades que se mantienen a lo largo de la historia, su campo de estudio se ubica en lo universal, en lo común del ser aún para los fenomenólogos quienes buscan lo común en la experiencia.
Algo novedoso en la filosofía podría no ser un argumento ingenioso, más aún pocas veces dichos argumentos suelen ser "geniales", sino que más bien los argumentos o aportaciones que consideramos geniales no son fruto de una mente espontáneamente creativa (salvo raras excepciones como Wittgenstein) sin que haya conocido los problemas anteriores a su tiempo (o de lo contrario habría habitualmente muchos genios de la filosofía sin que hayan estudiado filosofía).
Esto no sucede, los genios de la ciencia o de la filosofía suelen ser individuos que han estudiado laboriosamente un problema agotando del mejor modo posible todas las respuestas anteriores y dando con una nueva que no se había visto antes.
Como se puede notar esto implica mucho más estudio que inspiración. Los ejemplos de genios de la filosofía son elocuentes, y a pesar de que muchos de ellos tuvieron una mente privilegiada lo que realmente los condujo a una innovación del pensamiento no fueron simplemente sus intuiciones brillantes, sino dichas intuiciones sobre el estudio de un tema pertinente. Pensemos en Aristóteles que conocía toda la argumentación filosófica de su tiempo y comienza siempre con un análisis de las respuestas dadas por los antiguos, lo mismo podemos decir de Tomás de Aquino o de Emanuel Kant.
Ahora bien tener cualidades naturales para la filosofía ayuda mucho para ser un genio, conocer toda la argumentación de un problema filosófico (lo cual implica mucho trabajo) ayuda para ser un genio sin embargo estas no son condiciones necesarias para ser un genio.
Pensemos en los comentadores filosóficos, a menos de que uno sea un comentador de un gran autor es difícil que se piense que sea un genio. Por ejemplo Averroes, pero Averroes fue "EL" comentador de Aristóteles, ¿cuantos más puede haber? Podemos leer algunos grandes críticos en virtud de que fueron comentadores, como lo fue Marx de Hegel por ejemplo. Sin embargo estos casos son raros, lo cotidiano en los comentadores es que sean poco conocidos aunque sean mentes brillantes y que conozcan toda la argumentación de un problema filosófico (en este caso un autor).
Estos ejemplos sugieren que no es suficiente los atributos naturales y agotar un problema filosófico, hace falta algo más, algo que distingue a los genios de los buenos filósofos.
Ese algo más es algo muy sencillo y al mismo tiempo complicado. Se trata de la "pertinencia". En la historia de la filosofía se han dado ejemplos de mentes agudísimas, que conocieron casi todo lo que había que saber de la argumentación de su tiempo, que escribieron ingeniosisimas obras y que sin embargo no consideramos como genios. Tal es el caso de Georg Christoph Lichtenberg, uno de los mejores escritores filosóficos que yo he podido leer y que sin embargo poca gente conoce. Es poco conocido porque voluntariamente nunca quizo escribir nada "pertinente" para la historia de la filosofía, su estilo aforístico pretendía ser más irónico que propositivo, y no es que los irónicos no puedan pasar a la historia (Kierkegaard, Nietzsche) sino que Lichtemberg no se interesaba por criticar realmente nada. En la introducción a sus aforismos que dirigió Villoro, este señala que Shopenhauer toma gran parte de las ideas de Lichtemberg para el mundo como voluntad y representación y grandes lumbreras del saber como el mismo Kant lo señala como uno de los mejores filósofos de su tiempo.
El problema con Lichtemberg al igual que muchos comentadores y muchos filósofos es que nunca quisieron decir nada "pertinente". No es que Lichtemberg ni estos filósofos no hayan podido, Lichtemberg tenía la capacidad y el conocimiento para hacerlo como muchos pensadores la han tenido. Lo que sucede es que a Lichtemberg nunca se interesó por hacerlo.
Es algo paradójico, la gente que estudia filosofía suele escoger estudiar filosofía por puro gusto. Incluso la elección de temas de tesis en esta disciplina suele decidirse por los intereses del estudiante y no porque haga falta estudiar un tema. Sin embargo la filosofía que permanece, la que estudiamos y le vemos algún valor es la que tuvo alguna relevancia en la historia del pensamiento, ya fuese porque resolvió un problema de su tiempo, aportó un enfoque que no se había considerado o era una propuesta temática novedosa.
En los primeros siglos de la filosofía era más fácil decir algo pertinente que ahora, por que se habían dicho menos cosas, pero para tiempos de Aristóteles proponer alguna novedad ya representaba una cierta dificultad. Tanto más la representa ahora.
La pregunta para los filósofos es la siguiente: ¿deseas enfocar tu carrera en virtud de tus intereses o en virtud de los intereses de la colectividad? ¿Deseas responder preguntas para ti mismo o para los demás?
No es necesariamente una disyuntiva, alguien podría interesarse por lo mismo que se ha interesado la filosofía de los últimos tiempos, sin embargo lo común es encontrar que los filósofos se interesan por sus caprichos intelectuales. Por estudiar su libro favorito, por hacer observaciones ingeniosas, por estudiar obras o épocas afines a sus gustos.
Es la diferencia entre un schollar y un filósofo, el schollar desea el saber por el saber, el conocimiento en virtud de sus gustos, para mostrarse como un erudito así mismo o a los demás por lo que se interesa por autores y temas de moda y no tanto relevantes, es finalmente un devorador de datos enfocado a su propia satisfacción. No quiero decir que esto sea inmoral, para algunas personas esto puede ser muy provechoso y útil, lo que quiero decir es que esto no es filosofía.
Poder recitar la crítica de la razón pura de memoria en alemán no tiene ningún sentido si ese conocimiento no tiene una utilidad, no una "utilidad práctica" sino la utilidad para la cual fue hecha la filosofía: conocer la verdad.
Un filósofo que ha renunciado a la búsqueda de la verdad no se puede llamar realmente filósofo, es un esteta intelectual que le gusta hablar de libros para impresionar a sus visitas.
Lichtemberg es pues un genio del conocimiento, pero lamentablemente no es un genio de la filosofía. Wittgenstein que sabía mucho menos filosofía que Lichtemberg se ocupó de un problema real al que le pudo dar una solución novedosa a pesar de sus carencias metodológicas. Wittgenstein es un genio de la filosofía.
Cada vez hay menos filósofos y más schollars porque en nuestro tiempo pocos son los que creen que se puede encontrar alguna verdad, quienes se suelen interesar en la filosofía no son más que nietzscheanos de café que les gusta "debrayar" (como se usa la palabra coloquialmente en nuestro país) tan sólo por un goce estético. Para estas personas hacer filosofía no es una profesión, sino un divertimento como ir al cine y hacer yoga.
Los verdaderamente filósofos buscan responder una duda concreta dando una respuesta concreta, quien se divierte en sus propios pensamientos no es más que un esteta del saber, pero quien se entrega a resolver una duda que atañe al genero, quien puede decir algo que no se había dicho de una manera que no se había hecho, quien nos acerca un poco más a la verdad es realmente un filósofo.

