viernes, enero 26, 2007

Una silla, una calle y un cafe

La gente que ha salido conmigo ha notado como que se dibuja una mueca de dolor en mi rostro cada vez que paso por un consorcio americano con oficinas en Seattle dirigido por una mente malvada. (No me refiero a Microsoft está vez, sino a Starbucks quien es dirigida por Dr. Evil cfr. "Austin Powers II"). Al parecer todo lo bueno de Seattle murió con Kurt Cobain, y al mundo nos dejó tienditas de café regadas por todo el mundo.
Pobres los turcos que tienen que ver como establecimientos milenarios cierran por culpa de está máquina corporativa, pobres de nosotros los mexicanos, de los regios, de los yucatecos y de los jarochos.
¡Sí! Pobres Jarochos, los de Coyoacán, ¿será que cierran? Nah, son un mercado distinto, chairoso y altermundista que les gusta sentarse en las banquitas de parque.
Mmmm... No me parece muy parisino, primero que son bancas y no sillas, segundo porque las banquitas dan a dentro del establecimiento, y no afuera como dice el manual europeo, pues así los comensales pueden disfrutar de la calle, del ambiente y de un gusto muy parisino: el de andar viendo las modas de los transeúntes.
Lo malo de Paris es que está muy lejos, lo malo del Jarocho son sus banquitas, y lo malo de Starbucks es su café, pero me encantan las salitas y los silloncitos cómodos, a veces no me he quejado de estar en ese lugar tan sólo para poderme escurrir en algunos de esos sofás que parecieran estar hechos de magia y no de relleno.

Lo que me gusta del café del Jarocho es que sabe a café, básicamente, y que para pedir es muy sencillo: me das un americano o un mokachino grande y una dona. Para pedir en Starbucks tienes que recitar una letanía y tener unos gustos de diva: Me das un machiatto frio alto, no revuelto, sin crema con leche semi-descremada, chispas de chocolate, sin crema, con azucar. En el Jarocho te dan tu café y lo pagas, en Starbucks te atienden con una sonrisa y te preguntan tu nombre. Bueno yo no necesito que se aprendan mi nombre, quiero solamente un café, y luego lo anotan en tu vasito, sí para que no te confundas, pero ya que uno tiene que tener gustos de diva ¿cómo lo vas a confundir? En BurgerKing ahora andan con lo mismo, que pidas tu hamburguesa como tu quieras, hombre ¿qué tantas opciones puede tener? si pides más pimiento verde ¿de verdad sabe tan distinto?, no va a ser una cosa muy distinta si no le pides esas cosas, no se va a convertir en una hamburguesa mágica. Bueno hay gente que tiene alergias o simplemente no le gusta algo, pero esa gente siempre ha podido pedir que se lo quiten o le pongan, o ella misma se lo quita, pero te venden como un "Plus" ese servicio, que es algo que siempre ha estado en todos lados, sobre todo en México que tenemos una buena cultura de la cortesía. Ese Plus de ¡ah me siento en casa! es como una onda que aquí no es nueva, siempre nos sentimos en casa los mexicanos, a veces hasta demasiado.
No me gusta tampoco la decoración de Starbucks, me siento en una oficina o me siento en un Aeropuerto todo Fancy, o peor aún, me siento en la oficina de un Aeropuerto Fancy.
Lo bueno son las salitas, no el decorado, nada más que tengan sillones, osea eso si es una genialidad, porque en los servicios públicos hay poca comodidad, el Fast-Food tiene esas sillas todas horribles para que te canses y te vayas rápido. Me imagino que debe ser caro mantener los sillones, limpieza, tapicería, esas cosas, bueno no lo sé, pero por algo no hay sofás en todos lados. ¡Pero ahora sí! Porque hay starbucks en todos lados, lo malo es que tienes que comprar un café que más bien son como helados para gente grande (sólo los locos compran los cafés calientes de Starbucks). Pero ni son helados, ni son cafés, son un batido químico que no disfruto ni como lo uno ni como lo otro, y el americano no me sabe a nada, y además te los cobran como si fueran de oro, de a 30$ para arriba, eso es un insulto para toda la industria cafetera, ¿cuanto percibirán los productores?, como hijo de una familia colombiana que ha tomado café del bueno, visto telenovelas y enorgullecido del producto del país, (junto con las modelos, las esmeraldas y las flores) me indigna que la gente crea que es buen café aquel, ¡no lo es!, yo no sé a que sabe, pero a café no. ¡Ah pero eso sí, tienen esos estúpidos Sofás!
Ok, el Jarocho no será el café del mundo, pero obtienes lo que pagas, un precio justo y un café razonable, que de entrada sabe a café. El problema es que tienes que estar como en ese mood altermundista coyoacanense para estar allí en el cual a veces estoy y a veces no, y no me gustan las bancas de parque y que den al establecimiento y no a la calle.
Mucho del café es algo muy de pose. ¿Qué quieres ser? Parisino vestirse bien y hablar de existencialismo, quieres escuchar tu Ipod mientras estas viendo tus acciones subir en tu laptop, o quieres tu café antes de tocar los tambores en el Ollín Khan.
Pero yo sólo quiero un café que sepa a café y un lugar donde sentarme, y eso no pasará. Quisiera sofás o al menos sillas más acolchonaditas, y café, un poco a la vips que viene la señorita y siempre te sirve más (pero el café de vips no le gusta a nadie), y que puedas ver a la calle y platicar, no quiero poses sólo café y una silla y ¿sería mucho que diera a la calle?, precios normales, no precios sangrones como los cafés circundantes de coyoacán, esos tienen café y sillas pero precios de trampa-turista, los que están por el hijo del cuervo ya saben.
No quiero que la calle dé a Coyoacán, o a Reforma con ambiente, sólo que de a una calle, no fea ni preciosa, una que pase poca gente pero que tampoco sea San Ángel por que así te cobran, una calle, y una silla y un café.
¿Es mucho pedir?

