domingo, agosto 07, 2005

Retribucion de un pequeño pueblito

Hace falta decir algunas cosas de Northfield MN, pues con lo narrado pareciera que no habría motivo para estar aquí. Fue fundado en 1855, como un pueblo agricultor y luego vacuno, en estos últimos años ha vuelto a su vocación inicial pero lo que en verdad lo ha hecho una pueblito de 17 mil habitantes son sus escuelas, ambas con un tremendo nivel cultural. Carleton y St. Olaf. Se dice que los preocupados habitantes de Northfield querían brindarle la mejor educación luterana posible a sus albinos y trabajadores hijos así que fundaron Carleton primero con subsidio de la iglesia local hasta que pudo cobrar independencia económica. Los estudiantes americanos se sintieron de lo más contentos en las escuela, pero no los hijos de inmigrantes noruegos que habían hecho de Northfield y de Minesota su hogar por las similitudes culturales y geográficas. Facilmente se le podría llamar a esta región nueva escandinavia por sus lagos, bosques y un tremendo y crudo invierno que para los nor-europeos se les hace como de Acapulquito. Así entonces se fundó St. Olaf en honor al rey santo noruego. Ambas escuelas cobraron un excelente prestigio como Colleges y también se volvieron rivales en el Football como en las historietas de Archie. El College es una modalidad desconocida en Latino-america que esta entre el High-School y la University, donde uno puede acreditar un título en Bachiller de Artes Liberales (BA) o Científicas (BS), es recomendable tomar los tres años de College si uno quiere dedicarse a las humanidades o a la ciencia. Carleton tiene un tremendo programa en idiomas y St. Olaf en Música. Por ejemplo en esto último St. Olaf cuenta con una tremenda colección de música en discos y partituras así como una banda y coro de prestigio internacional.
La vocación escandinava del colegio la hizo especialmente receptiva a quizá su mejor filósofo este es el danes Soren Kierkegaard. dos antiguos estudiantes de St. Olaf graduados en los 30's Howard y Edna Hong dedicaron su vida al estudio y traducción de las obras haciendose de una tremenda colección de libros que eventualmente fueron donados al colegio para convertirse en lo que es hoy la Kierkegaard Library; la segunda mejor colección de libros de y sobre Kierkegaard del mundo después de Copenhague, sin embargo se dice que esta aventaja en accesibilidad y facilidad de uso.
Es sorprendente que se encuentre en Northfield, no en una universidad sino en un colegio, en medio de casitas, una pequeño pueblo rural y granjas pero así es. La gente es muy amable y sobre todo trabajadora, el cariño con el que hemos sido recibidos los escolares es tremendo y entre nosotros a pesar de las edades y diferencias culturales siempre hay un respecto intelectual muy agradable. Cynthia Lund la bibliotecaria y Gordon Marino, una autoridad en Kierkegaard y curador de la biblioteca no han tenido sino detalles con nosotros, a ellos mi agradecimiento.
Debo decir que es importante estar preparado en Northfield, a veces lo único que hay que hacer es trabajar y por los noches beber, una vida no muy sana a largo plazo por lo que las convenientes distracciones y una estadia prudente pueden ser bastante útiles.
El ocio nos ha llevado por ejemplo, a un noruego y a mi y luego a quien se aparecia por el lugar, a reconstruir involuntariamente la historia del pensamiento de occidente jugando rayuela (mexicana por que la argentina es el equivalente a nuestro "avión") que consiste en tirar monedas (en este caso piedritas) a una raya o limite con el objetivo de quedar lo más cerca posible. En la primera edad mitologizamos las piedras lo equivalente a la edad antigua, sin darnos cuentas les comenzamos a llamar "holly stones", pues tirabamos desde una distancia de dos o tres metros y quedar cerca del límite era bastante difícil por lo que les otorgamos propiedades mágicas. Dejabamos la piedra hasta que alguien hacía un mejor tiro o tiraba a la otra. Llego Kalí la destructora (alias La Ch), que tiene muy buen tino para tirar piedritas (no para hacer holly stones) destruía nuestra perfección. De ese modo fuimos capaces de ver los ciclos de la naturaleza y desencantarnos paulatinamente del mundo. Kalí continuó en su proceso destructivo pero cuando tiraba piedritas conseguía hacer mejores tiros que los que nosotros hicimos pues a veces al tirar una "holly stone" creaba una nueva con la piedra agresora. Decidimos destruir nuestro esquema holista del mundo y acabar con la sacralidad del mundo, acabando con las piedritas sagradas pero era imposible, no importaba que tanto lo intentaramos siempre habría una piedra que estaría más cerca del límite. Este fue el llamado tiempo de la razón o edad ilustrada donde nos propusimos entender los ciclos y funcionamiento de la naturaleza pero sin poder dominarla por completo. Nos dimos cuenta entonces de que estabamos atrapados en un juego de significados construidos por nosotros mismos y por las reglas del juego "rayuela", el objetivo paso ahora a simplemente tirar piedritas sin buscar propositos, ni la sacralidad ni su destrucción. Aunque el juego terminó en un nihilismo nos percatamos de que continuabamos jugando y de que a pesar de nuestros tiros inintencionados la piedra y la raya, su cercania o lejania y su relación con otras piedras persistía. Esta etapa por supuesto es la post-modernidad.
Intenté narrar uno de tantos ejemplos de ocio filosófico que he vivido en Northfield para mostrar la locura que puede ser combinar muchos kierkergardeanos con tiempo libre. Las conversaciones han sido una de las mejores cosas que han sucedido por aca, pero algunas han salido de toda proporción y la neurosis colectiva filosófica en ocasiones nos han invadido. La comida de plástico hace merma en mi voluntad y sólo me queda por esperar una última y buena semana de trabajos y recuerdos en un pequeño pueblillo del norte. Gracias a todos por esperar mis majaderías, puedo decir que estos días vendrán con mayor frecuencia por que ya casí acabo de sacar copias.

4 comentarios:

hugo dijo...

hooola!
amé tu rayuela filosófica. me provoco envidia de tus conversaciones y ganas de aprender mas de filosofia, asi, en divertido y simpatico, casi como el libro ese de sofia. bueno, mejor como uno de historia filosofica de russel, pero no los meros tomos de los autores mismos, que me tumban. saludos!

trae una vaca de plastico sueca.

Pato Pascual dijo...

Huguín gracias por tener este blog tan pendiente. Las conversaciones filosóficas de guasa luego se vuelven medio psicóticas, si llegas a tener alguna te cuidado de no volarte por que sí pasa.

Nos vemos!

hugo dijo...

pero las palabras no pueden pasar a un nivel bioquimico fisico de explosion literal, o si? miedo!

te aprecio por tu aprecio al mundo blogui, a pesar de tu intermedio wisconsiniano, o guerever. bueno, y te aprecio por toi meme y ya. je

Miguel Tormentas dijo...

c'est la question