domingo, diciembre 04, 2005

Del niño ingenuo que queria descubrir el sentido de la vida

Cuando iba a la misa muy de chico a los siete u ocho años, con mis pequeñas bermudas y de la mano de mi madre pensaba que los sacerdotes eran las personas más inteligentes del mundo por una razón muy práctica. "Joderse" cincuenta, ochenta o cien años sirviendo al señor a cambio de toda una eternidad de felicidad parecía un buen trato y me preguntaba que si así eran las cosas tan sencillas... ¿por qué no todos eran sacerdotes, o monjas o místicos para irse al cielo? Por cierto que ya no pienso que ser sacerdote sea una sacrificio sino una vocación y que ser religioso no es el único modo para salvarse.
Desde entonces quería saber y siempre he querido sólo una cosa, por una pregunta inevitalemente cambie el destino de mi vida, mi personalidad, mis aficiones y me ha llevado hasta este momento en el que te escribo.
Es una pregunta que se formula de una manera sencilla, una pregunta tan cotidiana que peca de popular pero tan complicada que casí nunca queremos responder por que dependiendo de la contestación nuestra vida podría cambiar en tan sólo un segundo.
Es una pregunta que da miedo, afronta, y que no sólo inquieta al hombre sino que debe inquietarlo. Incluso diría que la respuesta es apenas importante a comparación del valor que tiene la pregunta misma; como casi todas las dudas de la filosofía, a diferencia de que esta Debe! ser contestada.
La pregunta es sencilla, es tonta y estúpida para un filósofo es acaso la más ingenua de todas y me hará ver como el idiota más grande, sin embargo si no podemos preguntarnos esto ¿qué nos podemos preguntar? Por que si no se puede responder y mucho menos preguntar no tengo más inquietud en saber nada acerca del mundo y me dedicaré a hacer pescaditos de oro, o cualquier otro artificio que me aleje de toda cuestión posible como muchos hombres se empeñan en distraerse.
Lector querido, amada lectora la pregunta es: ¿qué hago aquí?, también formulada de muchas otras formas pero con la misma inquietud: ¿qué debo hacer?, ¿cómo debo vivir? pero sobre todo y más que nada: ¿por qué?, ¿por qué vivo?, ¿por qué el ser y no la nada?, ¿qué puedo hacer?, ¿qué tanto puedo alcanzar?
Primero pensé que eso tenía respuesta, la religión ya dice lo que se debe hacer y lo que hago aquí pero ¿qué garantía tengo? La pregunta número uno dicha de una forma general: ¿cuál es el sentido de la vida? me llevó sin saberlo muchos años después cuando termine mi carrera de filosofía a ¿puedo investigar racionalmente el sentido de la vida?
Por qué si no puedo preguntar eso creo que no tiene sentido preguntarme nada, (algunas personas y profesores me suguieren que esta es una inquietud que corresponde a la religión, a un ambito personal que no tiene que ver con la filosofía). Así es lector querido y amada lectora, por más despliegue poético que pudiera ver en mis humildes escritos o quizá algún que otro derroche erudito su servidor es quizá el mayor de los bobos chorreadores de saliva pues tuvo la ingenuidad de dedicar ya cinco años de su vida en este propósito.
Quizá sea el mayor de los bobos por que no encuentró a muchas personas que tengan esta inquietud, a lo mejor a la vida no hay que encontrarle sentido sino simplemente vivirla como la mayoría de las personas hace. A lo mejor eso del sentido es simplemente un cuestionamiento humano que no tiene nada que ver con el mundo ni nosotros mismos o a lo mejor no hay nada que develar por que no es posible saberlo.
Interesantemente he hecho algunos descubrimientos, en efecto algunas personas creyeron que podíamos saber para qué estamos aquí, de manera todavía más interesante no son demasiadas. Incluso entre los filósofos las inquietudes más predominantes suelen girar en torno a otros temas, así que bueno quizá no sea el bobo chorreante de saliva más grande del mundo, sólo un bobo novato y mediocre que se quiere unirse al club.
Esta inquietud, una pasión irrefrenable en mi corazón que no me ha permitido hacer otra cosa más en mi vida me ha llevado a las decisiones más impopulares entre mis conocidos como estudiar filosofía por ejemplo y como seguir estudiando más filosofía y además no del modo más recomendado.
También me ha llevado a ser más callado en este tu blog, he pasado por un tiempo de intensa reflexión en estos meses en los cuales he sido visto como un vago desperdiciado por algunos de mis amigos más listos que yo dedicados a forjarse un futuro con el sudor seco de su frente trabajando.
Claro mi interés en estas cuestiones siempre ha sido pragmático. Mi acercamiento a la religión es paganamente pragmático. A veces pienso que sería mejor tener fe. Como cuando pensaba en el sacerdote de niño, pensaba en forma de inversión como razón "instrumental" y aunque como filósofo se debe ser objetivo, como persona acaso debe ser distinto.
Estoy muy apenado contigo lector de la majadería, quizá te sientes un poco olvidado pero te pienso todos los días intentando explicar mis juveniles temperamentos. Reconozco que no has encontrada la sinceridad acostumbrada por que mi pensamiento estaba dedicado a cierto artículo de divulgación donde hacía unos comentarios a algunas teorías éticas con respecto al "sentido de la vida" y el "modo de vivir".
Ahora me he revelado con mis niñerias para que conocieras la inquietud de inquietudes que me tiene intranquilo. Sin embargo el tiempo de reflexión siento que ha terminado, me he hecho de un camino, de un propósito y una manera de explicar este problema del hombre de modo que mi corazón este en paz y de modo que pueda conversar con quienes han iniciado el mismo camino en el que me encuentro.
Te confesaré más. Este año venidero se ve tan brillante como no he visto años. Después de una noche oscura de años y años de pensamiento pronto estaré listo para conversar con el mundo, y oh como he esperado este momento. Si alguna vez he necesitado a Dios este ha sido el momento y si alguna vez pude estar recogido en soledad no creo que pudiera ser más que lo ya pasado. Oigo la serenidad de las aves que avisan una nueva mañana. Queda trabajo y mucho, pero no más recogimiento, viene actividad, viene vida, tanta vida como he anulado vida pensando y mil veces más en retibución. Oigo música, veo luz, puedo oler el perfume y la promesa de que la pregunta del niño más ingenuo del mundo -como me he visto y me veré toda la vida- en verdad puede ser contestada.

