martes, mayo 02, 2006

La obligacion de estar en desacuerdo

Ignoro de que manera soy recibido en ocasiones por mis lectores, sobre todo cuando son comunes ciertos prejuicios. Por ejemplo un colega filósofo me decía que dejó de leer mi blog cuando se encontró con el post del papa Juan Pablo II. Yo expliqué un poco mi postura y concedió de cierta forma que había hecho un juicio precipitado.
Juntó con Ratzinger, Woityla se opuso al tomismo dominante impulsando una doctrina más contemporánea basado sobre todo en el personalismo fenomenológico de autores como Scheller, Von Hildenburg y Edith Stein. Cuando supe esto, cambiaron muchas de mis opiniones acerca de la intelectualidad de la iglesia. Considero que el papa Benedicto XVI es un potente teólogo y filósofo, y por su actual y antigua posición dentro de la jerarquía eclesiastica tuvo que aminorar su pensamiento liberal, incluso sancionando a antiguos colegas y compañeros como a Hans Kuhn.
Sin embargo yo me quedo con las ideas tanto de Kuhn como las de la camada de pensadores jesuitas, como Karl Ranner, quién ha hecho novedosísimas interpretaciones acerca de la escritura como resaltar la figura de Jesús como hombre y dentro de la jerarquía interpretar la figura papal no como "el vicario de cristo" sino como el primero entre muchos. Estas interpretaciones están basadas en una re-lectura primaria de las escrituras, a las que por demasiado modernas no podría suscribir el vaticano pero tampoco negar.
Estas ideas me han llevado a llamarme una y otra vez "cristiano" pero no como algo que soy sino como algo que quisiera ser. Debido a esto muchas personas extrañadas me preguntan si soy protestante o luterano, pues esta es la aseveración coloquial de "cristiano" a lo que suele responder que no. Que se podría decir que soy católico, pero antes que nada soy cristiano por que irónicamente a veces se olvida a la figura central de Cristo dentro de la iglesia romana.
Sucede entonces el siguiente fenómeno: para las personas que no me conocen y tienen convicciones ateas o liberales soy un católico más, y para los católicos (sobre todo los de derecha) soy un izquierdista.
Lo mismo me pasa con asuntos de política. He señalado mi apoyo por descarte al candidato del Pan, Felipe Calderón, no por que coincida con sus puntos de vista e ideario partidista sino por que en cuanto al ámbito administrativo (la organización de su partido y sus colaboradores) me parece el mejor candidato. Considero la izquierda como la mejor postura política, y más aún con el fuerte compromiso que quiero tener con el cristianismo por que estoy convencido de que el cristianismo es de buena forma muy socialista (como indican algunos documentos eclesiásticos como la Rerum Novarum y también el hecho de que la mayoría de los actuales partidos cristianos europeos son de izquierda y eso sin abogar a las mismas enseñanzas de Jesús).
Pero la izquierda mexicana me parece una charada, y un medio de auto-compadecimiento que utiliza los ideales sociales para ganar electorado. Esta excentricidad en mi pensamiento político me lleva nuevamente a desacuerdos o prejuicios con los convencidos de sus propias posturas: para los izquierdistas soy un derechista más, y para los derechistas soy un afiliado inconforme. Cuando no soy tampoco ni lo uno ni lo otro.
Todavía peor debe ser, andar hablando del cristianismo y apoyando a Felipe Calderón (como el menor de los males insisto) en un ambiente de sería intelectualidad: si no perredista; si de izquierda como son la mayoría de los autores de blogs. Por lo cual me intriga la opinión que pocas veces se formula de mi con respecto a mis compañeros blogguenautas. En este sentido me sorprende no sólo tener alguien que me lea, sino tener más de uno. ¿o será que se meten sólo por los chistes?

