lunes, diciembre 12, 2005

Reseña del nuevo pub al lado de mi casa

Hay un localito al lado de mi casa que nunca ha levantado. Ha sido taqueria, fondues y gaoneras. Siempre he presumido que se trata de la ubicación (sin estacionamiento) que impide que el localito prenda, sin embargo no deja de ser una presunción.
Siempre había soñado con un lugar para echarme unos tragos con los amigos tipo Cheers "where everybody knows your name" conocer al gerente y que tenga cervecita de barril que se active con palangana.
Cuando vi que el localito que nada más no pegaba con nada anuncio con un cartelito que se iba a convertir en Pub no cupe en mi gozo. Podría irme caminando y siempre tener ese lugarcito acogedor donde calentar un poco la garganta después de un día agitado.
Abrieron el lugar, le pusieron Green Padock, "desde 1953", que raro si yo nunca lo había visto. Nos recibió una especie de gerente un poco suspicaz que nos invito tendenciosamente a una mesa que rechazamos junto a la banda que iba a tocar en vivo, nos fuímos en cambio a una mesita.
Dije, bien probemos la cerveza mientras veía la decoración y la pintura que olía a nueva pero que se veía igual como el antiguo lugar de tacos, fondues y gaoneras con los arcos y las columnas coloniales propias de la zona. La cerveza es por supuesto la prueba de fuego, treinta pesos la corona el relativo estandar en estos establecimientos pero no iría a un pub a tomar corona, tan sólo fue el parámetro de valor de cambio.
Parecían tener un surtido decente, algunas alemanas (no tenían como la mitad que anunciaban y una que pedí me la querían cobrar), la holandesa de cajón y ninguna belga (oh decepción), eso sí orgullosa anunciada la Guiness acompañada de posters y cartelitos publicitarios. El mesero muy encajoso, -el lugar estaba a un cuarto de su capacidad-, así que se aburría atendiendonos quitando y poniendo salsitas por que le pedimos un Fish and Chips mismo que él no entendió con su nombre británico y tuvimos para nuestra decepción y destrucción del encanto que traducirle como "papas con pescado". Las papas con pescado y una baguette que nos echamos estaban tan buenas como su precio, no pudimos quejarnos de la comida casí de restaurant y no de Pub, sin embargo la cerveza resultó una tristeza.
La Guiness de botella, al menos la hubiera traido servida en vaso para dar el gatazo, y una LowenBruen bien Bavara sabrosa pero igual de envase. Otra molestia, el mesero insistiendo en que pidieramos una botella, ¿quién pediría botellas en un Pub? Pues se piden rondas de cerveza ¿qué no?
Entró luego gente que se salió descorazonada por el ambiente, del cual yo no me quejo por que mi antipatía me lleva a sentirme a gusto a lugares con capacidad moderada y no retacada como es el gusto de la chamaquiza.
Luego llegó la música en vivo, unos rockeros de calidad suficiente que nos hicieron recordar viejos temas -buenos eso sí de los beatles y tal-, se trajeron además a sus groopies que consistían de familiares más que nada parecían sus padres y abuelos que le dieron el lugar una atmosfera de bar de samborns.
Mesa de billar y vacia. ¿Que más delicia que un entretenido juego de pool para pasar el trago amargo? Primero nos pidieron que compraramos una botella -de nuevo- luego bajaron la oferta a que pagaramos cincuenta por hora. Como el billar estaba en otra mesa había que cerrar cuenta aquí y pagar allá los 50 y en lo que se tardaba nuestro otrara esplendido mesero nos ganaron el lugar unos que tenían preferencia por haber eso sí haber comprado botella.
Pues nos fuímos no sin recibir la última amabilidad del mesero que conto la propina y quería una suma porcentual exacta. Allí no estaba Ted Danson, ni Kristie Allen (delgada), ni tampoco Frasier, ni el cartero o la neurótica. No te sentabas a compartir unos tragos de barril (sólo tenían barril corona creo), el mesero era como cualquier mesero, la barra como cualquier barra, no escuche una canción irlandesa aunque pusieron un rato videos de Robbie Williams, no había botanitas ricas y moderadas sino platos elaborados que aunque satisfacían el paladar te sangraban el bolsillo. Acabo siendo eso una especie de antro disfrazado de Pub. Es extraño un pub es un concepto muy sencillo. Un lugar donde hay mesas y sirven cerveza y ya, y especialmente cerveza no botellas. Pides unas rondas con tus amigos, y le pegas al que le va al Chelsea o al Arsenal pero sobre todos a los del Manchester o a los que no sean del Celtic, o a los del América. Ya en serio. Quizá lo estoy haciendo demasiado complejo y el concepto sofisticado de Pub que parece azotar nuestra ciudad no se entiende muy bien. Esto no es un Pub: rockeros de glorias pasada, "botellas", platos finos, meseros de grupo anderson simpático que te saludan con su nombre, ambiente lounge-in-wannabe-chairo-de-mundo.
Es faci eso del Pub, aquí va de nuevo por si no se entendió: Amigos y Cerveza.
Es todo, y los amigos corren por parte propia les ahorramos la mitad. ¿no pueden tener sencilla, simple y buena cerveza para sencillos, simples y buenos hombres?
Al menos resolvieron el problema del estacionamiento: tienen vallet parking.

5 comentarios:

Miguel Tormentas dijo...

me lleva el diablo, por qué todavía no tienes una columna en el periódico?

Anónimo dijo...

nos llevará a todos el diablo.

Mr. Cougar dijo...

Lo definiste como lo que vale en el mismo: amigos y cerveza.

Salud! ...os?

Adriana Degetau dijo...

ni nochebuenas?

hugo dijo...

justo ahora la secre de la ofi esta por terminar su obra maestra: el arbolito. cualquiera diria, de verla, que se trataba del mismo david. whatever.

ya no hay regalos! eso si es triste.