martes, septiembre 27, 2005

El mundo de las artes graficas

Siempre ha sido un trabajo muy delicado. El offset se ha convertido en el estandar de impresión por mucho tiempo por su calidad y versatilidad en la impresión. A menos de que uno quiera tremendos tirajes en tiempos cortisimos como una rotativa de un periodico o trabajos muy especializados como una impresión laser, el offset seguirá siendo el centro de la vida de la mayoria de las imprentas.
La técnica consiste en la combinación básica de tres colores, Azul, Amarillo y Rojo, llamados más propiamente por su tonalidad particular: Cian, Amarillo y Magenta. En teoría estos tres colores deberían formar todos los colores posibles, pero la técnica todavía no ha logrado dicho resultado por lo que se añade el negro para dar contraste.
Si ustedes han visto en algun lugar las siglas CMYK, estas significan Cian, Magenta, Yellow y (K) Black. (Se usa K para no confundir con B de Blue que es usado en el sistema RGB, Red, Green, Blue más adecuado para monitores y proyectores que para impresión).
Los cuatro colores no son superpuestos ni combinados, si alguna vez ha tomado una revista muy de cerca (o ha visto un Liechnstein) se dará cuenta que los colores se forman por el tamaño, forma y distribución de los cuatro colores mencionados, al alejarse se obtiene el efecto óptico de un color que en realidad no existe.
A esta técnica se le llama separación de colores. Para lograr una fotografía se imprimen cuatro láminas y el impreso en realidad tiene cuatro pasadas de tinta.
Con el paso de los años se ha simplificado el proceso. Antes se requería de negativo para hacer las láminas. Los negativos se rayaban facilmente y tenían muchas imperfecciones. De igual modo las maquinas eran difíciles de manejar y constantemente la impresión se salía de "registro".
Los negativos son cosa del pasado si se usan laminas de poliestar que van directamente del archivo de impresión a la impresora offset, la calidad ha mejorado notablemente y las salidas de registro son un evento poco común.
Muchos empleos se han eliminado, ya no existe el cajista, el negativista, y otras funciones que ya no recuerdo que hoy han sido cambiadas por el click del mouse. Hoy una persona hace la labor de una decena en una imprenta de hace apenas veinte años, pudiendo ser formador, editor, diseñador, corrector y etc. Las limitaciones técnicas han dejado de ser un problema.
De cualquier forma todavía existe el empleo de formador. Es importante hacer rendir las láminas desperdiciando la menor cantidad de papel y láminas posibles.
Es un trabajo sino laboriso sí de mucho cuidado. Hay que examinar los posibles errores, sobre todo que muchos diseñadores no conocen el proceso de impresión y usan colores Pantone, tamaños inapropiados o archivos, sí... de word. Lo ideal es que transformaran su diseño hecho convenientemente en Ilustrator o algún programa decente en EPS, un archivo postscript que se imprime directamente, facilita la formación y nulifica considerablemente los errores.
Mientras eso no pase seguirá habiendo formadores en un mundo que no debería tenerlos tampoco.
Ha sido una grata experiencia, a pesar de muy deficiente experiencia he podido salvar los problemas con un conocimiento que no estoy muy seguro de cuando lo obtuve. Recuerdo que solía jugar con Photoshop de chico pero nunca pense que eso me daría un día de comer. A lo mejor podría trabajar en una editorial hasta con un buen sueldo: la cosa es que no quiero.
Hay que ser muy detallista, meticuloso y perfeccionista con el trabajo. Ver detalle por detalle e ir paso a paso. Quienes me conocen saben que estas cualidades no me definen muy bien. Por el contrario soy atrabancado, apresurado en mis conclusiones pero que me permiten ver "el gran cuadro" desde una o muchas perspectivas. Puedo ver el campo de batalla pero no que mis pies estan enlodados y no puedo moverme.
Se necesita un cierto espíritu, temperamento y caracter para ser impresor. Es un trabajo emocionante, de repente hay mucho trabajo que desfogar y al siguiente momento no hay nada, se tiene que estar preparado para todo. Siempre se pueden hechar a perder trabajos y se debe estar preparado para lo peor. Los clientes siempre estan encima de uno.
Yo soy mucho menos temerario que eso, soy pesimo para las relaciones públicas, y quizá una de las pocas cosas que me ha mantenido haciendo el trabajo es poderme esconder detras de la computadora.
Tres semanas han sido suficientes para mi. Creo que mis jefes no se pueden quejar, he hecho un buen trabajo pero no puedo continuar, no es lo que estoy buscando y sólo volvería si fuera absoluta y completamente necesario. Mi superiora ha visto como mi animo se ha ido mermando con el paso del tiempo, y es que las artes gráficas son una pasión que no puedo compartir por la tremenda meticulosidad que exige. Como humanista no estoy acostumbrado a la precisión matemática, y la impresión además de ser un arte es una ciencia, una técnica y una pasión que sólo puede entenderse cuando se visita los talleres, se escucha el esplendido sonido de las maquinas, de una Heidelberg SpeedMaster, de una foto-componedora DotMate 7500, manejada por una linda G5 con doble procesador y pantalla de 21.
Oler la tinta, cargar el papel, ver los químicos como revelan un pedazo de fibras en un libro, en una revista (como el inquilino proximo a salir) un poster del Greco, de Bruegel, de Murillo (si ustedes van a la exposición del Museo Soumaya de Loreto, verán los posters que yo forme en la tiendita de recuerdos)... Si todo esto es arte.
No puedo decir que no me enamore del oficio de mi padre, del oficio de la familia. Es cierto no puedo mentir y decir que no corre tinta Sánchez por mis venas aun si no me dedico a esto. No puedo decir que no le he agarrado un gusto y un sabor que nunca podre olvidar aunque pasen muchos años. Aun si logro convertirme en filósofo o cualquier otra cosa, siempre estaré hecho de tinta y papel.

