lunes, septiembre 26, 2005

Metaforas comunes sobre el sentido de la vida




El milenario juego de ¨go¨ también llamado Ajedrez chino es el juego de mesa más popular del mundo. Virtualmente desconocido en occidente, en el continente asiático llega a despertar pasiones que obligan a los medios de comunicación a transmitir y comentar los partidos de los mejores campeonatos, un hecho equiparable en occidente refiriéndonos a juegos de mesa solamente cuando un jugador compite contra una computadora.
Para quien no lo ubique del todo puede recordar películas como: ¨Pi el orden del caos¨ y ¨Una mente brillante¨, donde se explica su complejidad a través de la enorme cantidad de posibilidades con la que un juego puede relacionarse; es remotísima la posibilidad de que un juego se repita. El juego es hermoso en su sencillez. Las reglas son mucho más reducidas y arbitrarias que cualquier otro juego de mesa que conozca y la complejidad de movimientos y técnicas de juego son mucho más elaboradas que también cualquier otro juego que yo conozca. Se dice que para aprender a jugar go toma un instante y para aprender a dominarlo toma toda una vida. Esto es cierto.
Aprecio mucho nuestro ajedrez, durante un tiempo fui un jugador que intentaba hacerse paso en las ligas preparatorianas, llegue a estudiar partidas clásicas y tuve una muy buena afición en la universidad con dos ciertos implicados que jugar en las horas libres y de clase (con la ayuda de algunos libros que producían el ocultamiento deseado). Pero desde que conocí el go no tuve más deseos que jugar ajedrez.
El objetivo del juego es sencillo hacer capturas y ocupar territorios. Los jugadores usan ¨piedras¨ cuyo valor es el mismo en ambas partes, las mismas pueden capturar o ser capturadas si se logra rodear al contrincante. A su vez el contrincante piensa en rodear las mismas piedras con las que es rodeado. Así que es vital pensar en defensa y ataque simultáneamente.
El go encierra -literalmente- el pensamiento del pueblo que lo creo: el chino. Si alguien ha leído a Sun-Tzu, o conoce un poco la historia ostráica y egocéntrica de dicho país rodeado de murallas entenderá muy bien lo que es jugar go. Pero no sólo eso, también se relaciona con el Tao cuyo símbolo más vistoso es la rueda del yin-yang.
El pensamiento taoísta considera que el hombre debe mantener un equilibrio entre el cielo y la tierra, nosotros; predica el Tao: estamos en medio. Dicha filosofía fue aplicada como puede verse desde los juegos de mesa (que en china siempre han sido más que un entretenimiento sino también un estimulo para las capacidades mentales) hasta la aplicación de la salud, la alimentación, la sociedad y las artes marciales.
Los dos opuestos no pueden existir sin el otro. Tal como Heráclito pensaba el día no podía comprenderse sin la noche, no habría salud sin enfermedad, ¿cómo entenderíamos a un hombre si no existiera la mujer? Así mismo en el nucleo de un opuesto existe la semilla del otro, y es un ciclo que esta en movimiento. La virtud esta en mantener el equilibrio que es vivir en el medio. ¿Familiarmente aristotélico?
En el Kung-Fu se debe estar preparado para el ataque y la defensa a la vez, en el Tai-Chi cualquier movimiento yang (de ataque) debe de venir seguido de uno yin. El yang significa lo manifiesto, y el yin lo oculto, sol-luna, hombre-mujer. La vida es aparecer y desaparecer, actividad-reflexión.
Para el hombre es imposible el perpetuo movimiento, como es imposible el perpetuo reposo. Hay que saber trabajar y también saber descansar.
Alguna vez escuche este consejo popular: la vida debe consistir en alcanzar dos objetivos: obtener lo que se quiere y luego disfrutarlo.
Hay quienes al trabajar no pueden disfrutar de sus frutos así como quienes no pueden trabajar por temor a no poder disfrutar. Ambas posiciones llevan a un desequilibrio pernicioso. Para que la cuerda toque no debe de estar ni muy tensa ni muy floja.
Mis amigos Kierkergaardeanos sabrán a lo que me estoy refiriendo. Nuestro autor danés propone que la vida religiosa se realiza como un salto ejecutado por un bailarín. Quien aspira a alcanzar los placeres de la vida estética y todo aquello que ha soñado sólo puede realizar mediante el trabajo (la vida ética) y esto no podrá ser sin las aspiraciones e incentivos de la vida estética. (Santa Teresa que era fanática de las perdices un manjar hasta hoy, conocida por su estricta disciplina decía: ¨cuando perdiz: perdiz¨, o sea a comerle bien y con gusto). Dicho salto se repite infinitamente y de ese modo se llega a la vida auténtica del individuo singular.
No hay un estado de escape iluminatorio, la escalera del Baghti-Yoga proveniente de la tradición hindú propone lo mismo, la iluminación se alcanza mediante esfuerzo, se hace oración, se siguen las reglas morales pero sobre todo se hace servicio devocional, a la comunidad y al templo. Eventualmente se escapa del deseo y se vive en un disfrute pleno.
En estas semanas he podido experimentar lo difícil que es mantener el equilibrio. Por momentos dejé que la vida ética del trabajo me hiciera olvidarme de disfrutar sus frutos. No tuve que leer filosofía para saber que ocurría mal conmigo sino consultar a la gente que tengo cerca. A quien pude consultar me refirió el mismo consejo: relajate más; disfruta en tu tiempo libre. A todos aquellos que me recordaron y me dieron el mismo consejo: muchas gracias.
Me hace pensar que el ying-yang, la iluminación y convertirse en individuo singular esta al alcance de todos. Estoy seguro de que las ideas que justo apenas acabo de decir no suenan descabelladas y ajenas, y para quien tenga un poco de experiencia en la vida ha pasado por esto. También me sorprende lo común que es este idea del balance del equilibrio, pero es algo tan natural y verificable, cada día, incluso orgánicamente (como comer demasiado o muy poco), que se nos olvida.
Los estados en la vida de un individuo son muy versátiles, un día podemos tener un espíritu ético y al siguiente uno estético, debemos cuidar hacer el balance y sobre todo no permanecer demasiado tiempo en uno de estos dos lugares o será muy difícil salir de allí. Hacer análisis y reflexión es necesario, tomar un poco de tiempo para asimilar las experiencias y la actividad de la vida cotidiana, pero tampoco demasiado por que hay quienes no pueden escapar de la reflexión y llegan a la inactividad.
Alguna vez Miguel Tormentas dijo que el conocimiento práctico alcanzado por las religiones y los sistemas filosóficos era muy aburrido... Todos llegan a lo mismo.

