martes, diciembre 26, 2006

Para lo que sirve este tiempo...

Inutil. Un desperdicio de tiempo. Los días perdidos al final del año con los que no sabemos hacer nada. En la antiguedad nuestros ancestros ocupaban el tiempo para descansar o para sobrevivir según se hubiesen provicionado para el largo y temido invierno. Noto como mi fisiología me obliga a determe, me sorprendo con mucho sueño durante el día, me siento un oso que quisiese pasar la temporada en estado de invernación.
Si pensamos en las actividades lúdicas que los antiguos paleolíticos tenían mientras pasaban el frio en sus cavernas, podemos escoger entre el acicalamiento, la práctica de lance de pelota hecha de pelo de bisonte y la pintura (limitada a la existencia de los materiales). Fuera de estas recreativas opciones no podemos pensar muchas cosas más, bueno algunas, pero nada que pudiera matar el tiempo durante todo el día, por lo que seguramente nuestros antiguos ancestros ocupaban parte de su tiempo al inmemorial pasatiempo de sentarse a pensar.
Quizá desde la biología interna de cada uno de nosotros, el llamado reloj biológico, ya tenemos por nacimiento aquello que hoy llamamos "reflexión navideña", esto es detenernos un segundo a ponderar lo bueno y malo que hemos hecho y logrado a través del año.
He detenido mucha "reflexión navideña", y pienso en este ciclo 2006 que agoniza. Si recuerdo mi vida hace 365 días la pienso completamente distinta a lo que hoy vivo. Todos los aspectos que me envuelven han cambiado durante este tiempo, familiar, escolar, laboral, lúdico, personal, social, practicamente todo lo que ha estado a mi alrededor y por tanto también yo mismo ha cambiado en tan solo doce meses. Entre algunas cosas aprendí un instrumento, escribí un libro, murio mi perro, mude de piel y entorno, engorde, baje de peso y volví a engordar, ¡en fin!
Acerca de los cambios, lo mismo puedo decir de muchas personas a mi alrededor e incluso del país. No estoy seguro si se deba a una condición especial de la vida o de este año en particular, pero al parecer el 2006 fue un año de ajustes y renovación además de pequeños pero consistentes cambios que al final sumados hicieron un saldo cuantioso justo como predicaba el año del perro, (pueden ver mi analisis justo hace un año).
Ahora se aproxima el año del cerdo o jabalí, un año de abundancia que exige mesura, se dice que al estar en dispocisión la gran abundancia se corre el riesgo de padecer excesos de todo tipo, se recomienda disfrutar lo cosechado pero no excederse. Ojalá sea un año de jubilo y plenitud como los chinos predicen.
El invierno está ahora en su punto más algido y todo pareciera invitarnos a permanecer en cama, soñando o meditando acerca de este tiempo que esta a punto de difuminarse, en una semana volverá enero y la actividad poco a poco se ira intensificando hasta alcanzar su ritmo habitual, nuevamente estaremos en un momento de acción y no de reflexión, momento en que debemos volver a estar en marcha, pero para que logremos caminar adecuadamente hace falta tomar el mejor camino, que solamente puede lograrse con una buena decisión basada en una adecuada reflexión.
Soñemos y pensemos, que pronto vendrá el tiempo de despertar.

domingo, diciembre 24, 2006

Feliz maldita navidad

El Grinch te desea feliz Navidad, paz y alegria y todo lo demás.
No hay manera de entender a donde se dirije esta humanidad.

Felicidades.

jueves, diciembre 21, 2006

Bwajajaja!

Me causa cierto morbo y placer extraño este momento en el que nadie sabe de mi abrupto regreso, quizá sería bueno que nunca lo supieran, o no sé, de pronto que vean los textos ¿Cómo? ¿Cúando? ¿A qué hora se le ocurrió?
Lo que ocurra está bien, me gusta este anonimato público y me gusta la posibilidad de que "me descubran".
Por lo pronto puedo subir montajes de los 80s sin reclamos. Otra sensación que me agrada, como todo puede salir con una canción emotivista-poppera en 4 minutos. Mágicos, mágicos ochentas. Mágico Survivor. Además es Rocky.

miércoles, diciembre 20, 2006

El caballero de la infinita resignacion

Los estoicos creían que en un destino al cual ningún hombre podía escapar, ecos de la cosmología griega que nos rebotan en los coros de las obras trágicas de Esquilo.
En vistas de este destino, el hombre no tiene más remedio que soportar tanto las cosas buenas como las malas con un espíritu de apatía donde nada pueda turbar su ánimo.
Similar aunque no completamente equiparable es el planteamiento budista, donde el velo de maya nos empuja a perseguir ilusiones que se nos presentan en forma de "deseo", la eliminación del deseo es la clave de la superación humana.

Consiste una virtud el saber aceptar lo que no podemos cambiar, sin embargo no lo es la indiferencia, la apatía o la resignación habitual, sin embargo en esta educación budico-estoíca, el intentar perseguir "apasionadamente" cualquier cosa, parece más bien un desatino. El santo budista y el apático estoico le darán prioridad a la claridad mental, a la serenidad de espíritu, a las acciones nobles y tranquilas del alma.