No lo sé. Lo que sí sé es que estar inconforme es algo que además de ser algo a lo que ya estoy acostumbrado, también me motiva, pues siento que el filósofo tiene esta obligación. No se trata simplemente de quejarse u oponerse como la oposición en el gobierno de Fox hizó. Me parece una ingenuidad pretender cambios en seis años, y me parece que a eso se resume esta elección, Fox-sí, o Fox-no. En efecto no ha cumplido todo lo que se esperaba, pero hubo una intensa reforma de saneación administrativa y hubiera habido muchas más sin el franco déficit de acuerdos entre los partidos. Se puede decir que la administración Fox fue mediocre y eso no es necesariamente malo pues arrojo resultados en algunos campos y en otros no. (No es malo insisto por que ha habido administraciones que no efectuaron logro alguno). La clave de la elección es capitalizar los triunfos o los fracasos de Fox ya sea para Calderón o para López Obrador. Pues por sentido común la administración actual siempre suele ser lo más notorio para apoyar o desprestigiar un cambio de poder. En un principio Obrador lo estaba haciendo bien (atacar las carencias del actual gobierno) hasta el momento en caer en los insultos y fue esto mismo lo que le permitió a Calderón ganar la elección interna primero (Creel notoriamente le dió la espalda a Fox) y remontar votos hace unas semanas.
Si Obrador quisiera ganar debería ser crítico de forma propositiva pues esta es la forma de revertir un cambio en el poder desde la oposición, siendo que ya ha dejado de ser crítico privilegiando su campaña en su figura y tampoco me parece que sea muy propositivp.
Ante mi posición de "izquierdista-cristiano", intento ubicarme en las dos dinámicas ideológicas, dar prioridad al retraso y pobreza de las grandes poblaciones marginadas, y el propósito de alcanzar una economía sustentable para apoyar a todos. En este ejercicio hermenéutico me topó con dos conclusiones.
La primera es que la población civil (todos) debe de tener un compromiso para mejorarse así misma, principalmente mediante el trabajo y no mediante las dádivas gubernamentales. Los ejercicios populistas podrían ser eficaces ante sociedades inconformes o represivas para estimular la relación gobierno-población y limar asperezas, pero no lo son en definitiva cuando la población esta mal acostumbrada al gasto y al despilfarro (como me parece es la situación de nuestro país). La elección debería ser la generación de empleo, una sociedad trágicamente más liberal, pero al menos mientras podemos sustentar una economía que pueda ser más social.
La segunda conclusión a la que llegó es que me parece difícil o remoto el caso de que yo comparta estas ideas con alguien, por lo excéntrico al parecer de mi ideario, pero que tal debe ser el compromiso del filósofo. Difícil debe ser encontrar al filósofo que este de acuerdo totalmente con una sola postura política, por que la fuerza del filósofo precisamente habita en su capacidad crítica, sobre todo con la necesidad de ser imparcial con las ideas para mirar los sistemas desde afuera o desde adentro. Un filósofo con una vocación "troskista" o "de derecha", me parece posible pero es trágico como un ave que ya entregó sus alas.
Si llegase a ganar Calderón, me sentiré en todo mi derecho y con una mayor responsabilidad de criticarlo, por que apoye su candidatura (aunque sea de forma indirecta) a que si ganara López Obrador por ejemplo, pero independientemente siempre se debe estar ante una actitud ajena. Esta misma actitud es la que te obliga a tomar posturas extrañas pero más bien personales, y a las que un filósofo no debe de sentirse alienado sino propio pues lo más natural del filósofo es no estar de acuerdo.
Pero ese no estar de acuerdo tampoco es decirle NO a todo, sino apreciar las aportaciones de cada bando, así por ejemplo me sucede con el cristianismo, entre católicos, protestantes y teólogos jesuitas, y en la política entre las discusiones izquierda y derecha.
Esa misma capacidad del filósofo es propia y muy recomendable para todo ser humano: ser crítico y receptivo a la vez y de tomar posturas propias por extravagantes que sean pero nuevamente insisto: personales. La única diferencia, acaso, con los filósofos es que para ellos esto debe ser una obligación.

10 comentarios:

Fuji dijo...

Dentro de mi sorpresa caben dos cosas:

1) La impliciación político religiosa que expresas y argumentas ... un símil que si bien pudiese verse aislado forman parte inconfundible del ser humano ...

2) La moderación y esa amplia visión que va más allá de la radicalidad: una actitud que sin duda, se agradece ante tanta palabrería disparatada o visiones de túnel que propician prejuicios y guerras absuras.

Independientemente de que esté de acurdo o no con lo que mencionas no quería quedarme con las ganas de comentarte mi sentir.

Saludos enormes.

EL OSO dijo...

