viernes, diciembre 16, 2005

Bill Murray, el cinico del silencio


Imaginese por un momento que usted es un actor cómico reconocido. Fue miembro fundador de la franquicia en televisión conocida como "cantera de comediantes" conocida como Saturday Night Live (SNL), participo en peliculas taquilleras durante toda la decada de los ochentas y por un momento sólo por un momento se sienta en algún bar, sí, -quizá uno similar como ese bar de tokyo donde te quejaras de vivir encerrado en una jaula de oro con Scarlett Johanson- y de pronto llega algún viejo admirador diciendo... ¿usted es? ¡No puedo creerlo! ¡dejeme pedirle un autógrafo! *usted lo firma para que el sujeto se vaya* y de pronto el comentario que no quiere escuchar... ¡Ahora cuenteme un chiste!
Usted ha pasado por la escena miles de veces, sabe que le ha ocurrido también a colegas. Los primeros días usted invitaba al sujeto una copa, más si era señorita, charlaban un rato y de pronto ¡Pam! el tipo estaba en el suelo sacando las viceras por la boca de tremendo impacto cómico que le metió con un agudo comentario. Ahora simplemente esta cansado, años y años de gente haciendose la chistosa tratando de impresionarlo todos los malditos días con tal de que usted diga algo similar a... yeah, thats funny; tan sólo para cumplir las frustradas insatisfacciones de otro Average Joe.
Si esto le ocurre usted simplemente lo mira, se rie apenas perceptiblemente pero sobre todo calla. Cuando el número termina, el sujeto se da cuenta que él mismo contó el chiste, él es el chiste, y ni siquiera es gracioso. Si hubiera sido como en los primeros días en que invitaba copas; no el sujeto, sino usted habría sido el blanco.

En algún punto de su vida entre el noventaycinco y el noventayocho quizá, Bill Murray se dió cuenta que no había que esforzarse demasiado para hacer reir a la gente. Antes hubiera estado cabileando con su mente el chiste ingenioso, buscando la frase perfecta, el gesto indicado para lograr el efecto cómico. Pero en algún momento, hacer reir ya no era importante, el mundo, la gente, los sujetos que lo abordaban en el bar eran mucho más graciosos (en si mismos y no por sus ocurrencias) que cualquier comentario suyo. Reirse o no, no dependía de si mismo, ni de lo que dijera, sino del público mismo, de su interlocutor y al percatarse de ello, la risa ya no nacía más de un comentario sino de un silencio intencionalmente incomodo que señalaba el ridículo ajeno.
Es como aquella frase: en estos tiempos todos quieren ser comediantes. Bill se dio cuenta de esto. El público ya no se sienta en sus mesillas de bar como corderitos o gente de los cincuentas para ver a un comediante decir situaciones cotidianas tipo Seinfield sino que al contrario ahora todo el mundo ahora es un Seinfeild. ¿Lo han visto en las fiestas de las empresas, con compañeros de escuela o incluso con sus familiares?
Hacer reir muchas veces tiene que ver con hacer algo inesperado, el elemento sorpresa es un factor decisivo al contar un chiste, por eso si se cuenta el final se arruina todo. Antes la irreverencia del cómico de Stand Up era lo inusual, ahora que todos son graciosos lo inesperado es un cinismo que desnuda al supuesto comediante como algo más de lo cotidiano.
Pero hay algo también en la actitud de Bill Murray fascinante. Ese agotamiento, esa separación emocional. Si antes era intenso ahora es un estoico que aguanta firmemente los embates absurdos de la vida. El que había sido un payaso ha convertido al mundo en un circo, todos quieren ser graciosos, Chevy Chase esta asimilado por la cultura y también el pastelazo en los programas de videos caseros, y la única forma de burlarse no es con más chistes sino con una seriedad desoladora. Hegel odiaba a los románticos por la ironía, parecía una hipocresia la burla hacía ellos mismos de un mundo que no podían entender. Kierkegaard rescata la ironía como forma de comunicación indirecta, pero hay algo en la ironía que es desesperación, es la evasión personal del mundo o la única respuesta de un mundo sin sentido. La ironía lleva eventualmente al nihilismo, pues nada más puede ser serio. Un ejemplo claro de esta desfachatez la podemos ver en la extraordinaria obra de Wilde el retrato de Dorian Grey en un personaje maravilloso: Lord Henry Wotton el aristócrata crítico de su sociedad victoriana que no puede creer en absolutamente nada por que precisamente su ironía ha carcomido todo el crédito de lo existente.
¡Como ha cambiado el mundo y como ha cambiado Bill Murray en tan poco tiempo! Las comedias fílmicas ochenteras o los esketches de antaño nos parecen inocentes, puros. Que distinto es el día de la marmota, los cazafantasmas, meatballs o tootsie a las recientes caracterizaciones de Bill Murray y de nuevas formas de comedia.
Lost in Traslation marca un parteaguas en su actuación, ese viejo actor descreido; ya no hay novedad en el mundo, el mismo bar, el mismo hotel, mismos aeropuertos ¿cómo puede haber comedia si la azafata te hace bromas o el que te vende los periodicos? Ahora en Broken Flowers de Jim Jarmush el cinismo de ese nuevo Murray es llevado al límite. No habría trama en lo absoluto si fuera por las motivaciones del personaje pues es obligado a emprender un viaje por su vecino. Don Jhonston el protagonista es una alusión manifiesta al Don Juan. Murray interpreta un seductor cansado, no hay que seducir, ya todo esta visto en el mundo y en las mujeres, así emprende una busqueda por el país para encontrar alguna novedad, la posible aparición de un hijo suyo. En el camino debe encontrarse con amores del pasado para develar la identidad de la madre. La película es una delicia y me interpeló personalmente, pues tal como Don, yo tampoco puedo ver ninguna novedad en el mundo.

