miércoles, marzo 22, 2006

El prejuicio en contra de los prejuicios

Algunas personas se me han acercado y me han dicho: ¡hey! ¿qué pasa con tu blog? ¿por qué te empeñas en clasificar y estereotipar grupos sociales? ¿qué no ves que etiquetar a las personas les quita su rasgo de individualidad? Lo que haces es crear más diferencias.
El reclamo es totalmente pertinente, y exige una explicación. En efecto el interés de un servidor y de algunos antropólogos o investigadores sociales no es "dividir" a la sociedad sino hacer una descripción de las distintas tribus urbanas en miras de la autrocomprensión. Más aún un investigador nunca señalaría a un individuo en particular sino simplemente haría la descripción "in abstracto" de cualquier grupo social. La idea no es etiquetar a las personas sino tratar de entenderlas, y para tal caso es necesario ver que algunos sectores tienen características particulares que lo hacen distinto de otros.
Por supuesto que estoy comprometido con la igualdad, el trato con dignidad y derecho que todo ser humano merece sin importar su inclinación política, gusto sexual, preferencia musical, tribu urbana o cualquier otra distinción. Independientemente de si uno esta de acuerdo o no con su forma de pensar, reitero mi compromiso por un mundo de derechos y responsabilidades con igualdad.
De ningún modo los intentos de entender las tribus de nuestra ciudad es un intento discriminatorio. Muy por el contrario soy de la ferviente convicción de que la igualdad sólo se puede dar en la comprensión de las diferencias.
Ahora bien vamos a otro punto acerca de los prejuicios. Muchas personas tienen el ideal de: "terminar con los prejuicios". Esta consigna aunque de buenas intenciones es completamente ingenua. Como es sabido los prejuicios, por decirlo de una forma sencilla: son ideas o pensamientos concebidos sin un conocimiento profundo sino casi inmediato de cualquier experiencia. Suelen ser catalogados como dañinos o peligrosos por que son apresurados y sin fundamento. Sin embargo he aquí una noticia: son necesarios.
Un prejuicio es la primera idea que nos formamos al conocer algo nuevo, que puede ser cualquier cosa: una persona, un grupo social, una idea, o incluso objetos cotidianos. Alguien que solo ha comido con tenedor tendrá un prejuicio con los palillos chinos y en su infancia tuvo a su vez un prejuicio acerca del tenedor.
Estos prejuicios pueden ser generados como un mecanismo inconsciente, por una argumentación apresurado o simplemente por una primera impresión. De tal suerte que catalogar a los prejuicios como algo negativo sería pensar que hay algo de errónea en la forma en que conocemos.
Incluso un prejuicio puede ser útil. Por ejemplo si uno no conoce un barrio de cualquier ciudad y ve un callejón con una mala pinta y "chicos rudos" uno seguramente por el prejuicio de la seguridad y las pandillas no cruzará por allí aunque esos chicos rudos sean artistas montando un performance o lo que sea. Uno no se va a detener a preguntar ¿ustedes son pandilleros? Un prejuicio podría salvarte la vida.
Es imposible erradicar a los prejuicios, lo que sí es posible y recomendable es trascenderlos. Para un caso como el de la calle insegura no es momento para "trascender prejuicios" pero en el caso de conocer otras formas de pensar y de vivir; trascender prejuicios es casi una obligación moral por el mundo tan diverso en el que vivimos. Uno no puede quedarse con la idea de que los chinitos tienen los "ojos rasgados y son amarillos", pero parte de ese conocerlos es saber cuales son sus diferencias como su lengua, su escritura, su basta historia, sus tradiciones, su sabiduría milenaria, etc. Para hacer eso uno tiene que necesariamente ver diferencias. Más aún lo que sugiere la hermenéutica es estudiar no sólo el objeto sino el sujeto. ¿de qué modo vemos los mexicanos a los orientales? ¿cuál es mi experiencia con ellos y de que modo me he relacionado con ellos? De cierta forma lo que indica la hermenéutica es estudiar lo que nosotros sabemos, nuestros propios prejuicios: las ideas preconcebidas que tenemos acerca de las personas y de ese modo o ya sea profundizar el conocimiento verdadero que ya teníamos o desechar el conocimiento falso. Los prejuicios son un escalón intermedio entre nosotros y la auténtica apropiación de una comprensión de un objeto ajeno. -Hago la aclaración de que cuando me refiero a objeto y hablo de una persona me refiero a objeto de conocimiento no vayan a pensar que estoy diciendo que la persona es un medio y es desechable y etc. Es sólo terminología de teoría del conocimiento.-
De tal suerte que invito a todos a conocer a las demás personas y tribus sociales, una forma de hacerlo es a través de las diferencias, ver que de particular y de común compartimos con los demás, por que pensar que todos somos iguales como dignos no sugiere que a todos nos gusten las mismas cosas, la misma música, vistamos y hablemos del mismo modo, etc. Censurar las diferencias (no hagas diferencias por que todos somos iguales) es un prejuicio tan grave como censurar la igualdad (tu no eres igual a mi) y puede llevar a las mismos malentendidos y conclusiones terribles. (Si lo notan es la delgada línea entre fascismo y comunismo, pues en el fascismo la gente era discriminada por no ser igual y en el comunismo por ser diferente -que por curioso que suene son dos cosas distintas-).
Soy de la idea de que debemos desechar prejuicios sí, pero incluso el prejuicio de que el prejuicio es algo negativo por que no lo es de modo necesario y al contrario es parte de nuestra forma de conocer. Quien llamará a nuestro tiempo "unidad en la alteridad" tendría la clave para entenderlo y para una mejor convivencia. Jamás en la historia del mundo ha habido tantos prejuicios por que nunca habíamos tenido tantas cosas y tan distintas por conocer.