De acuerdo; Felicidades y animo.
Quien sabe; a lo mejor lo mejor que le puede pasar a Mexico es experimentar al PEJE unos seis anos (conste que no es apoyo) pero de esa manera nuestra genracion viviria una experiencia jamas vista en Mexico; no? En menos de 20 anos probar de dulce y de manteca. Y ahora si; para el 2012 que empieze la verdadera contienda politica. Debatiendo ideas, programas, filosofias....
Bueno; si el PEJE deja algo que gobernar....Se vale sonar; no?
Saludos y otra vez felicidades.

caracortada dijo...

SOBRE LA POLITICA

ya es hora de que la gente comience a darse cuenta de que la derecha no es matar judíos ni dejar que los pobres se mueran de hambre, al igual que la izquierda la derecha -normalmente- tiene como parte de su ideario terminar con la pobreza
la diferencia entre la izquierda y la derecha, si es que todavía existe, estriba en los medios de conseguir el bienestar social

la derecha piensa que la riqueza la tiene que repartir "la mano invisible" porque si no es "repartir lo poco" y quebrar a los países, la izquierda piensa que estos mecanismos no funcionan y que evitando la concentración excesiva del capital se puede aclanzar el bienestar social

ninguna postura es absurda de principio, ni es cierto que la derecha sólo tiene intereses -vacía de ideales- ni que la izquierda es una estupidez idealista

desde un punto de vista administrativo pensemos que Calderón no le quiso decir a López Dóriga miembros potenciales de su gabinete porque probablemente integrará un gobierno netamente panista (como lo que no iba a hacer Fox y medio hizo pero no terminó de hacer), donde el secretario de economía es un contador con maestría en el ipade (para quien no sepa estas maestrías están más orientadas a la creatividad como ejecutivo que a teoría económica o de finanzas) tan sólo por ser panista, sin embargo quizá es verdad que el PAN es el partido más organizado

soggy biscuit dijo...

lástima que juan pablo segundo reconoció en una encíclica al mercado económico, porque es una simulación anticristiana

miguel dijo...

la política y la religión no son opciones exclusivas del filósofo

Pato Pascual dijo...

Fuji: Estoy examinando con detalle tu blog hasta ahora he visto muchas cosas que me han gustado, espero darte una opinión más elaborada los próximos días.

Oso: Una comparación muy "de moda" es la de referirse a Andres Manuel como el próximo Luis Echeverría, si tal fuera el caso ya sabríamos lo que pasaría. (Yo no apoyo esta opinión pero tampoco me parece inverosimil).

Caracortada: Completamente de acuerdo contigo, ambas posturas tienen un largo historial no solamente de fracasos sino también de exitos. Ser fanático de "idealismos" políticos es casi ser un totalitario. La ausencia de anuncio de gabinete de Calderón no me preocupa, me parece que el Pan tiene mejores políticos y medios que el Prd.

Soggy: Es una lastima, ambos JPII y BXVI se ablandaron al ocupar cargos jerarquicos altos, pero no se podían arriesgar a tener posturas demasiado novedosas por temores a separaciones o diferencias como ocurrió en el caso Lefevre. Es común y natural la moderación o el conservadurismo papal.

Miguel: Por supuesto que no. Son deber de todos. (Yo dije que el filósofo por definición tiene que mantener una posición crítica, pero no que sea exclusividad suya). Que bueno sería si todos nos ocuparamos de estos asuntos, y mejor aún si todos tuvieramos una actitud crítica.

A todos: Gracias por leer este texto y otros que son largos y regalarme un poco de tiempo para la reflexión.

lafiebredelmono dijo...

dos elementos que normalemente no van juntos...izquierda cristiana.. aun, muy interesante el analisis, algo romantico, tristemente los pueblos tienen el gobierno que se merecen.

lafiebredelmono dijo...

incluyendo el pueblo de la iglesia catolica...

soggy biscuit dijo...

la izquierda cristiana es incluso más común que la derecha religiosa, recordemos también el caso de arafat que era marxista

Aristóteles dijo...

Es un escrito bien elaborado y coherente. Estimado Cavallazi: ¡Animo! Hay que llevarlo a la práctica, no tiene porque quedarse solo en letras. El hombre es un ser político, es religioso por naturaleza,... es una persona humana con todo lo que ello implica.

¡La vida se conquista!