5 comentarios:

Pato Pascual dijo...

Me hicieron el ajuste. Liechenstein usaba Bendai Dots, no imprimía en Offset, pero quería reproducir ese efecto por razón de las tiras cómicas.
Si hubiera impreso en offset sus puntos no serían tan grandes y si lo fueran estarían hechos de puntitos offset entonces no se verían planos como si fuera un punto offset agrandado.
Además de que habrían salido al menos unas quinientas copias para salvar costos... Jeje chiste de impresor.

Pato Pascual dijo...

Hay formador de textos que cuida que no haya palabras muy pegadas para que no se vea muy extraño que estas palabras esten pegadas como palabras.

(Ese era un ejemplo).

Formador de paginas (el que hace los domis y ajusta el orden de páginas en las láminas) al que generalmente se le llama pre-presista también. Yo he sido esto último.

AleEle dijo...

Ooh qué padre. Cuando descubrí la impresión CMYK me quede anonadada, yo siempre creí que los colores de la impresora eran colores como los de los crayones y no :( son cuatro y se combinan :( Qué tristeza.
A mi me gustaría ser formadora pero sí que es una talacha. El mundo editorial es feeeenomenal, quede encantada con un taller que tome sobre eso.
Y sobre terminar esta chambita, sabia decisión. Cuando uno se da cuenta que ya hizo lo mejor que pudo y no tiene como seguirle hay que dar las gracias y retirarse, ¿para qué hacernos tontos?.
Cuéntanos cómo estuvo lo de Kierkegaard.


uuh perdón por escribir tanto.

Miguel Tormentas dijo...

yo fui marinero en la misma editorial donde pascual es timonel, sobra decir que fue una experiencia muy grata, con carteles publicitarios, memorias inéditas, muchou muchou macintosh y radio caracol

José Antonio Monterrosas Figueiras dijo...

Estimado Pato Pascual, te felicito. Leo tus textos y creo que hay una frescura interesante en ellos. También existe un cierto desparpajo o desenfado o pesimismo que en lugar de hundir al escritor, lo hace brillar. La tinta y el papel, va que somos de la misma familia, bueno la mía es de contadores, y no necesariamente de cuentos, sino de números, sin embargo han sido los fieles que apoyan a este Cronotopo que pretende contar cuentos. Sigue por este camino, felicidades. Y con respecto a lo de la radio, pues fíjate que me encuentro en Guadalajara, pero pronto volveré al Estado de México y podremos platicar y claro que sí, si de algo sirve mi opinión sobre tus ideas radiofónicas e incluso pudiesemos planear algo juntos para la radio, cuenta con ello. Un abrazo y ¡salud!