11 comentarios:

hugo dijo...

ignóralos y sigue catalogando. people need to pigeon hole, si no no entendemos quien es quien y como tratarlo.

YoNoTePidoLaLuna dijo...

Entiendo tus razones por comentar sobre estas etiquetas. Y tienes razon..pero tambien creo que hay diferencia entre la gente que etiqueta a la gente y la gente honesta como tú con buenas intenciones que en realidad han tomado la molestia de investigar y estudiar a estos "grupos" en cuestion para llegar a entenderlos

Si todos fuesen como tú y como yo..a donde llegaríamos.

Claro no me malinterpretes, que tambien reconozco que todos no somos iguales. Pero eso es cuestion de personalidades que ya sabemos hay bastantes variedades. Es como la diferencia entre orinar y defecar...son distintas pero tienen el mismo efecto corporal.

Gracias por leer y responderme en mi blog!

Saludos de un "pocho" (ya vez, otra etiquetita, jejeje) de Chicago

Aristóteles dijo...

Verdaderamente ese es el problema del ser humano: el prejucio y juicio que hacemos del otro, sobre todo, cuando no "conocemos". No somos capacez de ver sus potencialidades. Estimado Pato: cada quien escribe como quiere y como puede. Cada uno interpreta lo leído. No creo que estes etiquetando sino, haciendo un estudio antropológico, desde el punto de vista de la filosofía. Siempre te he leído asi... ¡Ups! ¿Ya te etiqueté... ja, ja, ja,...

Buen escrito... seguiré siendo un buen prejuicioso.

marmx dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
marmx dijo...

Nice post... Me gustó en especial el símil entre fascismo y comunismo.

Lo que nos molesta en el Otro, es lo que parece ser una relación privilegiada con el Objeto. La violencia es un síntoma de este malestar. Con la llegada del psicoanálisis se corrompe la sociología y se salta constantemente del marco ético-cultural a la siempre a-la-mano interpretación del analista.

Ahora no los skinhead no golpean negros porque sean escoria o desecho humano, los golpean "porque tiene sus empleos", "porque el gobierno les da una posición privilegiada". La mataviejitas no mata por un impulso de muerte, mata "porque su mama no le compraba muñecas en la infancia".

Los prejuicios son una sinceridad incomoda que nos permite relacionarnos y enriquicernos cuando los sobrepasamos. Si todo fuera amor y paz (como la "igualdad" y los "derechos humanos") esto sería un infierno tipo Happy Tree Friends".

Cheers Pato.

Pato Pascual dijo...

Ok. Al final todos si fuimos hermanos en la diferencia.
Chelo eso del Happy Tree Friends no tuvo abuela. Gracias por las reflexiones y la crítica al psicoanalisis que parece resuelve todo.

Hago aquí mención especial de los personajes que se meten con sus fotos de niños blanco y negro que además llevan el mismo nombre ¿no son como clones ustedes dos?, perdón por la tardanza.

Yonotepido servido joven.

Aristóteles dijo...

Ja, ja, ja,... Hoy inicié una nueva temporada; solo cambié un poco mi "look", obviamente seguiré abordando los mismos temas.

miguel jaula de oro\ dijo...

hola desde el extranjero

Sofia dijo...

los prejucios no siempre son negativos tu sigue clasificando gente es justo y necesario

jorge masta dijo...

ATENCION: ESTE COMENTARIO HA SIDO CENSURADO POR MIGUEL TORMENTAS

hugo dijo...

ven el miercoles a la condesa, anda. un mezcalini pillini.