jueves, enero 04, 2007

Presidente ñoño vs Presidente chispita

No se trata de izquierdas o derechas, estamos hablando de personalidades. Hay muchos paradigmas en los que pudieramos encerrar a nuestros dirigentes, pero destacan entre ellos dos principalmente: el presidente ñoño y el presidente chispita.
El presidente ñoño ya lo conocen, suele ser un estadista, bien estudiado, bastante institucional y suele perder. El presidente chispita también ya lo conocen, carismático, popular, dicharachero, convencido y suele ganar y si no gana se enoja.
Bueno ya saben donde voy a poner a algunos personajes, Calderón es el ñoño y el peje es Chispita, pero no se vayan con la finta, no es cosa de ideologías, por ejemplo Fox era Chispita a pesar de que su partido es el más ñoño y Zedillo era ñoño aunque su partido era... bueno no era ni ñoño ni chispita sino todo lo contrario, ya saben.
Esta distinción no se limita a nuestro pais, en Italia el ñoño Prodi compitio contra la chispita de Berlusconi, Bush el simpatico vaquerito dicharachero venció a dos ñoños Gore y Kerry. Así nos podemos ir con nombres, Bachelet y Uribe ñoños, Chavez y Castro chispita. Ni siquiera las instituciones eclesiasticas se salvan de la tenaz distinción: Juan Pablo II y Juan XXIII fueron Chispitas, Benedicto XVI, Pablo VI ñoños.
Para llegar al poder se requiere mostrar que uno es lo suficientemente capaz de ocupar ese puesto, hay dos alternativas:
A. Ser capaz
B. Ser incapaz
El capaz lo es por que se ha dedicado a estudiar y a trabajar, pero por lo mismo no ha ocupado mucho su tiempo en mostrar o saber mostrar que es el mejor para ese puesto (ñoño), en cambio hay gente incapaz que puede mostrar que es lo suficientemente bueno para el puesto aunque no lo sea (chispita). Hay casos raros y excepcionales de gente que es capaz y además sabe como mostrarlo, tal es el caso de Juan Pablo II por ejemplo, que a pesar de ser chispita y de que esperé una reforma doctrinal más fuerte de su parte, sin duda tuvo toda la capacidad de responder a su puesto como pontifice que no debe ser fácil de llenar. Pero en fin eso ya es otro tema.
Lo más común es que los ñoños no sean simpáticos y que los simpáticos no sean ñoños, bueno creo que eso lo han visto todos en su escuela. Allí la competencia para presidente de grupo solía ser era entre el popular y el ñoño, entre Bart y Martin. Bart incompetente en el puesto pero el más carismático contra Martin un ñoño que haría bien sus funciones de presidente pero algo torpe para darse a conocer. Es la historia de Aquiles y Ulises, es lo más viejo del planeta -notese que Sócrates-chispita dijo que era mejor ser como él, igualmente chispita, era mejor guerrero Ulises (chispita) que Aquiles (ñoño de las armas)-.

Vamos a la conclusión ¿qué es mejor ser presidente chispita o ñoño? Espero que los atentos lectores tengan alguna opinión que quisieran compartir, yo prefiero a los presidentes ñoños, y uno debe buscarlos, lo que pasa por ejemplo es que la misma naturaleza de la derecha y la izquierda hace que sus candidatos sean de una manera u otra, la derecha suele ser ñoña y la izquierda chispita (quizá por eso me tachan de derechista aunque no lo soy, por que la derecha suele ser ñoña), y por lo general sus candidatos siguen la regla aunque no siempre. Bachelet, Prodi y Zapatero todos de izquierda y todos ñoñitos, Bush y Fox de derecha y chispitas, siempre hay excepciones, por ejemplo también en los E.E.U.U. los ñoños son los de izquierda. Así que usted no vote por el partido, tampoco vote por el candidato, vote por el más ñoño, Bart prometía concursos de playera mojada y salidas a Monte Splash, mientras que Martin prometía almuerzos más baratos y nutritivos, sabemos cual es la mejor opción para el alumnado a largo plazo, pero nuestras pasiones nos traicionan y nos vamos por Monte Splash. Curiosamente si ganaba chispita por desorganización esas salidas nunca llegaban (me paso cuando las chispitas ganaron todas las elecciones de mi prepa, prometían miles de eventos y cosas que nunca sucedían).
Si los ñoños le hubieran ganado a las chispitas hoy no tendriamos Bush, Evo, Chavez, el presidente de Irán, pero los tenemos (notese nuevamente que no distingo por ideologías de izquierda o derecha), afortunadamente en México le ganó el ñoño al rayito, digo a la chispita y saco de los pinos a otra.

5 comentarios:

Caso Patologico dijo...

Porque no ir mas allá?

¿Tu eres blogger ñoño o chispita?

Yo era chispita ... pasé a ñoño ...

saludos!
Mario

Pato Pascual dijo...

Soy bastante ñoño, tuve como un mes de chispa, pero volví a lo ñoño. Increible que todavía me leas.

Anónimo dijo...

Hola Cava, me agradó tu ensayito, ñoño pero con su chispita jajaja. Y los comentarios me hicieron pensar que soy de esos raros casos ñoño chispita, me produce seminauseas pensarlo pero que le podemos hacer, a ver tú que piensas de mi. Creo que si comparamos blogs yo soy el ñoño y tú el chispita, pero si comparamos equipos... creo que ninguno sería candidato a nada jajaja suerte a tus Gigantes.

Anónimo dijo...

te lee porque es un caso patologico jajajaja

Pia

Guillermo dijo...

¿Qué es una reforma doctrinal más fuerte?
También: tengo en mi poder un documental de Spike Jonze que refuta tu idea de Gore ñoño.