sábado, abril 22, 2006

La metafora de la fiesta de ayer

Ayer fuí a una fiesta donde confluyeron simultaneamente, super-chairos y super-fresas. La tensión era espesa y se cortaba en el aire con un cuchillo para mantequilla.
Los chairos se instalaron chairamente en el patio haciendo ruedas en el jardín, los fresas se metieron a la sala y salían y entraban de la cocina.
Yo me sentí observado, ordinariamente hubiera podido convivir con unos o con otros, pero ahora estaba en una posición de escrutinio, cualquiera que fuera mi decisión sería reprobado por el grupo contrario.
Así que me quede con mis amigos en el centro donde de todas maneras fuí reprobado. Comenzamos a discertar que la situación del país se asemejaba a la situación de la fiesta. Si treinta personas de la misma zona de la ciudad no podían siquiera mirarse y hablar (pasar un buen rato), mucho menos noventa millones podrían ponerse de acuerdo.
La moneda corriente eran las papitas y el alcohol. Los fresas disponían su reserva bien guardada de vodka, mientras que los chairos traían sus panalitos. El centro no tenía nada pero servíamos de puente cultural y comercial y de "campamento de refugiados" para los chairos que iban a la cocina y al baño o los fresas que debían salir al patio.
Eventualmente el centro se fue haciendo más pequeño (como le sucede a las clases medias supongo). Pero de algún modo por allí de las doce empezó a llegar gente de la clase trabajadora (como de esos cuates que llegan con la camisa abierta y pantalón y que van al antro pero que no son tan fresas aunque si bastante) y también unos chairos no tan chairos y como que ellos hicieron ya el vínculo.
De todas formas la segregación continuo, pero ya era tolerable estar en algún espacio. Yo observe y disfrute, y pense que quizá si es posible vivir en este país de diferencias.

5 comentarios:

muda de piel dijo...

Curiosa la situación descrita. A pesar de las diferencias entre estos grupos, poseen ciertas similitudes, como las tematicas de su platica. La diferencia vendria a ser el juego de lenguaje que usan para expresarse. Los que se llevan el merito, son los que tienen esa "picudez" al hablar para hacer el vinculo entre los grupos. =P . Saludos

Pato Pascual dijo...

Muda gran reflexión y me encanta tu nick!

Aristóteles dijo...

Primero permiteme echarme una carcajada, realmente es un post muy divertido, me has transportado a la fiesta. Me encanta "observar" a la gente y "aprender" de ella. Me ha causado gracia que el grupo del centro (la clase media) se haya hecho más pequeño y, más risa me dio, ver llegar a la gente de la clase trabajadora.

Te comparto con mucho respeto algo más serio. De veras que se me vino a la mente,...

"La multitud de los que habían creído tenía un solo corazón y una sola alma; todo lo que poseían en común y nadie consideraba suyo nada de lo que tenía".

Hechos 4,32

Que tengas una excelente semana.

maRiana dijo...

hola.. que hago aqui? no lo se.. solo se q a ti se llea dando clics.. he estado en fiestas fresas fresas y en fiestas lacras lacras asi q creo q yo soy de esa clase media que aveces es rica y aveces es pobre, y casi nunca estoy en el medio. me gustó tu metafora, sobre todo donde mencionas que si treinta personas no pueden lograr un rato agradable,¿ como lo harán millones?.. lo que afortunada y desafortunadamente une a todas las clases en este país es la solidaridad.. t aseguro q con una gran tragedia, un congestionado en alcohol, un temblor, un incendio a todos se les hubiera olvidado cuanto dinero tienen en la bolsa.. o si les gusta Britney Spears o La Arrolladora Banda Limon. saludos!

anonymus dijo...

hablemos claro, los "fresas" o los "chairos" son un fenómeno exclusivo de la clase media, la clase baja y alta están fuera de esa dinámica

ya dentro de la clase media, ninguna de las dos cosas es un indicador socioeconómico de suyo sino cultural, presentándose ambos fenómenos tanto en la clase media alta como en la clase media baja

por lo tanto creo que en tu post hablas erroneamente de clasismo, cuando bastaba hablar de incomprensión