7 comentarios:

Garcín Altoalcázar dijo...

¿Hay una doble búsqueda en el genio filosófico, a saber, la de la verdad y la de la fama?

¿Qué decir de los fuegos fatuos filosóficos, que hacen performance y pasarela, sin profundidad filosófica, capitalizando el ludismo sofisticado de los pedantes?

P.S. ¿En qué categoría quedaría Zagal, schollar eruditísimo o filósofo?

Pai dijo...

la pregunta es ¿Como ser un genio de la filosofia?
la respuesta es queriendo serlo, esto encierra todo lo anteriormente escrito por ti ¿no?
siempre y cuando serlo, sea deseado y trabajado para serlo. Quien tiene ganas de hacer o ser alguien o algo, busca y entiende, como lo haces tu, aquello que quiere ser........yo tambien creo que vas por buen camino.... je
pero yo no soy critica de evolucion intelectual humana, entonces...solo tomalo como un cumplidillo

José Antonio Monterrosas Figueiras dijo...

Mi estimado Cava, veo que ha tenido cambios no sólo visuales sino incluso en su forma de escribir. Ha empezado a ser verdadera y francamente majadero. Bien por esa majaderia filosófica. Insisto que tu voz es la de un filósofo que trabaja por la filosofía. Espero encontrarnos pronto. Por cierto, el Cronotopo se empezó a actualizar de nuevo.

Un abrazo amigo mío

Cronotopo

Miguel Tormentas dijo...

¿hacer yoga es un divertimento?
ya sea negro o terracota este blog parece cambiar en todo menos en lo eurocentrista

Miguel Tormentas dijo...

por cierto leete esto http://www.zap.cl/cuentos/cuentos.php?cuento=25

javier alvarado dijo...

Hay que escribir algo nuevo y correguir lo del pasado

Anónimo dijo...

el filosofo es el que mira todo co la mirada ingenua de un niño el genio filosofico es el que sabe ver com un niño el que se cuestiona: quien creo el mundo ? Dios , y a dios? el que se sorprende por todo, el genio filosofico y todo filosofo parte del estupor que causa la realidad al descubrir lo maravillosa fantastica y llena de interrrogantes que es la existencia , creo que cuando se esta en consonancia con ello con las preguntas mas trascendentales se es un eterno niño y un autentico filosofo.