10 comentarios:

Super_Pollis dijo...

Yo opino igual que mi buen amigo , creo que es un negocio ruin y ademas estafador el hecho de que por un cafe que no tiene nada de maravilloso te cobren tanto, por sillones que caray si quisiera sentarme en un sillon comodo me hago un cafe en mi casa y ya. yo solo quiero un buen cafe

sigue asi cava

Miguel Tormentas dijo...

¿de qué hablas?, tienes un café árabe a la vuelta de tu casa, tú me lo enseñaste

ah... perdón, ¿era una indignación retórica?

Pato Pascual dijo...

Indignación retórica, y está en la comercial me que choca eso.

Aristóteles dijo...

:O

Has vuelto majadero, con tu rockola existencial. Y yo que ya me fui... jaur, juar, juar,... Pero vuelvo al rato.

Que tengas un excelente fin de semana.

Guillermo dijo...

A mí me gusta Starbucks. Y el Jarocho. Y el Jekemir cerca de Galerías Insurgentes. Creo que debes dejar de ver las cosas en antinomias.

la rancherita dijo...

me invitas un cafe?

Pato Pascual dijo...

Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

BadBit dijo...

Como mencioné en un post de hace ya varios meses, la globalización es aburrida. Los negocios estandarizados como Starbucks, McDonnald's y Am/Pm tienen una similitud tal que cuando entras a alguno podrías estar en cualquier parte del mundo sin darte cuenta.

En fin... Yo ni puedo tomar café por problemas del corazón, así que mejor ni me quejo.

Atte.
BadBit

aminsarur dijo...

¿Qué es AM/PM?

En Seattle hay una gran fábrica de felicidad llamada Nintendo de America

End of thread

Anónimo dijo...

LA VERDAD EL STARBUUUU ES NEFASTO, LO QUE QUIERO ES CAFE SOLO ESO Y NO TENER QUE PRACTICAR MI IDIOMA PARA PODER PEDIR UNA REBANADA DE PAY O DE BIG APPLE PAY, O DE PAY APPLE BIG, EN FIN, COMO ME CORRIGIO LA CAJERA, BUENO NO A MI A MI NOVIO, CUANDO SOLO LO QUE QUERIAMOS ERA CAFE Y SOLO ESO, EN CAMBIO EL JAROCHO ES LA BUENA ONDA, Y SUPER DELICIOSO.