De igual modo, el amor en ambas lecturas es un acto generoso del alma, y no un desprendimiento maniaco de las pasiones, el enamoramiento queda fuera por completo de una actitud consistente, para el budista el amar patológicamente algo sin poderse desprender de ello (aunque sea una persona) consiste el engaño más severo de maya, mientras que para el estoico no es otra cosa que una alma intemperada.

Los caminos a los cuales me llevan estos razonamientos son amplios y confusos ¿me he convertido en un caballero de la infinita resignación? ¿a que tantas cosas estoy dispuesto a dar por perdidas? ¿qué tanto es la apatía una virtud y que tanto es un vicio? ¿cómo debemos guíar nuestra vida? ¿por qué cosas es noble apasionarse y por que no?

Cuando nada te sorprende y no puedes poner en movimiento ningún deseo ¿cómo poner en movimiento el deseo de desear? Llega un momento, envuelto en esta resignación que uno esta más allá de la dialéctica querer-extrañar, uno simplemente vive al día con lo que hay, si algo persiste o no uno guarda un cierto contento adentro esperando a que lo bueno perdure aunque si no es así tampoco se le extraña. A veces tengo la inquietud de volver a desear, pero no sé como hacerlo.

martes, diciembre 19, 2006

¿Por que se fue y por que volvio?

1. ¿Por qué se fue? Se fue por que quizó dejar un punto en claro. Una crítica, una más, una de tantas, una crítica de esas que incomodan de impertinentes o de obvias. Esto del blog ¿qué no es pura fama?
Pues sí, es pura fama, entre aquellos que escriben para publicitarse y leen por aburrimiento. ¿Tiene algo de malo eso?
No. En lo absoluto, es un pasatiempo como tantos otros.

2. ¿Por qué vuelve? Justo por la misma razón, al tipo no lo pueden callar y no se puede quedar quieto. Le gusta eso de las voces que claman en el desierto, hacerse el complejo de profeta, no por que esta ansioso de un martirio sino que quizá llevando todo al extremo pueda decirse que en alguna de sus tonterías tiene algo de razón.

3. ¿Por qué no se guarda sus "auto-proclamadas" verdades proféticas para si mismo? Lo hace, es más bien como un loquito que va diciendo sus incoherencias por la calle, si usted anda leyendo estas lineas es por que anda detrás del loquito descrifrando sus balbuceos; no se esfuerce mucho en hacerlo, quizá cambia su tiempo por un palmo de narices.

4. ¿Por qué vuelve aquí? Digamos que es un vago que no tiene otro sitio que ocupar, y no tiene los animos para construir otro, así que se quedará siendo invitado de su propio hogar hasta que una tormenta lo destruya o hasta que se acostumbre, lo que suceda primero. Se quedará en esta suerte de casa de playa que se cae a pedazos contando los ladrillos caidos del techo, esperando que ninguno le caiga en la cabeza mientras duerme.

5. Shhhhhh. Me voy a quedar aquí quietecito en la sombra, esperando que nadie se de cuenta.

Vida Secreta

de Pelafustán

Despedida By Miguel Tormentas

Hace un tiempo le dije a una querida amiga que estaba triste y decepcionada con la vida (no se preocupen, ahora está mejor) que sí había amor. Le dije que era como los reyes magos, que al principio piensas que no existe, pero que luego te das cuenta que para que exista lo tienes que hacer tú. A pesar de que mis palabras resultaron ser un pésimo consuelo (y me disculpo por ello), creo que hay algo de sentido en lo que dije.
Era muy fácil tener Majadería, pero no nos poníamos a pensar de dónde venía. Sólo había siempre más y más. Durante estos meses la majadería la tuve que hacer yo, a veces con un poco de éxito (que para mí son comentarios apasionados), la mayoría de las veces con resultados bastante tibios. Si una palabra puede describir al autor y fundador de este blog es esmero, tanto en su vida cotidiana como profesional. A veces tardaba días preparando los posts, con el cuidado con el que escribe un artículo de investigación, nada más que sobre los asuntos más personales. Personal no quiere decir cursi (que en mi opinón viene del latín cursus, recorrido, pero es sólo mi opinión), personal quiere decir lo que te pasa todos los días. Una gran combinación, ¿no creen? La ética del trabajo y la planeación, al mismo tiempo que tus sentimientos y aspiraciones más profundos. Eso es lo que Kierkegaard llamaba “estadío religioso”. Eso es lo que los lectores de este blog llamamos Majadería, que es universal, que está en todas partes, pero que -como el amor- si no la hiciéramos continuamente ni siquiera existía.

Saludos a todos, feliz navidad y feliz hannukah (como millones de ateos, entre ellos John Lennon, soy fan de las festividades decembrinas), un abrazo a cada uno de ustedes.

Miguel Tormentas, Senescal de Majadería.