9 comentarios:

Pato Pascual dijo...

No me malinterpreten no siempre he sido un workaholico por apatía también he sido y a veces sigo siendo un esteta desesperado. Viene y va. :)

La Ch dijo...

Ciertamente, eso es muy complicado y también podría decirte que te relajes. Sin embargo, creo que no tengo la autoridad moral para hacerlo. Sabes que soy workaholica por naturaleza. Sólo es cuestión de aprovechar el día o, como el piadoso Kierkegaard diría: a cada día le basta su afán. Habrá momentos en los que a uno le ocurre ser así, y otros en los que se presenta la oportunidad para disfrutarlo. Lo único es que no hay que olvidarse de esta posibilidad para que se de el cambio y lo notes. Te mando un gran saludo y espero que estés muy bien; me da mucho gusto ver que sigues escribiendo y supongo que el trabajo va como debiera ir; esto es, en muchas canitdades. Un abrazo

Miguel Tormentas dijo...

yo no dije que las religiones llegan a lo mismo, dije que Jesús no resucitó al tercer día sino a los dos y medio

Pato Pascual dijo...

No te desdigas.

AleEle dijo...

si si, "pi el orden del caos"!! Yo nunca he estado cerca de un tablero de Go :( me gustaría aprender a jugarlo
Me gusto esta entrada.

hugo dijo...

que bonito post. mas porque tiene un freudian slip, muy simpatico. en verdad sigues amando el ajedrez (lo supe por tu que en vez de de).

un tiempo breve jugue go y lo ame.

disfrute el desarrollo de tus dilucidaciones, pero no me gusto el final. esperaba algo triunfal o revelatorio. algo esta cortado. o son celos del lugar que le das a miguelin tormentoso? saludis

Pato Pascual dijo...

Aleele. A ver que dia nos echamos una partidita de go. Se aprende de volada.

Don Hugo. A lo mejor el final tenía que ser soso por que la ética es sosa. No hay hilo negro, aunque quisieramos con eso de los estamos mentales. Ya sabemos que tenemos que hacer, nada más nos hacemos pendejos.

Marie-Laure Bosch dijo...

Muy bonito tu post y gracias por la propaganda.
Ah ya tengo trabajo cómo ves?

Sofia dijo...

pues si pi, yo tampoco he tenido el gusto de jugar alguna vez go y la verdad tampoco ajedrez, pero se que son 2 juegos muy interesantes y supongo q ambos entran en mi lista de cosas que hacer antes de morir...
estoy de acuerdo con miguel tormentas, pero, sii hay un pero, igualmente todos llegamos a lo mismo de manera diferente no? la muerte es un claro ejemplo, lo que cuenta ahi es la vida...y deacuerdo tambien estoy contigo cuando dices que no hay que reflexionar demasiado porque se cae en la inactividad y esto es porque me ha pasado....