miércoles, febrero 14, 2007

El calido confort de la falta de visitantes

En el coloquio se mencionó un pasaje de Kierkegaard en su libro: "etapas en el camino de la vida", donde de repente cobra consciencia de que va en la página 400 o algo así, al principio se queja de que nadie lee libros tan largos y menos de filosofía; ¿qué propósito tiene el seguir escribiendo?, pero luego en un segundo pensamiento reconsidera: ¡qué diablos!, si nadie me lee, puedo escribir lo que quiera.
Supongo que algo similar me ha sucedido, al igual que otro fenómeno similar. Algunas personas me conocen por ser una extraña combinación entre romanticismo e ironía, para algunas personas es incomprensible que me haya propuesto escribir una tesis con la tematica del amor: ¿tu?, pero si eres la persona más anti-romántica del mundo. Para otras personas que conocen más una parte de mi que me acusa de poeta, el estudiar filosofía y que me confiese racionalista es un disparate.
Ni lo uno, ni lo otro, o soy un poeta, o soy un cinico, ¡no se puede ser ambas! O quizá sea un poeta cínico y todo este tiempo me haya burlado de mi y de todo, o quizá en el fondo soy un romántico irremediable que esconde con silogismos su idealismo pueril.
Quizá sea ambas, filósofo por las mañanas, poeta por las noches y nihilista a la hora de comer.
Prefiero pensar que no soy ninguna de estas cosas, y prefiero pensar que nadie me lee, y que puedo hablar de mi tanto y como quiera sin que nadie lo note.
Pero acaso la realidad es otra, y no quiero hablar de mi, sino de otras cosas, de otras personas, incluso del amor mismo o de la filosofía, pero por falta de talento sólo me salen discursos de compensación psicológica.
¿Es por que es 14 de Febrero?, y la Universidad es embestida por una de las 7 plagas bíblicas: (la de globitos rosas en forma de corazón). Con esa le hubiera bastado a Ramses para liberar a los judios.
Un cierto confort se apodera de mi con la falta de visitas, y con la soledad a la que uno hace frente por el hecho de no tener pareja en este día meloso. Usualmente me recriminaba mi ostracismo, en otros tiempos lo felicitaba, hoy simplemente me acurruco en la suave brisa del silencio, como si así hubiera sido por todos los tiempos, una tenue linea dibujada en la boveda celeste y allí uno se meciera eternamente contemplando los astros sin esperar ni buscar nada. Eso no es lo difícil, de algún modo me siento más cercano al principio de autarquía, sin embargo mientras mi corazón adolescente alguna vez se estrellaba contra las puntas filosas de la soledad y me arrastraba a buscar el amor, hoy mi sentimiento esta quieto y tranquilo, pero por una jugarreta del destino me convertí en un ser que se libró de buscar pasionalmente el amor y se ató a comprenderlo racionalmente: (un desatino). He allí la ironía, finalmente contento en mi tranquila soledad, en una calma emocional, es mi mente la que ahora me empuja todos los días a pensar en el amor, y hoy es el peor de todos los días, viendo como el trabajo de una vida se convierte en plástico, helio y felpa.

2 comentarios:

Kurazaybo dijo...

Creo que todo bloguero pasa por una crisis asi, o bueno, decirle crisis es exagerar. En mi caso en particular estaba más comodo cuando mi anonimato era absoluto y mi existencia, ignorada. Te da una libertad y una satisfaccion inexplicable. Cuando uno se obsesiona por las visitas se siente muy tentado a ser complaciente. Por ejemplo, los posts mas visitados suelen ser los que producen resultados en Google y poco tienen que ver con lo que te interesa en realidad, en general son los mas sin chiste. Al menos en mi caso.
No se sienta asi, Sr.

AleEle dijo...

a mí me gusto el final.