9 comentarios:

Miguel Tormentas dijo...

si te soy honesto siempre he sentido que tiendes hacia la mirada grande de panorama, y yo también, pero tengo confianza en la propuesta zen de la mirada corta, creo que la intentaré

oscardo elornel dijo...

No sé que decir pascual. Estoy convencido de que todo tu pensamiento apunta al sentido que apuntan estas palabras. Y aunque el sendero que tú te has forjado es un poco distinto del mío, quiero que sepas que tiene una grandeza poco antes vista, y que me parece admirable.

Ánimo!

hugo dijo...

y ya tan rapido vas a llegar a la respuesta? orales! felicidades y a ver si me la cuentas, porque yo no le encuentro ningun sentido, mas que el que la alternativa -no existir- es de hueva.

tenemos una mision? estamos aqui nomas porque si, de pura chiripa, y ps mejor pasarsela bien que mal? tell me! como decia mi madrastra, hay dias que no tiene caso salir de la cama para vivir un estupido dia mundano de ir al trabajo y resolver boberias, si hay temas tan grandes esperando respuesta.

marmx dijo...

Pascual, no te conosco en persona, aunque soy un honesto stalker en tu blog, suerte con la tarea que emprendes, y -venido el comentario de un agnóstico, que se asume como parte de un moda- esa visión instrumental de la fe es en sí misma una forma de religión. Pragmática pero real.
Cheers.

Napoleon dijo...

Sin mortificaciones ni justificaciones ociosas, sepan vivir la vida, y al final de ella, cada uno sabra por si mismo, la respuesta a esa pregunta.

En efecto, tiene que ser contestada. Solo que no esperen una respuesta unica, universal y unitemporal.

Mejor, Pascual, preguntate cual va a ser la ruta que tomarémos el siguiente sabado...? Que para evitar los "lapidasos" hay que meterle un ratito de cesos.

Pato Pascual dijo...

MT, OE y N.
Ustedes han estado a lo largo del proceso gracias por estar allí.

Hugo
Como siempre es un gran alivio tener tu lectura frecuente, te he dejado un comentario en el siguiente blog de lo que pienso espero que sea suficiente.

Marmx
Muchas gracias por la lectura, por el comment y por acechar mi blog. Gracias por llamarme más religioso de lo que me creo.

Estoy muy emotivo muchachos es que este es un tema muy importante para mi. De los pocos de los que no me burlo. Ciao.

Haplo dijo...

¿De donde venimos? De las estrellas, estamos hechos de polvo estelar.
¿Hacia donde vamos? A las estrellas, seremos polvo estelar.
Así que, ¿que hacemos aquí? Buscar la manera de llegar a las estrellas.

Literalmente. La ciencia nos ha dado (por lo menos) esas respuestas. Todo en nosotros esta compuesto por los elementos pesados generados en las increíbles explosiones de las novas, y los ligeros vienen de las estrellas menos espectaculares.
Nuestro destino es el conocimiento del universo.

El que hacemos aquí como humanos, interactuando con la sociedad, ética y moralmente... bueno, es bien complicado... por eso prefiero la astrofísica a la filosofía ;)

Saludos

Anónimo dijo...

En la busqueda de respuestas di con tu blog es gratificante saber q mas gente quiere saber, a veces me gustaria no hacerlo y solo fluir; pero creo q no naci para eso, aun asi si quisiera saber pa q estoy aqui? hasta cuando? etc... pero parece q la respuesta hay q vivirla

Pato Pascual dijo...

Una pista (de lo que yo creo): tiene que ver con el amor. ;)