martes, diciembre 19, 2006

Despedida By Miguel Tormentas

Hace un tiempo le dije a una querida amiga que estaba triste y decepcionada con la vida (no se preocupen, ahora está mejor) que sí había amor. Le dije que era como los reyes magos, que al principio piensas que no existe, pero que luego te das cuenta que para que exista lo tienes que hacer tú. A pesar de que mis palabras resultaron ser un pésimo consuelo (y me disculpo por ello), creo que hay algo de sentido en lo que dije.
Era muy fácil tener Majadería, pero no nos poníamos a pensar de dónde venía. Sólo había siempre más y más. Durante estos meses la majadería la tuve que hacer yo, a veces con un poco de éxito (que para mí son comentarios apasionados), la mayoría de las veces con resultados bastante tibios. Si una palabra puede describir al autor y fundador de este blog es esmero, tanto en su vida cotidiana como profesional. A veces tardaba días preparando los posts, con el cuidado con el que escribe un artículo de investigación, nada más que sobre los asuntos más personales. Personal no quiere decir cursi (que en mi opinón viene del latín cursus, recorrido, pero es sólo mi opinión), personal quiere decir lo que te pasa todos los días. Una gran combinación, ¿no creen? La ética del trabajo y la planeación, al mismo tiempo que tus sentimientos y aspiraciones más profundos. Eso es lo que Kierkegaard llamaba “estadío religioso”. Eso es lo que los lectores de este blog llamamos Majadería, que es universal, que está en todas partes, pero que -como el amor- si no la hiciéramos continuamente ni siquiera existía.

Saludos a todos, feliz navidad y feliz hannukah (como millones de ateos, entre ellos John Lennon, soy fan de las festividades decembrinas), un abrazo a cada uno de ustedes.

Miguel Tormentas, Senescal de Majadería.

1 comentario:

Anónimo dijo...

q poetico el miguelin