miércoles, diciembre 20, 2006

El caballero de la infinita resignacion

Los estoicos creían que en un destino al cual ningún hombre podía escapar, ecos de la cosmología griega que nos rebotan en los coros de las obras trágicas de Esquilo.
En vistas de este destino, el hombre no tiene más remedio que soportar tanto las cosas buenas como las malas con un espíritu de apatía donde nada pueda turbar su ánimo.
Similar aunque no completamente equiparable es el planteamiento budista, donde el velo de maya nos empuja a perseguir ilusiones que se nos presentan en forma de "deseo", la eliminación del deseo es la clave de la superación humana.

Consiste una virtud el saber aceptar lo que no podemos cambiar, sin embargo no lo es la indiferencia, la apatía o la resignación habitual, sin embargo en esta educación budico-estoíca, el intentar perseguir "apasionadamente" cualquier cosa, parece más bien un desatino. El santo budista y el apático estoico le darán prioridad a la claridad mental, a la serenidad de espíritu, a las acciones nobles y tranquilas del alma.

De igual modo, el amor en ambas lecturas es un acto generoso del alma, y no un desprendimiento maniaco de las pasiones, el enamoramiento queda fuera por completo de una actitud consistente, para el budista el amar patológicamente algo sin poderse desprender de ello (aunque sea una persona) consiste el engaño más severo de maya, mientras que para el estoico no es otra cosa que una alma intemperada.

Los caminos a los cuales me llevan estos razonamientos son amplios y confusos ¿me he convertido en un caballero de la infinita resignación? ¿a que tantas cosas estoy dispuesto a dar por perdidas? ¿qué tanto es la apatía una virtud y que tanto es un vicio? ¿cómo debemos guíar nuestra vida? ¿por qué cosas es noble apasionarse y por que no?

Cuando nada te sorprende y no puedes poner en movimiento ningún deseo ¿cómo poner en movimiento el deseo de desear? Llega un momento, envuelto en esta resignación que uno esta más allá de la dialéctica querer-extrañar, uno simplemente vive al día con lo que hay, si algo persiste o no uno guarda un cierto contento adentro esperando a que lo bueno perdure aunque si no es así tampoco se le extraña. A veces tengo la inquietud de volver a desear, pero no sé como hacerlo.

2 comentarios:

Miguel Tormentas dijo...

la expresión deseo de desear se haya en el discurso "en espera de la fe" con motivo del año nuevo, justo la leía ayer, no sé si tú también la leíste hace poco y eso motivó tus razonamientos, pero si no es así deberías releerla

Anónimo dijo...

el hombre es animal racional. No soy la persona mas instruida del planeta pero la razon y el control de la animalidad es lo que logra que te deshagas del simple deseo de desear. Yo no quiero ser budista, y tampoco una burda animala que vive conforme con lo que tiene aun cuando no sea mucho, pero hay muchas interrogantes que se me paran enfrente cuando razono esto y me tengo que ver desde afuera de mi cuerpo hasta lo mas profundo de mi alma para entenderme(lo que haya que entender), perdonarme(si hay algo que perdonar) y aceptarme(esto solo es asi jejeje)....
ya me perdi del tema, pero yo creo que tu no necesitas saber como volver a desear, siempre que platicamos estas deseando, algo..eres una persona extraña y extremista con la que me gusta platicar y lo mejor de todo es que siempre estas en busca de tu centro y bueno de alguna manera eso lleva deseo implicito no es asi...(no me hagas caso ya vez que siempre digo muchas cosas que no encajan del todo en la realidad...al menos en la tuya)