Me parece el sintoma inequivoco de que se ha llegado al final de la vida estética y lo único que queda es rascar nuevas experiencias mundanas (vivir en la desesperación) o hacer el salto a algo mejor que no dependa de nuestro deseo sino acaso de nuestra intención de ayudar a los demás. Sin embargo ese estado de ánimo interpretado por Bill Murray me parece que refleja en buena medida el estado de la sociedad actual, un descredito y una apatía por el entorno y es que si ya nada de lo que esta afuera puede hacernos reir quizá deberíamos buscar adentro.
Pd. Notese las fotos del antes y el después del Murray seguro y dicharachero de los ochentas en contraste con el callado y resignado de Broken Flowres.

16 comentarios:

Miguel Tormentas dijo...
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Miguel Tormentas dijo...

es un error común pensar que lost in translation es como tu dices, un parteaguas
poco antes que eso hizo una película con wes anderson, rushmore
no sé si haya alguna anterior, pero me parece que anderson descubrió (o inventó mejor dicho) al bill murray apático , al cual repitió en su siguiente película (royal temembaums) y finalmente hizo una en que el protagonista parece haber sido escrito precisamente para él (vida acuática)

por lo demás y con este corrigendum me encantaría ver este post publicado en algún lado (es decir, físicamente)

Pato Pascual dijo...

Estaba consciente del dilema por que tu mismo me lo habías comunicado, creo que fue un error de estilistica. Lost in traslation fue un breaktrought, donde se le dió a conocer al gran público el segundo Murray. Rushmore es el verdadero parteaguas, y de las peliculas de los Royal y Life Aquatic me parecen son simultaneas que Lost, pero me parece que en Lost se da a conocer masivamente y de forma de manifestación eminente la actitud descrita. En Broken Flowers alcanza una maestria que me parece ser difícil de superar.
Jose Sánchez hizó un señalamiento, para él fue un proceso gradual. En día de la marmota él señala que ya hay un poco del segundo Murray, más o menos según el afirma de principios de los 90s. Hay que checar IMDB para eliminar las controversias pero me parece una postura también digna de estudio.
Tampoco perder perspectiva el verdadero Murray es un apasionado del Golf, aunque descreido de Hollywood, uno y otro motivo me hacen pensar que él es de hecho (o no)como su segunda epifania, sin embargo esto es mera especulación y su forma de ser en las últimas películas se ve como un personaje elaborado. En entrevistas me hace pensar que es cinico pero puede ser que no, creo que esto le da una aura de misterio que hacen el asunto más interesante.
Gracias como siempre por las precisiones señor Tormentas, siempre son bien consideradas.

