miércoles, mayo 10, 2006

Abnegando a la madre

Ingratos nosotros que solamente nos acordamos una vez al año, aunque tengamos en piedra su recuerdo y es que no solamente en la ciudad de México tenemos un monumento a la madre. En ciudades y poblados muy pequeños de todo el país también, donde encontramos pequeños figurines que recuerdan a las deidades romanas, en especial a Hera, esposa celosa y madre de muchos dioses.
Hablaré en términos simbólicos, no es que toda madre sea abnegada o todo hijo sea un desnaturalizado, pero en un contexto simbólico esta imagen se tiene de la madre. Voy a criticar la concepción que se tiene de la madre, que muchas veces deviene en un trato similar, aunque yo sé que hay muchas personas son consideradas con su madre. Existe esta idea romántica que a veces la convierte en un símbolo para que deje de ser persona.
Octavio Paz habla un poco del fenómeno en el laberinto. Los mexicanos se sienten abandonados por el padre, (asociado con Cortes y nuestra herencia hispánica) resentidos buscamos con quien desquitarnos. Es la madre quien paga los platos rotos, quien nos escucha, aguanta nuestras borracheras y llora contiuamente por nosotros, como en tantas películas del cine de oro.
Lo que le corresponde a la madre en México es ser monumento de sacrificios. Nadie se mete con nuestra mamacita, sagrado icono del hogar, así que construyamosle un pedestal junto a la estufa y el lavaplatos.
Como un espíritu consolador, un emblema nacional, y una función social es que se ve a esta figura mítica, pero en ese romanticismo ensoñador, nos falta percatarnos que las madres de México son abnegadas por que alguien las "abniega".
Las guardamos en la casa y les regalamos electrodomésticos el diez de mayo para que sigan atadas a la cocina, son el pilar de la casa en el cual todos se recargan y nadie apoya, tronco perpetuo cuya fortaleza tiene que esconder sus propias penas para servir a los otros.
No tendría que ser todo esto, si en lugar de ver a la madre como un vaso espiritual y un monumento de marmol la vieramos como lo que son en realidad: personas; que más que poemas, estatuas y rosas quisieran muchas que alguien las escuchará o se apiadará en los momentos cotidianos el día al dia y no nada más una vez al año. Este día nos disculpamos con la mujer que nos vio nacer con algún regalo en lugar de mejorar la actitud todo el tiempo.
Es virtud de la madre mexicana ser abnegada, pero no es virtud del padre borracho, del hijo descarado o de la hija desobediente abnegarla, y si no se abnegara a la madre dejaría de ser abnegada. He aquí una sugerencia: dejar de romantizar su cotidiano esfuerzo para ayudarlas un poco más cada día.

9 comentarios:

hugo dijo...

nomas el caos de transito es suficiente para obligar a los ciudadanos a querer tantito menos a su mamacita. y que la vean otro dia, grrrrr!

Pato Pascual dijo...

Hay mamacitas 365 días al año ¿no Hugo?

muda de piel dijo...

Es lo que no me agrada de nuestra cultura, donde se tiene un dia para el amor y para la amistad, un dia para los abuelo, un dia para nuestra Mamá, y asi podriamos seguirle. Se les olvida que son personas todo el año, y no solo debemos acordarnos un dia, hay que tenerlos presentes siempre. Independientemente de la fecha que sea. Saludos.

Pato Pascual dijo...

Muda: Mañana será el día del primo en segundo grado.

Aristóteles dijo...

Es curioso que en nuestro México, en donde la "cultura machista" está muy arraigada, en la mayoría de los hogares se practica el matriarcado; lo digo en el sentido de que las madres son las "verdaderas jefas" de la casa. La solución al problema del patriarcado y/o matriarcado, sigue siendo el mismo: el equilibro; el diálogo, la comunicación. En fin,... es créeme: Tu sabes que vivo en una comunidad rural, entonces, me quedé impactado al ver que todavía hay "machos", de esos que van y buscan a la mujer porque ya es tarde o porque ya estuvieron mucho tiempo en un lugar, ¡Así, literalmente! Yo me quedé sorprendido.

Y ¿Bueno? No soy muy de comentar acerca de mi persona (por los Blogs) pero, soy de los considerados por mi madre, yo les doy su espacio, a veces demasiado ¡Je!; y es que en verdad todos los hijos somos un "dolor de cabeza" para la madre. Déjame poner en orden un pensamiento que traigo desde hace mucho tiempo, te comparto dos casos de la vida real:

1. La mamá llega llorando porque no puede "ayudar" al hijo que le ha pedido dinero; es más, aquí vamos a dejar de lado la situación del hijo, que quizá sea un "huevón mantenido" o alguien que esta pasando por una mala racha. "Nadie da lo que no tiene". ¡Si! El dolor de la madre será inmenso, por no poderle ayudar a su hijo pero ¿Qué puede hacer ante esa situación? Nada; solo "estar con él".

2. El hijo que, por diferentes situaciones de la vida, se ha quedado a vivir en casa de sus padres. Uno de los deberes del hijo que se queda en casa es, como mínimo, colaborar en la economía del hogar por partes iguales. Tan sencillo como: O estudias o trabajas, no hay de otra. Si no, creo que el padre está en todo su derecho de correrlo o ¿Lo va a mantener toda la vida?

Alejandro: De veras que son casos de la vida real y, en el mismo caso esta el consejo que yo doy, ojalá puedas decirme tu forma de pensar acerca de estas situaciones. Aunque sé que eres un Hipster,... ja, ja, ja,... ¿Así se escribe?

Te mando un abrazo.

P.D. Lo cierto es que, a veces, los hijos nos pasamos de lanza con nuestros padres.

Aristóteles dijo...

¿Quienes son los hijos en segundo grado?

O ¿Es puro cotorreo eso de que mañana es el día de los primos en segundo grado? Si, verdad,... ja, ja, ja,...

Homero dijo...

ps ya paso el dia pero a mi me la siguen recordando jej, saluos

Fuji dijo...

En lo particular esa imagen de madre abnegada y victimizada me parece un insulto. La aborrezco profundamente y más odio la imagen que se nos vende en los medios de comunicación acerca de lo mismo.

El día de las madres me da una sensación ambivalente; por una parte si, afortunadamente tengo a mi madre conmigo pero creo que se demuestra el aprecio de distintas formas diversos días del año. Y sin embargo, también es cierto, que hasta la madre más moderna se conmueve cuando recibe muestras de aprecio y de apoyo "incondicional" ese día.

Y sin embargo no dejo de sentirme ambivalente ... al igual que otros festejos en el año ... sobre todo concernientes a la mujer ...

Posturas.

Saludos C.

pincheorate dijo...

existen dos tipos de pendejos,
los que nacen pendejos
y los que se los hacen pendejos.

tanta abnegación es amor?? o pendejez?
igual y es miedo a quedarse solo