Miguel Tormentas dijo...

claro, desde el punto de vista de la cultura es posible que lost in translation sea el breakthrough, pero lo que me preocupaba era darle el crédito a wes anderson

respecto a la segunda hipótesis me parece plausible que en ciertos momentos se vea al segundo murray, pero creo que pensar en un cambio gradual le concedería a los actores más creatividad de la que realmente les corresponde, en mi opinión a veces un director descubre nuevas posbiilidades en un actor y a partir de ahí otros las usan

Miguel Tormentas dijo...

claro, desde el punto de vista de la cultura es posible que lost in translation sea el breakthrough, pero lo que me preocupaba era darle el crédito a wes anderson

respecto a la segunda hipótesis me parece plausible que en ciertos momentos se vea al segundo murray, pero creo que pensar en un cambio gradual le concedería a los actores más creatividad de la que realmente les corresponde, en mi opinión a veces un director descubre nuevas posbiilidades en un actor y a partir de ahí otros las usan

Miguel Tormentas dijo...

por cierto, veré broken flowers en cuando pueda, por lo que dices debe ser -en palabras del Padre Benítez- un "must"

Pato Pascual dijo...

Es.

Guillermo dijo...

http://www.mcsweeneys.net/2005/9/28pendarvis.html

Pollo, ¿por qué no confiesas que la única razón por la que te gustó la peliculilla es que tenía algo que ver con Kierkegaard? La única razón por la que yo la vi es porque salía Murray.

La Ch dijo...

¡Muchas felicidades! Esta sí que es una gran entrada. Y te adaptas completamente al concepto de la escuela finalista de Mixcoac.

Mr. Cougar dijo...

¿No será que algo en la atmósfera nos ha vuelto a todos una bola de simplones?

PD - Sólo con ver la "evolución" de Bill Murray, qué miedo ser comediante...

AleEle dijo...

Conforme leía la entrada dije "Este texto debe aparecer en REgistro" Registro es una revistita independiente hecha por unos alumnos de literatura del claustro de sor juana. El próximo número trata del cinismo...
Convocatoria:
los invito aparticipar en el próximo número de Registro.

REGISTRO # 10 CINISMO

Convoca a colaborar en su siguiente número:
Los textos (ensayos, cuentos, poemas) deberán tener una extensión máxima
de 1 1/2 cuartillas a espacio sencillo escrito en Arial 12pts. Se recibirán vía correo electrónico
en la dirección:

regis7ro_@hotmail.com
regis7ro@yahoo.com.mx

Ahora que veo que a Miguel Tormentas le gustaría verlo publicado fisicamente, pues espero te interese enviar tu texto a registro :D

Azoe dijo...

Y que pasa con Billy Crystal, por ejemplo.

Miguel Tormentas dijo...

y faltaron inolvidables de bill murray como k-9 y el encantado señor destiny

Numerarias Calientes dijo...

faltó una obligada mención a tootsie

hugo dijo...

alguien con esa piel cacariza no debe ser tan famoso. y mas viniendo de snl. si eres underground, no salgas al sol!

duh. la vere, supongo. y king kong.

José Antonio Monterrosas Figueiras dijo...

Pato Pascual vi Broken Flowers en el Festival de Morelia y como todas las películas e Jim Jarmush me dejó satisfecho por el resultado, pero también me puso a pensar. Bill Murray, ese Don Juan, es también un Odiseo sin Ítaca, sin Penélope y sin Telémaco. Es un patético, pero lo peor de todo es que es un espejo de nuestra vida absurda que vivimos. Yo más de una vez me he sentido Bill Murray, de estos años. Un ser que se burla de la felicidad e ironiza de los seres que todo ven positivo. Por ahí escuche que el mejor actor es el que no actúa y esto pasa con Bill Murray. Fíjate que la última foto que muestras en tu escrito Bill Murray parece un muñeco de ventrílocuo y qué puede ser más patético que eso. Es casi groteco ver cómo ese muñeco brilloso se burletea de su público. En fin. Mis felicitaciones Pato. Sigue escribiendo retomanto ese cinismo interno a la Bill Murray. Por cierto te recomiendo que le eches un ojo a Josep Pla y su libro-diario Cuaderno gris, lo encuentras en una versión muy barata llamada Milenium o en la UNAM. Creo que te puede servir para tu cuaderno electrónico que escribes aquí. Feliz año del perro. Salud!

Al margen: pronto veremos lo de la radio, no se me ha olvidado.